Renn
- Oye, no tenemos que ir si no quieres. - digo, mientras la observo terminar de alistarse.
Me mira a través del espejo. - ¿Qué paso con el Renn fiestero?
- Se retiro. Ahora prefiere pasar el fin de semana con su esposa, encerrados en su departamento mirando películas.
- Le dijimos a Arwen que iríamos.
- Como si lo va a notar.
- Claro que si.
- No se si me deja muy tranquilo está amistad que tienen ustedes dos.
- ¿Por qué? Podría ser una especie de influencia positiva en ella.
- O ser al revés...
- ¿Tan sugestionable me crees?
- No, pero no tienes en cuenta el poder de persuasión de los Marshall.
Ríe. - Claro.
- Además, ir a una fiesta y no poder emborracharte no suena tan divertido.
- ¿Y por qué tú no lo harías? No tienes una personita que te lo impide.
- Quiero apoyarte, estamos juntos en esto.
- Créeme mi amor, no me va a hacer una diferencia si bebes o no. - se da la vuelta y quedamos frente a frente. La observo. Lleva una pollera de cuero, arriba una remera traslucida que deja ver el corpiño de encaje y en los pies sus borcegos. Sus ojos los tiene maquillados de negro, lo que resalta el gris de estos.
- Creo que puedo resistirme al alcohol, pero ¿sabes a que no? - acorto la distancia y llevo mis manos a su cuello. - A ti. Sobre todo cuando vas toda vestida de negro. - rozo sus labios con los míos. - Mi ángel negro.
Siento como saca de dentro de mi pantalón la camisa y pasa sus manos por debajo de está, acariciando mi abdomen. Me mira divertida.
- Dije que iríamos, no que no podríamos llegar un poco tarde.
Apoyo mis manos en su cintura y la empujo con suavidad hacía la cama. Quedo encima de ella, entre sus piernas, con mis brazos extendidos contra el colchón.
- ¿Segura que quieres hacerlo? - pregunto con temor, mientras se levanta la pollera.
- Si, tú tranquilo, nada le pasara. Ya lo busque.
- Mmm... mi chica picara. - llevo mis labios a su cuello y comienzo a dejar besos, y entre tanto unas mordidas. Natalie desprende el botón de mi pantalón y baja la cremallera. Bajo mis pantalones y llevo mi mano a su zona intima. Me sorprendo al notar que no lleva ropa interior. Alzo mi cejas. Natalie ríe.
- Quería optimizar tiempos.
- Bien pensado, chica lista.
Unimos nuestros labios en un beso, que cobra intensidad con el jugueteo de nuestras lenguas.
Al entrar trato de ser suave, ya que no puedo evitar sentir temor, pero mi control se va al demonio cuando Natalie apoya sus manos en mi trasero, bajando aún más el pantalón y presionándome contra ella, al estar ambos más cerca, comienza a besar mi cuello, además de seguir acariciando mi parte trasera, mientras enlaza sus piernas a mi cintura.
No importa cuantas veces ya hayamos tenido sexo, ella siempre consigue encenderme. Logra que mi cuerpo se llene de un calor y que le recorra como electricidad.
****
Al salir del departamento, nos subimos al auto y conduzco.
Una vez que llegamos al salón donde es la fiesta, entramos y buscamos a los chicos con la mirada.
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Atrapado Contigo (Mafia Marshall II)
Teen Fiction*SPOILERS "NO PUEDES COMPRAR MI AMOR"* Renn Marshall es un joven arrogante, millonario, egocéntrico y malcriado. Su padre es la cabeza del clan más importante de Nueva York. Él cree tenerlo todo y ser feliz estando de fiesta en fiesta, viajando con...
