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Oigan una disculpa por no haber actualizado, entré a clases presenciales y me llenaron de tarea :'c

¿Cuál era el tatuaje que se hizo Moe y en qué parte?

Al otro día de haber conocido a Ningring, finalmente era el cumpleaños de Drakencito.

—Ay me acuerdo cuando tenías que darles masajes a las chicas del burdel. —Lloriqueé abrazándolo. —Como aquella vez que juntaste dinero para comprarme la chaqueta, no puedo creer que ya hayas crecido más.

—No mames, son las cinco de la mañana, ¿No prefieres dejar eso para después? —Gruñó adormilado.

—Nop, tengo planes, así que ya vete a bañar. ¡Este año será un buen cumpleaños! —Exclamé bajando de su cama de un salto.

—Me gustaría pasar mi cumpleaños en cama si no es molestia. —Gruñó tapándose la cara con la manta.

—Oh, ¿Entonces debería cancelar la apertura del taller? —Hice un puchero.

—¿Qué? —Inmediatamente él se destapó. —¿De qué estás hablando?

—Nah, no tiene caso, igual ni vas a querer ir. —Murmuré afligida caminando con la cabeza agachada hasta la puerta.

—¡Iré!

—Que bueno que dices eso. —Sonreí emocionada. —Primero iremos a desayunar, tu escoges.

Luego de que Drakencito se bañara y vistiera, los dos fuimos a comprar Chimichangas y las comimos ahí mismo. Luego de eso lo llevé a comprar ropa, y eligió lo mismo de siempre pero en otro color, no me quejé, era su cumpleaños.

—Que pésimo gusto oye, hasta un vagabundo tiene mejor gusto. —Gruñí.

Bueno si me quejé un poquito.

—Tu eres una vagabunda y no tienes buen gusto. —Dijo divertido.

—Que chistoso eres.

De paso quise pasar a comprarle unas bocinas, unos audífonos y una televisión para después.

—Carga animalito de carga. —Le dije viéndolo cargar como podía la televisión. —En mis tiempos yo cargaba una televisión en mis hombros.

—Pudiera hacer eso sí no tuviera todas las bolsas y cajas.

—Pues déjame decirte, y o sea, no es por chismosa, pero cuando compré la televisión tenía todas las cosas de Emma cargando, así que no veo porque te quejas. —Le dije tomando la tele y cargándola con facilidad en mi hombro. —Re fácil.

—¡Idiota se abrió la caja!

Cuando bajé la caja y miré hacia atrás la televisión estaban completamente rota en el suelo.

—Chin. No importa, nos sobra varo. —Le dije.

Pero afortunadamente, el gerente era amigo lejano de Niell, así que nos dio otra televisión aunque no más genial que la otra. Pero se agradece.

Después de ir a dejar las cosas a la casa, fuimos hacia el taller en donde Draken trabajaría próximamente. Habían muchas cosas que él podría usar, no le faltarían materiales hasta dentro de algunos meses o quizás un año.

Él estaba muy feliz por su regalo de cumpleaños, sobre todo porque lo invité a un concierto de Daddy Yankee.

Pero desafortunadamente no pudimos ir, así que lo vimos en televisión.

—Definitivamente fue el mejor día de mi vida. —Dijo sonriente. —Gracias por todo Moe.

Algo en mi se revolvió, tragué saliva y sonreí como pude.

Luego de que el concierto se acabará ordenamos pizza para hacer un maratón de Gravity Falls. Eso hasta me quedé dormida en su regazo.

¿No les pasa... qué sueñan con alguien y como que se enamoran automáticamente? No importa si lo conoces o no, sólo pasa.

Yo... Soñé con Draken, y... En mi sueño no teníamos el trato de hermanos que tenemos, incluso parecía que éramos mayores o algo así.

Desperté y corrí al baño a echarme agua.

—¿Por qué otra vez? —Gruñí mirándome al espejo.

—¿Moe? ¿Estás bien? —Preguntó Draken al otro lado de la puerta.

—¡Si! Ya voy, me dio un cólico, no debí haber comido la salsa. —Murmuré con una risa nerviosa.

Para cuando el día había acabado, y ya no era el cumpleaños de Draken, lo puse a trabajar de amo de casa.

—Te faltó ahí, esperancita. —Señalé divertida.

—Te voy a patear. —Gruñó tallando con más fuerza el suelo.

Era una escena muy divertida de ver. Draken tenía el cabello suelto, usaba el mandil con las letras “I Luv Moe's”, botas de lluvia, guantes amarillos casi casi arriba del codo, y un short.

Y por si se lo preguntaban, nop, no llevaba playera ni nada arriba. Lo agarre haciendo ejercicio.

—Deja de verme y ponte a mínimo lavar los trastes. —Bramó soltando de golpe la esponja.

—Ayy, que enojón. —Me burlé yendo hacia la cocina.

Me agradaba lavar los trastes, antes me chocaba porque... Jabón y agua, es como darme un baño en un día que no me toca. La cosa es que después disfrutaba hacerlo.

—¡Idiota, dejaste tus huellas hasta la cocina y ya había trapeado! —Exclamó molesto Draken haciéndome soltar una carcajada.

—Perdon esperancito.

Mientras lavaba los trastes, me quedé pensando en mi sueño de ayer.

💤💤💤

—¡Basta, sueltame! —Exclamó la pelinegra riendo ya que cierto rubio le estaba haciendo cosquillas. —¡Sueltame o te pateo!

—Ay ya, que nena eres. —Se burló el otro.

Ambos estaban en una posición bastante... intima. Draken estaba arriba de Moe, pronto él comenzó a bajar la cabeza, acercándose a la cara de Moe...

—Emma dijo que nos veíamos bien juntos, y que incluso tu madre lo dijo... Quizás... Tú y yo deberíamos...

💤💤💤

Me puse super roja al recordar eso, y me quise golpear la cabeza contra la pared hasta que me quedara inconsciente o de plano borrará mis recuerdos.

—¿Y ahora por qué estás como tomate? —Preguntó Draken recargandose en el mueble.

—Es el reflejo de los vasos. —Dije nerviosa.

—ª.

N

o tengo idea si podré actualizar tanto como antes, pero trataré de hacer mi mejor intento.

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NEXT LEVEL [Tokyo Revengers]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora