Ya no se puede confiar en nadie. Nadie confía en ti. Las personas hacen lo inimaginable para sobrevivir al apocalipsis. Adiós a la democracia, todos están por su cuenta.
Dos chicas han sobrevivido solas, hasta que cierto grupo las encuentra o mejor...
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En las puertas estaba el hombre con barba esperándonos junto con Karen y una mujer de cabello corto, que según oí se llama Carol.
-hola, mi nombre es Rick Grimes.
-Betty Williams- estrecho su mano.
-Ruby Hale- estrecha su mano.
-ellas son Carol y Karen.
-hola- saludamos a las dos mujeres.
Ambas tienen una sonrisa cálida, muy maternal. Es una sonrisa que hace un año no veo y no podré volver a ver. Entramos a las puertas y El chico y la chica de acercan.
-ellos son Glen y Maggie.
Saludamos a ambos. Glen nos sonríe y Maggie asiente. No somos mucho de fiar para ella, la conozco hace tan sólo un par de segundos y puedo decirles que es la clase de persona que daría su vida por cuidar a los que ama. Mi sexto sentido siempre activó.
-no se lo tomen a mal, pero tenemos que revisar sus mochilas- dice Rick. Si parece ser el líder aquí, me muestran mucho respeto.
-claro, no hay problema- me quito la mochila del hombro y se la entrego-. Sólo un favor, que alguna de las mujeres revise la bolsa de afuera.
Rick urga dentro. No traigo muchas cosas: comida, ropa, un pequeño botiquín, algunos cartuchos para mis armas, una brújula. Le pasa la mochila a Maggie para que revise la bolsa de afuera, ella la abre y Glen que está a su lado, al ver lo que hay, mira en otra incómodo.
-todo bien- me entrega mi mochila, sonríe poco.
-gracias.
Revisan la mochila de Ruby. Nos presentan a la mayoría aquí, no creo recordar todos los nombres. Bob, Tyreese, Beth, Judith, Sasha, Hershel, Zach, Patrick, Michonne. Rick nos hizo las mismas tres preguntas y su cara cambio por completo en cuanto mencioné lo del robo y violación. Nos pregunto también si estuvimos en grupos anteriores, lo cual la respuesta fue no. Hemos estado solas. Le contamos un poco de nuestra vida.
-¿traen más armas?
-tengo dos armas bajo mi sudadera- se las muestro- y un cuchillo en la parte baja de mi cadera, justo en la parte del cinturón.
-yo nada más lo que ves- repsonde Ruby.
-nadie trae sus armas, salvo los que se van de expedicion. Les pido por favor que las dejen, no será necesario su uso.
No voy a ningún lado sin mi espada o armas. Nunca se sabe cuando puedas necesitarlas. La cosa es así, yo no dejó mi espada y todo normal.
-nunca se sabe cuando pueda necesitarlas. No dejaré...
-deja sus armas- ordena-. Si se quedarán aquí tienen que seguir nuestras reglas.
Oh no, no acaba de darme una orden ¿o sí? ¡¿o sí?!