Sofía
Hace unos días el Amaro había tenido la prueba de matemáticas y le había ido bien, estaba muy feliz por el, porque sabía que la materia le costaba y aún así puso de todo su esfuerzo para que le fuera bien.
Ahora me encontraba con los chiquillos en las gradas del liceo. Ya se había hecho costumbre juntarnos todos en el recreo y no me quejaba, siempre me cagaba de la risa, como ahora, nos estábamos riendo de una huea estupida que dijo el Matías.
—Que eri ahueonao a veces —dijo entre risas el Bastian.
Inmediatamente el Matias lo miro mal.
—Trátame bien culiao —se cruzo de brazos—. Oye Amaro, cambiando el tema... Se viene tu cumpleaños. ¿Harás un carrete supongo?
—Mmm no —contestó.
—¿Que? Amaro... ¿Como chucha no vas a celebrarte tu cumpleaños? —hablo escandalosamente el Matías, haciendo que la gente que pasaba por ahí nos miraran raro.
—O sea me lo voy a celebrar, pero no quiero un carrete culiao, algo piola con ustedes no más me basta —explicó el Amaro.
—Ay diosito gracias por esto, me había asustado —se colocó una mano en el pecho—.¿Vamos a tomar?
—Si te rajai con el copete puede que si —mencionó divertido el Amaro.
—Soy barsa culiao, pero lo haré porque soy buen amigo y te amo.
—Que amoroso el culiao —habló el Bastian—. Después no vai andar diciendo que no.
Escuche como se ponían a discutir entre ellos dos, algo normal en ellos.
Yo me di vuelta a donde estaba el Amaro y toque su hombro llamando su atención.
—¿Vas a estar de cumpleaños? —pregunté.
—Si, el 4 de junio —mencionó sin importancia, hasta que sonrió—. ¿Supongo que irás?
—Mmm... lo pensaré, es que la verdad el cumpleañero no me cae muy bien —hice una mueca.
—Pucha que fome y eso que para el cumpleañero eres la invitada de honor —puso una cara triste—. Solamente iba a poner alguna canción de la Taylor Swift por ti, para que no te aburrieras.
Solté una risita divertida.
—Bueno... si es así puede que el cumpleañero no me caiga taaan mal —me cruce de brazos.
Me miró divertido.
—Entonces el cumpleañero pondrá todas las canciones que usted quiera —hizo una reverencia lo que me hizo soltar una risa.
—Si iré estupido.
—Menos mal —se tocó el pecho—. Eras la numero uno en mi lista de invitados.
Rodé los ojos.
—Si claro —dije riéndome.
El Amaro estaba apunto de decir algo más pero justo el timbre lo interrumpí y fui casi arrastrada por mi mejor amiga.
—Vamos... que me tienes que ayudar a terminar el ejercicio de matemáticas —mencionó mientras me tiraba del brazo.
—Chao antipática
—Chao antipática —grito el Amaro—. Y... chao enferma.
Lo último fue dirigido hacia mi amiga y la respuesta de esta fue mostrarle el dedo de al medio.
—Ya Fran, suéltame, puedo caminar sola —me libre de su agarre—. Y aparte, no se que tanto apuro tienes con el ejercicio si cuando estábamos en clase ni los pescaste.
Me crucé de brazos.
—Ya oh, perdón, solo quería saber que tanto hablabas con el Amaro —hizo un puchero pero la cambio inmediatamente por unas de sus caras culias raras que solía hacer—. Vi mucha risita por ahí.
—Nada, solo estábamos hablando de su cumpleaños.
Me miró detenidamente.
—Mmm... ¿Segura? —levantó sus cejas.
—Si hueona —rode los ojos y comencé avanzar.
—¿Cuando se van a comer? —preguntó haciendo que parara en seco y abriera demasiado mis ojos.
Me giré rápidamente hacia ella.
—Francisca deja de hablar hueas —sentí mis mejillas enrojecerse—. Solo somos amigos.
—Pero te gusta —afirmó—. Y no digas que no, te conozco y muy bien.
—Pues lamentó informarte, pero estas equivocada, porque no me gusta Francisca —me cruce de brazos—. Y corta el huebeo.
—No te creo, Sofia te conozco y se que te gusta —repitió—. Puedes hacer hueona a cualquier otra persona, pero menos a mi.
Rodé los ojos un poco chata ya por el tema y decidí a caminar dejándola atrás.
—Ya te dije que no Francisca —escuché como me seguía—. Sigue y me enojare de verdad.
—Pero al menos admite que lo encuentras lindo —mencionó una vez que llego a mi lado.
—Córtala Francisca —hablé molesta.
—Solo responde eso y te dejo de molesta, lo juro —suplico.
La mire por unos segundos y ahí estaba con su sonrisa, la cual indicaba que no me dejaría de huear hasta que le dijera algo.
Solté un suspiro cansado.
—Si oh, es linda y ya. ¿Feliz? —conteste sin ánimos.
Sonrió divertidamente, pero la ignore y seguí caminando.
—¡Vamooos! —gritó de felicidad—. Siguiente paso, hacer que se coman.
Me volteé a verla haciendo que parara.
—Francisca, enserio córtala con eso, solo somos amigos —hablé secamente—. No porque lo encuentre lindo significa que deba comerme con el.
Vi como hizo una mueca.
—Ya oh... perdón —levantó sus brazos rendida.
Y otra vez comencé avanzar, esperando que no me hubiera que volver a girar hacia ella.
—Pero yo estoy segura que pasará algo entre ustedes —la escuché murmurar detrás de mi.
Y como no quería seguir con el tema, hice como que no la escuché y seguí avanzando por el pasillo.
Pelear con la Fran era un caso perdido,
siempre ganaba la muy zorra, tuviera o no la razón.
Y en realidad no sabía cuál era tanta la emoción porque nos comiéramos, eso no estaba en mis planes, aunque debía admitir, el Amaro era lindo y me gustaba estar con el, de cierta manera siento que es agradable compartir con el y aparte me cago de la risa siempre, aunque siempre me ande hueando. Pero... eso no significaba nada de otro mundo o... ¿Si?
•••
holaa, como han estado? perdón si el capítulo es muy corto, pero les quería subir algo y también les quería agradecer por el apoyo que le han dado a la historia.
Nos encontramos en el puesto 1 de historias chilensis y no saben lo mucho que sígnica para mi esto, de verdad muchas gracias😭💘
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¿Otra vez tú?
Storie d'Amore[CHILENSIS] La Sofi choca un día con el mino más desordenado del liceo. El típico hueon que no le interesan sus notas y lo único que le importa es andar hueando. Pero cuando la conoce a ella, algo lo hace cambiar. ¿El podría enamorarse de la minita...
