Capítulo 61

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COLIN

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COLIN

El tan esperado momento por fin ha llegado. Gwen está arribando en Connecticut y luego de varias semanas sin vernos, el reencuentro, como siempre, me tiene de los nervios. El tiempo no transcurre lo suficientemente rápido cuando esperas y muchos menos cuando miras la hora cada treinta segundos porque no puedes esperar a que sea el horario prometido.

El plan para este fin de semana es sencillo: Gwen se quedará en el hotel conmigo y los muchachos la primera noche. Mañana vendrán sus padres y hermana al concierto, y luego iremos volveremos con ellos a su casa para pasar medio día junto a ellos. A la tarde volveremos a la ciudad y por la noche mi novio tendrá que partir hacia San Francisco.

¿Mi plan personal? No dormir. O bueno, solo lo necesario porque esta será su única visita y la última vez que la vea hasta que termine la gira dentro de tres semanas. Han sido meses de mucho trabajo y mucha distancia lo cual es increíble desde el lado laboral, pero no tan bello cuando mantienes una relación con alguien que tiene su propia empresa y trabaja con devoción.

En este momento estoy en el estacionamiento, esperando que Gwen me avise que ha bajado del avión para ir por ella. Mi guardaespaldas, porque con el tema de Alex ahora todos tenemos uno, se quedará a unos metros de distancia para darnos privacidad, pero la verdad es que me encantaría perderlo por el camino para tener un momento a solas con ella. Hay muchas cosas que se pueden hacer en un automóvil y que muero por experimentar; sin embargo, no puedo discutir que la seguridad es necesaria.

Mi móvil suena con una notificación y mis manos se vuelven torpes mientras desbloqueo la pantalla. El esperado mensaje está aquí y por un momento olvido que tengo el cinturón de seguridad puesto e intento salir del auto. No voy muy lejos y ocasiono que Octavio se ría de mí porque su trabajo podrá mantenerme a salvo, pero también se divierte con mi estupidez muy seguido.

—El cinturón —me hace saber.

—Gracias por señalar lo obvio —bromeo.

—Soy tu guardaespaldas, no tu niñero.

Le enseño el dedo medio ocasionando otra ronda de carcajadas de su parte y una sonrisa divertida de la mía. Octavio no es mucho mayor que yo; de hecho, es un año más chico. Militar hasta que se lastimó y ahora forma parte del equipo de seguridad de Curse. Key tiene a Ivan y Lee a Emir. Si bien no es lo ideal tener una sombra que te persiga todo el tiempo, nos hemos acostumbrado y la solución fue incorporarlos a nuestra vida diaria trazando amistad.

Maldita dulzuraHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora