Colin y Gwendolyn solo tiene una cosa en común: el amor al arte. Él, bajista de una banda en ascenso. Ella, pastelera en un negocio que va ganando renombre. Pese a su éxito personal, la vida no siempre les sonríe.
Gwen tiene mala suerte en el amor.
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GWEN
Desde el primer momento supe que Niles no era el tipo ideal. Pese a su apariencia de príncipe azul, siempre dejó mucho que desear. Mi madre solía decirnos que para saber cómo es una persona solo basta ver su comportamiento hacia niños, animales, meseros y su propia madre. El prometido de mi hermana nunca tuvo un buen historias con los primeros tres grupos, pero quise darle el beneficio de la duda. Hoy, compruebo lo que yo ya sabía y tanto temía. Niles es una mala persona y está abrazando a mi hermana.
Me detengo bajo el arco de la puerta y observo con atención a las personas frente a mí, mi mano sigue alrededor del brazo de Colin y no me percato de que estoy apretándolo muy fuerte hasta que lo escucho chillar por lo bajo. Le dedico una mirada de disculpas que rápidamente se vuelve una de odio cuando mis ojos van a parar a mi cuñado que ríe como un idiota.
Lo odio. No sabía que se podía odiar tanto a alguien hasta que lo conocí. ¿Por qué? ¿Por qué hacerle tanto daño a mi hermana?
—Faith —digo y mi voz se quiebra como el cristal.
—¿Sí?
—Necesitamos tu ayuda.
Su ceño se frunce y no es la única que luce confundida.
—¿Por qué exactamente?
—Solo ven.
No digo mucho más porque de hacerlo empezaría a gritarle al idiota lo estúpido que es y no quiero que mi hermana se entere de esa manera. No deseo hacerle más daño del que ya le haré. Sentirse humillada en su propia casa no debe ser una sensación linda.
—¿Qué está sucediendo? —quiere saber mientras nos sigue al jardín—. ¿Por qué estamos saliendo? En cualquier momento nevará y no tenemos abrigo.
—Tenemos que hablar contigo.
—¿Y no podemos hacerlo al lado de la chimenea como gente civilizada?
—No. —Detengo mi andar y el de Colin al llegar al frondoso árbol que adorna nuestro jardín y donde se encuentra nuestra casa del árbol—. No podemos hablar adentro, Faith.