Renn
Al llegar a la estación de policía, me inspeccionaron y me sacaron todos mis objetos personales, además del arma que tenía. Me hicieron firmar un inventario que detallaba las cosas que me quitaron. También tomaron mis datos, además de mis huellas y unas fotografías.
Luego de eso me hicieron entrar en una sala de interrogación. Me senté en una silla, mientras aguardaba que alguien entrara.
- Hola, señor Marshall. - dice un joven de mi edad entrando. Este lleva un pantalón negro y una camisa blanca remangada. Se sienta en la silla que está frente a mi y apoya la carpeta que tiene en su mano sobre la mesa.
- Renn, está bien.
- Renn. - repite observándome con una mirada verde muy penetrante, que resalta de su piel trigueña. - Soy el detective Riley Scott.
- Buenas noches, detective Scott.
Me observa como tratando de analizarme. - ¿Ha llamado a su abogado?
- No, pero se que no tardara en venir. Le pago demasiado para eso.
Ríe, pero enseguida se pone serio. - ¿Sabe por qué está aquí?
- No. Supongo que me lo dirá. ¿Tendrá que ver con el vandalismo que sufrió mi propiedad? Algún delincuente ha prendido fuego uno de los depósitos de mi familia.
- ¿Sabe quién pudo haber sido? ¿Tiene algún enemigo?
- ¿Quién no los tiene? - pregunto divertido. Me sigue observando serio.
- ¿Qué había en ese deposito, señor Marshall?
- Renn. - digo. - A eso deposito lo usábamos para guardar cosas viejas que ya no servían, pero que no queríamos tirar. Ya sabe... adornos navideños, bicicletas de cuando éramos niños.
- ¿Nada de valor? - pregunta.
- Solo sentimental, para mi madre, claro.
- ¿Tiene idea de por qué entonces alguien querría tomarse las molestias de incendiar su deposito?
- Puro vandalismo, me atrevería a decir. La juventud de hoy en día es un caso perdido.
- Tiene usted muchos negocios, Renn.
- Son de mi familia, no puedo llevarme todo el crédito. Solo mantengo el legado.
- Hemos recibido una información anónima con evidencia de los negocios ilegales que usted maneja. También recibimos unos documentos que prueban que usted vende armas. - me observa en silencio por unos segundos. - Así que le preguntaré de nuevo, ¿Qué había en ese deposito?
- Como ya bien le respondí, detective Scott, había cosas familiares sin valor económico.
- Ambos sabemos que no había eso. Y tengo pruebas.
- La verdad es que no se de que me está hablando. - comienzo a decir. - Llevo dos meses fuera del país.
- ¿Por qué motivo?
- Asuntos personales.
- No soy un camarada suyo, señor Marshall, soy un oficial y usted se encuentra detenido. Así que le voy a pedir que responda a mi pregunta.
- Con mi esposa tuvimos un bebé... bueno, ella de hecho. Fuimos a pasar un tiempo con su familia en Francia. Ya sabe, visitar a los suegros.
- Antes de su marcha la pizzería que fue de su familia por más de cuarenta años, también se incendio.
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Atrapado Contigo (Mafia Marshall II)
Teen Fiction*SPOILERS "NO PUEDES COMPRAR MI AMOR"* Renn Marshall es un joven arrogante, millonario, egocéntrico y malcriado. Su padre es la cabeza del clan más importante de Nueva York. Él cree tenerlo todo y ser feliz estando de fiesta en fiesta, viajando con...
