"Tom Kaulitz, member of the band Tokio Hotel, has been spotted outside their hotel with a young woman, whose identity remains unknown"
"El guitarrista de la exitosa banda alemana "Tokio Hotel" visto con una chica al salir del hotel, ¿habrá decidido sentar la cabeza tras un sin fin de mujeres?"
Habían pasado dos días desde la primera aparición de la rubia ante los medios, de la mano de Tom, y estaba haciendo titulares. Muchos habían descubierto su identidad gracias a las redes sociales de los chicos, ya que todos la seguían en Instagram, y viceversa.
- Mamá, estoy bien -le tranquilizaba esta, rodando sus ojos- No me va a pasar nada, no -repetía- Solo son titulares, se desmienten y no pasa nada.
Podía desmentirlos, que es lo que pensaban hacer en una entrevista que tenían en un programa americano en cuestión de un par de horas, pero a fin de cuentas, depende de los seguidores que aquel titular se siguiera alimentando o que, por otro lado, muriese. ¿Iban a creer que era solo amiga de Tom? No estaba muy segura, principalmente porque ni ella sabía exactamente qué había entre ambos.
No habían pasado de sonrojarse y darse pequeñas caricias en el brazo cuando se sientan juntos, o abrazos en momentos aleatorios del día. Por mucho que ambos estaban deseando pasar de esa base, no lograban dar el pequeño paso.
- Tendré cuidado, no te preocupes -sonreía antes de colgar el teléfono y dejarse caer sobre el sofá, junto a Tom, quien afinaba la guitarra- Madre mía, sí que ha volado la noticia.
- Nos preguntarán sobre ello -habla Tom, dejando la guitarra apoyada a su lado en el sofá- Le pondremos fin.
- La gente me odia -carcajea, sintiéndose algo mal en el fondo- Solo porque piensan que somos algo.
- Es muy común -suspira este- A Bill le pasó algo parecido, solo porque Dorothea visitó a Georg en una de los conciertos que dimos en Alemania y los fotógrafos le vieron hablar con ella, durante dos minutos. De ahí sacaron muchas conclusiones y el rumor vivió cerca de medio año.
Sophia se acordaba de ello. Dorothea ha sido el interés de Bill durante mucho tiempo, pero decidieron quedar como amigos debido a que esta no se sentía preparada para llevar una vida pública por salir con él.
- Fue un caos -carcajea Sophia- El pobre Bill lo pasó fatal.
- Invaden mucho nuestra vida -comenta Tom- Está bien que te conozcan, pero hay límites que se cruzan y no importa que digas algo al respecto.
Aquello hizo que Sophia sintiese pena por Tom, y por los chicos. La fama les había costado la privacidad y el privilegio de ir solamente a por una cajetilla de cigarros a la esquina. Cualquier cosa y cualquier movimiento, estaba grabado.
- No sé cómo soportáis eso -sonríe Sophia- Os admiro mucho.
- No sabemos cómo estás tú soportando esto -enfatiza Tom- Nosotros estamos acostumbrados, pero tú hace días eras una chica corriente de Berlín.
- Supongo que ahora soy la novia de Tom Kaulitz -carcajea, sin darse cuenta de lo que había dicho.
Este la miraba con un brillo en sus ojos. Realmente echaba de menos ser algo más que su amigo, quería bajar del escenario y celebrar junto a ella con unos cuantos besos, quizá algo más. Echaba de menos de lo que podía disfrutar cuando eran algo más.
- ¿Tienes un cigarro? -comentaba rápidamente la rubia, mirando al de rastas.
- Ahora eres tú la que pide, ¿no? -sonríe de lado, haciendo que Sophia recuerde la noche en la que se conocieron.
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FATE || Tom Kaulitz
Storie d'amoreLo que une el destino es tan fuerte que, tomes el camino que tomes y vivas lo que vivas, siempre te encontrarás con él de nuevo.
