Capítulo 94

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Renn

Para cuando llegamos con Evan al hospital, ya se habían llevado a Natalie a la sala de partos de urgencia. 

No me dejaron pasar, por lo que tuve que quedarme en la sala de espera con ese nudo en mi estomago, donde cada minuto me parecía una hora. Nunca en mis 28 años había estado así de nervioso y preocupado. Solo quería estar con Natalie. Con ella y con nuestro hijo. Así no se suponía que tenían que ser las cosas. Debería estar a su lado, con ella. 

La deje sola...

Comencé a rezar, a pedir, a quien sea que este allí, oyéndome, que por favor los dos estén bien. Se que no tengo derecho de pedir nada, no soy una buena persona, no soy un buen hombre, pero aún así lo hice... por ellos. 

Las horas pasaban. Cada doctor que se nos acercaba y seguía de largo, hacía que mi corazón se acelerara más, como así también todo ese malestar en mi interior. 

- Esa es la doctora que se la llevo. - dice Clover parándose de un tirón, cuando la ve acercarse a nosotros. 

Se detiene. - ¿Están con Natalie Marshall? - pregunta. 

- Soy su esposo. Renn Marshall. 

- Soy la doctora Estrada. Atendí a Natalie y a su hijo.

- Hijo... - me sale en un susurro. El nudo en mi estomago se intensifica. 

- Ambos están bien, estables. - me informa. Lanzo un suspiro de alivio, al igual que Clover y Evan. - El niño está en observación, en neonatología. Su esposa está en una habitación. 

- Ay dios... - suspiro conteniendo las lagrimas. Clover pasa su mano por mi espalda, mientras que Evan la apoya en mi hombro y le da un apretón. Miro a la doctora. - ¿Qué sucedió? Aún le faltaban dos meses. 

- Señor Marshall, Natalie fue inducida a parto. - me responde con preocupación. 

- ¿Y eso que significa? - pregunto sin entender. 

- Que le dieron algo para que comience con el trabajo de parto antes. 

- ¿Algo como que? - sigo sin comprender lo que me dice. 

- Oxitocina, es una de la opciones. Es una hormona que se da por intravenosa. Suele darse en pequeñas cantidades a mujeres para ayudarlas a tener un parto natural. Aquí se excedieron. 

- ¿Pero donde mierda va a a sacar mi esposa oxito... no se que cosa? 

- Renn... - me regañan Clover y Evan. 

Suspiro para calmarme un poco. - Lo siento, doctora. 

- Es algo muy especifico para eso, señor Marshall. No es como si fuera algún ingrediente de algún medicamento o algo de eso. Ha sido intencional. - quedo en shock. - Tengo que seguir con mis rondas, pero cualquier cosa no dude en consultarme. 

- Gracias doctora. - logro decir. Sonríe apenas y se aleja. Refriego mis ojos con la yema de mis dedos. Que diablos... - miro a Clover. - Cuando llegaste, ¿Natalie que hacía? 

- Oye, no creerás que... - comienza a decir Evan. 

- ¡Claro que no! - lo interrumpo enojado. 

- Estaba dormida. - me responde Clover. Me senté en el sofá a mirar televisión y a los minutos la oí gritar. 

- ¿Quién estaba de guardia? - pregunto. 

- ¿A que te refieres? 

- Que quién estaba vigilando, de los hombres de seguridad que puse. 

Atrapado Contigo (Mafia Marshall II)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora