Mientras vamos de camino a la habitación con el resto de las esposas (el cual siento que es tan corto) busco una manera de salvar el pellejo de Carl. Quien por cierto viene detrás de nosotros en silencio, de momentos lo veo por encima del hombro y cuando cruzamos miradas puedo ver lo enojado y asustado que está.
Su plan... no, su objetivo porque lo que hizo ni siquiera era un plan. El subir a un camión, tomar un arma y matar a dos tipos y que ninguno de ellos sea la persona a la que venías a matar no se considera un plan; aunque le reconozco las agallas. Para salvarlo de situaciones cómo estás es que lo sigo cuando sale al bosque, trato de evitar que se meta en aprietos o ponga en peligro su vida, ¿y qué pasa cuando me voy por un día? ¡Se mete en aprietos y pone en peligro su vida!
—¿Qué harás con él? —detengo las manos de Negan sobre los pomos de la puerta. Intento con toda el alma que mi voz y cara no expresen el verdadero temor que tengo dentro.
—No es asunto tuyo, muñeca. —contesta, sonríe malicioso.
—Estamos hablando de un miembro de mi familia, Negan, por supuesto que es asunto mío. Es tan sólo un chico...
—Un chico que con una metralleta hizo mierda a dos de mis hombres —me interrumpe, reiterando mis palabras—. No lo trates como a un niño porqué no lo es.
—Si te atreves a tocarle un sólo cabello, lo que hice con Jeff será un juego de niños a diferencia de lo que haré contigo. —digo mordaz.
Eleva las cejas e inclina la cabeza un gesto que no necesita palabras porque ya está diciéndome «¿estás amenazandome?». Desvió la mirada hacia Carl, se mueve inquieto al ver la expresión de Negan. Yo estoy igual, amiguito. Hace un rato las cosas iban bien, me deshice de una escoria, Negan se comportaba empático -está de más decir que ya sabía cuál era el verdadero motivo de su labia y amabilidad- y parecíamos dos amigos hablando, con algo de suerte esa noche le clavaría un puñal en el corazón o lo asfixiaría con su almohada, pero vino Carl; seguro que paso otra noche en la caja de zapatos aquella.
Adopto otra actitud más dócil, cariñosa vaya. El amenazarlo puede que complique más las cosas. De no querer hacerle nada a Carl puede que yo ocasione que lo hieran por no saber cuándo cerrar la boca.
—Esposo mío —comienzo. Quito unas inexistentes partículas de polvo de sus hombros como pretexto para luego deslizar mis manos hasta sus brazos. Sonríe complacido al oírme llamarlo mi esposo—, hermoso ser de luz en mi vida, esta mañana dijiste que harías todo aquello que necesite y justo ahora necesito que devuelvas a Carl a mi comunidad sano y salvo. ¿Puedes hacer eso por mí, eh?
—No lo sé... —dice dudoso, posando sus manos en mi cadera pegando mi cuerpo al suyo.
Ya sé cuál es su lado. Uso mis encantos de mujer para convencerlo. Entrelazo mis manos detrás de su cuello. Acerco mis labios a su oído y le susurro con voz seductora:
—Hazlo por mí —dejo un camino de besos húmedos de su oreja a su mejilla; beso su otra mejilla, luego la comisura de su labio y me detengo a milímetros de sus labios—. Anda, di que sí.
Acorta esos milímetros uniendo nuestros labios en un lento pero pasional beso. Si tan sólo significará algo para mí sonreiría a mitad del beso. Para meterle más pasión y emoción imagino que es Daryl, nos reencontramos de nuevo sin la molestia de Negan; tan sólo imaginarlo siento un cosquilleo en el estómago. Profundizo más el beso abrazándolo más por el cuello. Negan gustoso se deja llevar.
ESTÁS LEYENDO
Killer Queen
Fiksi PenggemarYa no se puede confiar en nadie. Nadie confía en ti. Las personas hacen lo inimaginable para sobrevivir al apocalipsis. Adiós a la democracia, todos están por su cuenta. Dos chicas han sobrevivido solas, hasta que cierto grupo las encuentra o mejor...
