—Señorita Momo Yamada, pase al estrado y comente su versión. —Dijo el juez acomodando unos papeles.
Fui a sentarme y miré tranquila a la mujer, detrás de ella estaba sentada su hija.
—Bueno, yo estaba con mis amigas en la casa de una de ellas, quién es vecina de la señora aquí presente. Nosotras teníamos una noche de chicas cuando escuchamos gritos. Mi amiga dijo que no era la primera vez que se escuchaban, pero que nunca se podía hacer nada por la señora y su hija, porque el señor demandado tiene conexiones en la policía por ser el jefe, así generalmente lo dejaban libre al cabo de una hora o algo así. Claramente no me quedé de brazos cruzados escuchando como seguía golpeando a su esposa e hija, así que salí de la casa de mi amiga y fui a tocar a la casa del vecino, le dije que dejara de golpear a sus mujeres pero en cambio me cerró la puerta en la cara. Su señoría, no soy una chica que se quede sin hacer nada, sobre todo si se trata de que estaba golpeando a sus mujeres. Pateé la puerta abriéndola y entré, le di una patada en la cara al señor presente y me lancé a los golpes, sé que no fue lo mejor que podía hacer, pero el hombre no dejaba de golpearlas ni aunque entré a su hogar.
—¿Cómo? ¿Una chica como tú lo dejó inconsciente? Porque según el reporte el hombre estaba inconsciente cuando la policía llegó.
—Si, sobre eso, me gusta el boxeo así que por eso fui algo ruda. —Reí nerviosa. —Pero es por eso que con ayuda de mis amigas amarramos al hombre en lo que llegaba la policía, y nos encargamos de que ellas estuvieran en un lugar seguro por si despertaba antes de que llegara la policía. Además fui yo la que les contrató a los abogados aquí presentes.
—Gracias, puedes volver a tu lugar. —Dijo dando un asentimiento, me levanté y regresé a dónde estaba.
Afortunadamente, el veredicto final fue declarar al hombre con cuatro años de prisión, con pensión alimenticia y tratamiento psicológico, además que la mujer había pedido una orden de alejamiento para ella y su hija, y obviamente el divorcio.
—Mhm, no me convence pero se supone que así es la ley, ¿No? —Pregunté a los abogados.
—Me sorprendes que para tu edad hables tan... correcta. —Dijo uno, de nombre Shota.
—¿Por qué estudias derecho y no otra cosa? ¿Cómo es posible que puedas estudiar una carrera y ni a la prepa vas? —Cuestionó el otro, Shoto.
Ambos son hermanos, incluso son gemelos lo cual es extraño porque no puedo diferenciarlos ni por el maldito nombre.
—Larga historia, quizás algún día se los cuente. —Reí. La última vez que había dicho eso fue con el tal Ran. —Tengo que irme, los veo luego si es que los necesito, muchas gracias por todo.
—Cuando quieras. —Se despidieron.
—¡Ah, ahí estás! —Exclamó la hija junto a su madre. —¡Muchas gracias por ayudarnos, sin ti ayuda nada de esto hubiera sido posible!
—No se preocupen, solo vivan su vida con normalidad y todo estará bien. —Sonreí. —Quizás nos volvamos a encontrar, hasta luego.
Continúe caminando hacia mi auto, en el cual se encontraba Mitsuya esperándome.
—Ya te habías tardado. —Dijo en cuanto subí.
—Los abogados quisieron hablar conmigo, y me encontré a las dos mujeres en el camino.
—¿Por qué dices mujeres?
—Es que nunca pregunté sus nombres. —Reí bajando la ventanilla.
Mitsuya arrancó el auto y condujo hacia casa.
—¿Aún no le hablas a Draken? —Preguntó.
—No, iba a hablarle pero después lo vi con esa peliroja y me enojé más.
—¿Al menos dejaste que te explicara?
—Me dijo que era una compañera de la escuela, pero cuando pregunté a Mikey él me dijo que nunca la había visto.
—Tss, ¿Y qué hay de Emma?
—Mañana tenemos cita doble, ella y Angry y Smiley conmigo, según ella quiere ver cómo nos llevamos Smiley y yo. —Bufé.
—Al menos se va a distraer. —Dijo haciendo una mueca. —Ese Draken... Si hace sus burradas va a perder a una gran chica, y conociéndote también va a perder a su hermanita.
—Pinche Draken, quién sabe que le pasará por esa cabeza de huevo. —Gruñí. —Apenas se me pare al frente le voy a dar sus coscorrones y lo dejaré calvo al maldito.
Mitsuya se rió y detuvo el auto.
—Supongo que te veo después. —Dijo cuando salimos del auto.
—Si, gracias por el favor y llevarme. —Le dije.
—No es nada, creo que es mejor un auto que la moto, quizás en el futuro me compre uno. —Sonrió.
Ambos nos despedimos y yo entré en casa, pero apenas puse un pie, pude ver una cabellera roja.
—Hijo de puta. —Bramé y volví a salir.
—¡No, Moe no es lo que crees! —Exclamó Draken.
—¡Vete a la mierda! ¡Vendré a recoger mis cosas mañana! No quiero estar con un idiota que solo juega con Emma.
—¡Moe, escucha, mierda escuchame!
—¡No! ¡Cuando te escuché la primera vez dijiste que era una compañera, pero resultó que ni Mikey ni nadie sabían de ella!
—¡No estoy jugando con Emma!
—¿Entonces? —Me quedé esperando una respuesta.
—No puedo decírtelo... Es complicado.
—Eres increíble. —Bramé. —Mañana vendré por mis cosas, no quiero saber nada de ti.
—¡Moe, mierda no me dejes!
Seguí caminando con lágrimas en los ojos, no quería hacer esto, pero no podía ni siquiera creer que haya metido a esa tipa en casa y sobre todo que traicionara de esa forma a Emma.
Subí a un taxi y justo ahora maldecía no saber conducir ese endemoniado auto.
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NEXT LEVEL [Tokyo Revengers]
FanfictionBy: @Moross_ «Cuando la promesa se rompe todo se sale de control. Una señal de que te estás poniendo ansioso de vez en cuando. -Next Level, Aespa. » Inicio: 01/Agosto/2021. Final: 25/Agosto/2021.
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