Antes de que Angel y Elizabeth tomaran camino hacia la cafetería, Lilith jaló a la rubia discretamente hacia un lado, separándose apenas unos pasos del grupo.
—Oye, Elizabeth, ten mucho cuidado —dijo en voz baja, con esa seriedad suya que no era exageración sino costumbre—. Sé que tú sabrás cuidarte, pero no lo conoces. Ya te irás con él y encima sabrá dónde vives. Ese chico no me da buena espina.
Mientras hablaba, le lanzaba a Angel una mirada de reojo, discreta pero cargada.
*Hmm... puedo escuchar a distancia lo que dicen. Ventajas de ser vampiro* —pensó Angel desde donde estaba, sin mover un músculo.
—Ay, no seas tan exagerada, Lilith. No juzgues sin siquiera conocerlo —respondió Elizabeth con una calma que rozaba la indiferencia.
—Por favor ten cuidado. Si pasa algo, nos mandas mensaje al grupo. Te lo repito: ten mucho cuidado con ese sujeto.
—Ok, está bien, pff. Qué desconfiada eres, por Dios —dijo Elizabeth, y sin más volvió a tomar camino hacia Angel.
—¿Nos vamos de una vez? —preguntó Angel.
—Claro, vamos —respondió ella.
*Ahí va con una maldita sonrisa de oreja a oreja* —pensó Naomi apretando los labios mientras los veía alejarse.
*¿Cómo es posible que Carl haya dejado que esto pasara?* —pensó Alessa con una mezcla de celos y genuino asombro.
Carl los vio irse con una mirada que no decía nada porque decía demasiado.
Angel y Elizabeth entraron a la cafetería y pidieron para llevar: un café con moras cada uno, hielo bañado con crema de vainilla y leche de fresa, crema de postre encima y unas cerezas. Aparte, unas galletas rellenas de chocolate. Cuando llegó el momento de pagar, Angel acercó el smartwatch a la terminal antes de que Elizabeth siquiera abriera la boca.
—Oye, hoy andas pagando mucho. No me gusta deber dinero —protestó ella.
—No me debes nada. Disfruta de verdad —respondió Angel en tono amable.
—Te juro que un día te invito a salir y no te dejo pagar.
—Buena suerte con eso —la remató él con una sonrisa de oreja a oreja que le marcó los hoyuelos.
Con los cafés en mano salieron de la cafetería y ya afuera del edificio se encontraron con la bolita del salón, que seguía reunida cerca de la entrada principal esperando a sus respectivos choferes.
—Hola Elizabeth, pensé que ya te habías ido —saludó Evan moviendo la mano.
—Hola Evan —respondió Angel.
—Oigan, se ve delicioso lo que llevan —dijo Aaron mirando los cafés con envidia visible.
—Sí, y sabe delicioso —confirmó Elizabeth tomando un sorbo por el popote con expresión de satisfacción exagerada.
—Muchachos, me retiro. Ya llegó mi chofer —anunció Jack haciendo la señal a Aaron y Evan—. Salúdame a Fernando —le pidió Vincent mientras Jack empezaba la ronda de despedidas: beso con las chicas, palmada con los chicos.
—Muy majo Fernando, la verdad —comentó Aaron mientras se despedía también.
—Súper majo, muy amable —añadió Evan.
—Cuídate, Jack —dijo Jaden.
—Hasta luego, chicos. Con cuidado —se despidió Carl moviendo la mano—. Creo que también es hora de irnos, Jaden. Ya llegó nuestro chofer.
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Vampire Rebellion
VampirosEn el pasado, se cazaban a las Brujas y las quemaban vivas, y se sigue teniendo la sospecha de que merodean por nuestros alrededores, pero... ¿nunca te haz preguntado si hay un Vampiro a tu alrededor? Ven sumérgete en este mundo fantasioso, oscuro...
