Para el bosque, el contacto con el sol es cuestión de vida o muerte. Después de esperar durante todo elinvierno, los árboles vibran cuando sienten cómo la savia sube por su tronco para alimentar sus nuevosbrotes. Bajo la luz, las puntas endurecidas por el frío del invierno estallan. Brotan de ahí retoños jóvenesque se despliegan para volver a cubrir a los árboles con hojas verdes y gruesas...
A la inversa de este proceso, el chico que estaba vivo había colocado al muerto dentro de una conchagruesa. No lejos de ahí, otro ser humano, más grande y más fuerte, observaba sus movimientos.Intentaba ser discreto como un lobo, pero apenas si lo lograba.
– ¡Deja de dar vueltas a mi alrededor, Cilas, y acabemos con esto! – gritaba de vez en cuando elchico que había sentido la presencia del hombre.
En vez de responder, éste se ocultó entre los matorrales. El joven se vistió entonces con la ropa quehabía puesto a secar frente al fuego. Arrojó algunas ramas a la fogata y mastico unas cuantas hojas dellantén. Cuando hubo terminado su magra comida, bebió un poco de agua del río y se puso a buscar algoentre los árboles. Cortó una rama y con ayuda de un objeto metálico y puntiagudo que sacó de su bolsillo,comenzó a tallarla en punta.
Luego se adentró en el río con el agua hasta la cintura y llegó a un banco de arena. Un pez escapóentre sus piernas. Le lanzo la rama puntiaguda, pero falló. El agua corría con fuerza entre sus muslos,pero él permaneció inmóvil durante largo rato.
Un poco más tarde, falló de nuevo en su intento.
El bosque parecía haber perdido interés en él cuando al fin su lanza se clavó en el vientre gris deun tercer pez. Pegó un grito de victoria, lo sacó del río y lo llevó hasta la orilla. Ahí le cortó la cabeza, yla sangre del pescado penetró en la capa de humus. Lo frotó por todos lados y lo ensartó en otra ramapuntiaguda para ponerlo sobre la lumbre.
Ningún otro animal pone su alimento al fuego antes de comerlo, sin embargo, el joven gruñía comoun lobo mientras masticaba la carne. Terminó su comida y empezó a escarbar en la tierra con un trozode corteza. Esto le llevó tanto tiempo que el bosque dejó de observarlo. Prefirió asomarse al escondite delotro ser humano, el que era más viejo. Al ver que éste dormía, el bosque se dispersó en los brotes de cadauno de los árboles...
ESTÁS LEYENDO
Lagrimas de Bosque
Teen FictionEsta historia no es mía todos los derechos a su autor en realidad le quiero dar popularidad aquí a la autora Nathalie Bernard la verdad esta historia me encanto bástate espero que les guste. Jonás acaba de cumplir dieciséis años, lo que significa qu...
