Capítulo 9

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Eve

—Cómo te digo, Su, mi castigo es una mierda —sentí que comenzaba a juguetear con un mechón de mi cabello—. Tienes suerte de estar a cargo de tu hermano, él no te prohíbe nada.

—Boris también me castiga a veces y lo sabes.

—Pero no es como mis padres: él no te trata como una niña idiota.

—Me trata sólo como idiota —soltó una risita—. Ya, bebé Eve, quejándote no lograrás nada. Acepta tu destino y has buena letra para que te dejen salir luego.

Abrí la boca para contestar, pero unos toques en la puerta evitaron que lo hiciera. Me levanté de la cama, me acerqué a la puerta y la abrí, del otro lado estaba papá Aidan con una bandeja entre las manos. En la bandeja había un par de tazas de chocolate caliente y una bolsa de galletas para acompañar. Tomé la bandeja, le di las gracias escuetamente y me metí en la habitación de nuevo empujando la puerta con el pie para cerrarla.

—Adoro a tus padres, Eve.

—Eso porque te dan todos los gustos cuando vienes, pero si los tuvieras que aguantar todos los días, no te caerían tan bien.

—Bebé Eve, a ti también te dan todos los gustos, no lo olvidemos.

Solté un pequeño suspiro sabiendo que no tenía ningún argumento para contradecirle. Dejé la bandeja en el cofre que tenía a los pies de mi cama, me senté a su lado y tomé una de las tazas. Por su parte, Suzana tomó el paquete de galletas, lo abrió y metió la mano para extraer un par. Tomé un sorbo del chocolate y suspiré, me encantaba la sensación de calidez que me provocaba. Decidimos poner una película para ver mientras merendábamos. Pronto, empecé a perder interés en la película, así que, notando que Suzana se encontraba tan concentrada, saqué mi celular y comencé a sacar fotos: a la película, a la taza de chocolate caliente, a Su, a las galletas que estábamos comiendo, a mí mismo. Luego, entré a Instagram para subirlas a las historias. Apenas se publicaron, recibí un mensaje de Dylan envidiándonos. Unos minutos después, contestaron compañeros de la escuela y algunos chicos que no conocía, pero que me seguían, normalmente eran los que más me hablaban.

—Parece que a todos les gusta como sales en las fotos, bebé Eve —dijo de repente Suzana.

—Dylan dice que nos env...

—¡¿Me sacaste una foto sin que me diera cuenta?!

No pude evitar soltar una carcajada al ver su reacción, ella me dio un pequeño empujón que casi hace que derrame mi chocolate. Me levanté para evitar que el líquido callera en mi cama o en mi ropa; me asesinarían si eso pasara.

—No grites, pensarán que te estoy golpeando o algo así.

—¡¿Que no grite?! ¡Mi novia verá eso!

—Su, Isa te ha visto recién levantada y sin maquillaje, ¿crees que cambiará si te ve concentrada en una película?

Solté una pequeña risa, bebí lo que me quedaba de chocolate para no correr el riesgo de derramar el contenido y me senté a su lado dejando la taza en la bandeja. Miré mi celular, seguían llegándome mensajes de Dylan y ahora también de Isabelle babeándose como siempre con Suzana. Le mostré lo que su novia me había enviado logrando que me arrebatara el aparato y lo perdiera hasta que decidiera que ya habían sido demasiado empalagosas para mí y mi celular. Mientras eso ocurría, decidí volver a centrarme en la película.

—Oye, eres popular con los chicos, no dejan de llegarte mensajes.

—¿Si?

—Ajá... ¡Mierda! ¿Te mandan fotos de penes todo el tiempo?

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