Pasaron dos horas más de Halo. Naomi ganó la mayoría de las rondas, Magnus se llevó las demás, y Fenix demostró que el setenta y tres punto cinco por ciento de la habilidad de Angel seguía siendo suficiente para humillar a cualquiera que lo subestimara. Para cuando terminaron, los chats de ambos streams estaban llenos de clips que ya se habían vuelto virales.
Entonces llegó el momento.
—¡Ya se conectaron! —anunció Evelyn, mirando la pantalla donde los nombres aparecían uno a uno en el canal de voz.
Una avalancha de alertas de conexión inundó las bocinas. Naomi se acomodó en la silla con la emoción de alguien que está a punto de juntar a su familia con sus amigos de toda la vida.
—¡Hola, Naomi! —la voz de Aaron cruzó el canal con la energía de siempre, pero enseguida bajó el tono—. Oye, antes que nada, vimos tu stream. Lo que nos contaste de Angel... de verdad esperamos que se recupere pronto. Estamos contigo.
—Sí, Naomi —añadió Judith con su voz suave—. Lo que le hizo esa maestra es horrible. No te mereces estar pasando por esto, y él tampoco.
—Ánimo, mujer —dijo Lilith—. Sabemos que estás preocupada, pero estás ahí con él y eso dice mucho de ti. Oye, ¿y qué pasó con la maestra esa? ¿Charlotte? ¿Sigue presa?
El cuarto de gaming se quedó en silencio un segundo. Los amigos de Angel, que estaban en sus setups alrededor, levantaron la mirada. Ingrid dejó de teclear. Magnus giró la silla.
—Sigue detenida —respondió Naomi—. Las evidencias son fuertes. La cámara de su oficina grabó todo.
—En la escuela no se habla de otra cosa —dijo Aaron—. El director Sergei dio un comunicado interno. Suspensión de la maestra, investigación abierta, cooperación con las autoridades. Pero hay rumores de todo tipo.
—¿Qué rumores? —preguntó Ingrid desde su setup, con el tono de alguien que no tolera la desinformación.
—De todo —respondió Aaron—. Que si la maestra estaba obsesionada con Angel, que si había más involucrados, que si el colegio sabía y no hizo nada. Nada confirmado, pero la gente no para de hablar.
—Más le vale que no salga —soltó Jack con la voz afilada.
—Gracias, chicos —Naomi sonrió con los ojos brillantes, tragándose el nudo que le subió a la garganta—. Él es fuerte. Sé que va a salir de esto. Pero bueno, hoy estamos aquí para divertirnos un rato, que también lo necesito. Así que preséntense todos que no tenemos toda la noche. Empiezan ustedes.
—Yo soy Aaron, una de las pocas personas que le puede dar pelea a Naomi, aunque aún así me es imposible ganarle.
—Hola, yo soy Jack. Digo lo mismo que Aaron pero con menos habilidad —fingió una tos y bajó la voz—. Y entre nos, Naomi es una maldita enferma jugando.
—¡Tú cállate, Jack, que estás igual! —Naomi se defendió al instante.
—Yo soy Evan y estoy igual que Jack. Es casi imposible ganarle a Naomi, sinceramente.
—Ho-hola, mi no-nombre es Ju-Judith, un gu-gusto —la voz dulce y tímida arrancó un silencio breve que se convirtió en ternura colectiva.
—Hola, soy Astrid, es un placer co-conocerlos —la otra introvertida, con la misma dulzura temblorosa.
—¡Holaaaa! ¡Me llamo Alessa y es genial conocerlos! —el contraste de energía con las dos anteriores hizo reír a medio canal.
—Yo soy Lilith, y estoy impactada porque nunca había visto a Naomi sufrir tanto por ganar. Eso solo le pasaba en torneos mundiales.
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Vampire Rebellion
VampireEn el pasado, se cazaban a las Brujas y las quemaban vivas, y se sigue teniendo la sospecha de que merodean por nuestros alrededores, pero... ¿nunca te haz preguntado si hay un Vampiro a tu alrededor? Ven sumérgete en este mundo fantasioso, oscuro...
