Muchas personas quisieran experimentar ese amor profundo, ese que te hace ser mejor, ese que te hace suspirar y sonreír todo el tiempo, la mayoría sueña con ese gran amor al que denominarán el amor de su vida, y dedicarán tiempo a hacerlo perdurar, algunos se rinden, otros se frustran, se enojan, o se vuelven insensibles después de un desamor, otros simplemente esperan que la vida les muestre el camino y sin siquiera esperarlo o sospecharlo, el día que menos creen que pasará, pasa, simplemente ocurre ante sus ojos el milagro del primer encuentro, del nerviosismo que surge cuando descubres sentimientos nuevos por alguien, experimentar cómo te gusta cada vez más, como te vas enamorando de a poco hasta caer en el abismo. Este fue el caso de dos mujeres totalmente diferentes, con vidas muy opuestas, que tal vez en otras circunstancias ni siquiera se hubieran mirado, pero el destino tiene sus misterios ocultos que actúan sin permiso, así fue como un día nublado juntó las diferencias de ambas e hizo una mezcla perfecta denominada amor.
La vida en una de sus tantas vueltas y con su infinita sabiduría, se unió en forma de pacto con el destino para poner a la misma hora y en el mismo lugar a dos mujeres de alma desolada, que ya no tenían esperanza alguna en el amor, dos mujeres que internamente ya no querían sufrir más, cada una por diferentes motivos, pero el mismo sentir, cada una con su corazón en pausa, cada una con sueños y anhelos rotos, cada una con las mínimas ganas de seguir. Pero solo un sutil roce de sus manos bastó para despausar sus corazones que en ese instante sin ellas saberlo, comenzaron a latir a la par.
Esto no era una simple coincidencia, un simple encuentro casual, un simple gusto o atracción entre dos personas, era un momento destinado a ocurrir que estaba escrito en las estrellas desde que se crearon, desde que se creó el universo ellas se amaban sin saberlo y se buscaron de diferentes formas hasta coincidir, hasta encontrarse y reencontrarse para no dejarse ir jamás, en esta vida habían luchado bastante por sacar adelante su relación y construir una vida juntas, pero desde siempre habían peleado batallas por defender su amor, incluso en universos paralelos, era algo demasiado magnético y profundo, algo que las unía en cada plano astral, en cada palpitar de sus corazones que latían como si fueran dos locos compitiendo en una carrera de latidos alcanzando la meta por igual, cada vez que conectaban sus ojos y se hundían en la magia del sentir, en ese estado de absoluta paz, sintiéndose como nubes flotando más allá del infinito.
Después de casarse real y simbólicamente, decidieron comenzar a concretar ideas, decidieron que era bueno empezar de nuevo en otro lugar, en otra casa, una que fuera de ellas desde el inicio y generar nuevos recuerdos, la clínica veterinaria siempre dio buenos frutos, siguió funcionando y consiguiendo los medios suficientes para que su dueña lograra poner otra clínica en el nuevo lugar escogido para vivir. Hubo esfuerzo y dedicación pero se logró, mientras Akiko trabajaba en sus proyectos y en el negocio que había iniciado con sus amigos, el cual también daba excelentes frutos y se complementaban con los de su pareja, haciendo un equilibrio perfecto para lograr cada meta propuesta. El cambio de casa fue pensado en un largo futuro, la idea de envejecer juntas las llenaba de ilusión y desde ya recreaban imágenes de aquello en los distintos rincones de su nuevo hogar, imaginando sus manos arrugadas revisando sus álbumes de fotos y recuerdos.
El tiempo hizo lo suyo, avanzando y dejando algunas cosas atrás para dar paso a lo nuevo. La antigua casa de Akiko fue arrendada durante todo el resto del tiempo, Jena volvió a Japón junto a su marido, después de concretar algunos proyectos y de asegurarse de que su hermana estuviera completamente bien, tuvo dos hermosas mellizas que llenaron de luz a todo su círculo de personas cercanas, sobre todo a su tía que se desvivía por ellas. La casa de Francisca fue parte de la herencia que dejó estipulada para sus sobrinas, era su casa soñada, pero tenía más sueños en común con su esposa y aunque le costó un poco dejar su antigua casa, le hacía ilusión que alguna de sus amadas sobrinas viviera allí alguna vez.
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Esos ojos Japoneses
RomanceUna mujer deja atrás su pasado para rehacer su vida, cambiando en todo sentido, incluso su rumbo. Su nuevo destino le trae esperanza, quizá aquí conozca a quien podría ser su alma gemela Solo sabe que está dispuesta a vivir nuevamente.
