En muchas ocasiones la parte más difícil era pasar de ser el protagonista de la historia a ser un simple espectador que veía su vida pausada mientras la de los demás trascendía. Tal vez era una pequeña pausa que necesitaba, ¿cómo podrían superarlo? Cuando todo parecía caerse y ponerse cada vez peor.
Esa madrugada no había podido celebrar la boda y en su lugar dejó que la tristeza y la soledad se apoderaran dentro de él, que para cuando se dio cuenta de lo que había hecho se sintió desagradecido. No podía permitirse caer en el desaliento por algo que ya había muerto y olvidar las personas que seguían en su vida.
Iluminado por la idea y un poco más sereno, regresó por el mismo camino que antes había transitado antes y desapareció para luego aparecer en el sitio donde horas antes Jacob y Queenie se casaban. Esperaba que todavía hubiera un punto para él y que lograrán perdonarlo antes que la pareja se fuera a su luna de miel.
Si tenía algo de suerte los alcanzaría.
Caminó el resto de camino que le quedaba. Ya no nevaba y la música y risa aún sobresalían del punto, lo cual le hizo sonreír mientras se detuvo a través de la ventana.
De pronto sonó un clic y la manilla de la puerta se abrió:
—¡Miren quien está aquí!— exclamó Kowalski, abriéndole la puerta, invitándolo a pasar. Así lo hizo. — por favor pase profesor. No tenías que sentarte allí afuera todo el tiempo—la voz lo sacó de sus pensamientos y miró hacia arriba para ver a Jacob Kowalski parado frente a él, con una sonrisa amplia en sus labios. —Podrías haber venido junto con Newt antes de que comenzara la ceremonia. — Por la forma en que se movía, Albus podía decir que el hombre frente a él estaba ebrio.
Él le sonrió y se disculpó.
—Lamento no haber estado en su boda, Sr. Kowalski. Enhorabuena para usted y Queenie —Respondió, haciendo un cordial gesto a ambos. Pero no tuco que decir mucho, quizá porque ellos, sus amigos, entendían que no pasaba por un buen momento.
—¡Oh, no tranquilo mi amigo! — le dijo con la mano aún en la copa y le dio una palmada en el hombro. — Me alegra que regresara, si no se perdería el delicioso plato de mi esposa, ¿verdad cariño? — Queenie encogió los hombros y sonrió a la distancia. Obviamente, ya no había mucho de comida. Los demás solo reían y Newt intentó apartar un poco a Jacob.
—Profesor.— saludó Newt amablemente. No sabía si sentirse culpable por no haber sido capaz de convencerlo a entrar cuando lo había intentado. —¿Podría acompañarnos a la sala? — le hizo una señal a lo que le siguió Theseus y Tina se quedó a ayudar a Queenie con las dos brujas invitadas.
—Buenas noches, Newt.— saludó y les siguió a la sala en la que solo estaban los tres apartados. Newt sonreía nervioso.
—¿Y la señorita Tina?— inquirió Albus.
—No lo sé— rió nervioso— creo que ayudará un poco a Queenie, ya sabe, con Jacob.
Albus sonrió.
—¿Se han divertido esta noche?— preguntó.
—Sí, dentro de lo que se puede— respondió Theseus con tranquilidad. — El que se ha divertido más es Newt, solo que acá mi hermano que salva criaturas terriblemente peligrosas, sigue siendo un poco "tímido"— murmuró, sonriendo ampliamente.
—No sé lo que hablas — dijo Newt, aparentemente sonrojado.
— Las criaturas son menos difíciles que las personas — lo defendió con ternura.
—No soy bueno con las palabras—Newt admitió con un suspiro. —Cada vez que trato de decir cuánto significa ella para mí, no sé... cómo
—No considero que tengas que decir mucho, Newt—Albus puso una mano en su hombro.
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Los Secretos de Dumbledore
FanfictionTodos los escritos son de mi propiedad. No copie o se inspire en ellos.
