Capítulo 46

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GWEN

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GWEN

Mi parte anticuada me dice que estoy cometiendo una locura, que siquiera pensarlo es horrible y que, si alguien se entera, no podría vivir conmigo. Entrar a la casa de mi novio sin que él esté, aún con su permiso, caminar hacia su habitación con mi laptop y su regalo compartido, encender algunas velas y acomodarme en su amplia cama que tiene impregnada esa fragancia cara que tanto me gusta y que usa a diario.

La parte menos racional, más humana, está de acuerdo con lo que estoy haciendo. Esta parte me incentivó a tomar mi ropa interior favorita, la más sexy que tengo, y a ponerme un vestido corto ligero y ajustado que no me podrá sacar, pero con gusto me quitaré frente a la cámara.

Solo sé que tengo veinticinco años y que, si no disfruto de esta parte de mi sexualidad ahora, me arrepentiré luego. Por eso, no dudo en sentarme sobre su cama acomodando la laptop de manera tal que cuando me recueste pueda ver casi todo mi cuerpo y yo pueda verlo a él. Le doy un sorbo a la copa de vino que me he servido y antes de que la parte anticuada se vuelva más bulliciosa, presiono el botón de iniciar llamada.

El rostro de mi novio no tarda en aparecer y sonrío al ver su cabello azul que continúa brillante y en perfecto estado. Corresponde la sonrisa y acomoda también la computadora para que pueda tener una mejor visión de él. Por todos los cielos, se ve candente.

Buenas noches, cariño.

—Buenas noches, Col. ¿Estás usando un traje?

No, no un traje completo. Me he dejado la chaqueta y la corbata en el armario.

Tengo que darle otro sorbo a la copa porque mi garganta se siente seca y mi cuerpo se enciende de solo verlo.

—Te has vestido para la ocasión.

Estamos en una cita, claro que tenía que vestirme para la ocasión. —Su sonrisa se acentúa y pasa a ser todavía más atractivo—. Y no soy el único. ¿Cómo es que no había visto ese vestido antes?

—Porque es nuevo, planeaba usarlo para mi cumpleaños.

Faltan tres meses para tu cumpleaños —repone con confusión—. ¿Por qué guardarlo por tanto tiempo?

Maldita dulzuraHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora