Al salir del refectorio, quise acercarme a Lucía para hablar ella, pero la hermana Clotilde se interpuso entre nosotros. Luego llamó a Gabriel y nos ordenó a ambos que nos pusiéramos los abrigos. No entendía nada. Ya habíamos arreglado la cabaña y habíamos terminado de cortar la madera. ¡No había ningún motivo para que regresáramos al taller a esa hora! Y lo más extraño: que la hermana Clotilde nos diera una explicación sobre este cambio de planes....
– Ya pronto será el deshielo y Sansón quiere que estén allá con él – nos dijo antes de adelantarse para salir.
Qué raro. Sansón no nos dijo nada de esto ayer... Es más, ni siquiera está aquí para acompañarnos,
constaté en cuanto salimos.
Mientras la hermana sacaba de su bolsillo la gran llave amarilla para abrir el portal, eché un último vistazo a las ventanas de los salones de clase. Esperaba ver a Lucía, pero fue inútil. Ese día, los vidrios tan sólo reflejaban el verde oscuro del bosque.
– ¡Apúrense! ¡Tengo más cosas qué hacer! – dijo la hermana, impaciente.
– ¿Dónde está Sansón? – me atreví a preguntar.
– ¡Los está esperando allá! – contestó señalando hacia el bosque.
Su tono era falso. Estaba seguro de que mentía y no entendía el porqué. Por eso, cuando escuché el ruido seco al cerrar el portal, tuve un mal presentimiento. Por primera vez en mucho tiempo, me pareció que intentaban tendernos una trampa allá afuera...
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Lagrimas de Bosque
Teen FictionEsta historia no es mía todos los derechos a su autor en realidad le quiero dar popularidad aquí a la autora Nathalie Bernard la verdad esta historia me encanto bástate espero que les guste. Jonás acaba de cumplir dieciséis años, lo que significa qu...
