Capitulo 2 - Años de estudios y amistad

111 4 0
                                        

Todos los años, cuando llegaba el mes de septiembre, la antigua estación de King's Cross se llenaba de particulares magos y brujas que empujaban sus carros llenos de maletas de aspecto antiguo y jaulas con animales exóticos a la vista de cualquier muggle. Las lechuzas ululaban, las ratas se asomaban sus pequeñas cabezas a través de los barrotes curiosas con los bigotes alzados hacia el cielo como quien busca algo de comer, y los sapos simplemente croaban y se quedaban quietos resguardandose en sus cajas.

—...lleno de muggles—  murmuró Percival Dumbledore a su mujer. Ambos de estatura bastante llamativa, con vestimentas poco convencionales de la epoca. Acompañaban al pequeño niño sin la presencia de sus dos hermanos menores. —Vamos, Albus... corre y entra antes de que alguno de los muggles se de cuenta.—le ordenó su madre dándole un pequeño empujoncito para que empezase a correr hacia el muro entre los carteles del andén 9 y el andén 10.

Albus contrariado por la forma en que hablaban de las personas sin magia, cuando su madre era una bruja mestiza, no se atrevió a cuestionar en ese mismo instante, además de que nunca tuvo la opo de conocerlos realmente.

Era la primera vez que iria a Hogwarts y el orgullo característico de la familia le invadió, junto a el tentador gusto hacia lo nuevo y desconocido. Corriendo con ciertos reparos, cerró los ojos antes de llegar al ladrillo que se interponia delante de él y justo cuando una muggle vestida de ejecutiva pasó frente al muro ni se dio cuenta de que Albus acababa de atravesarlo y había desaparecido por completo. Sus padres miraron a ambos lados y lo siguieron entrando mucho más sosegados.

Era un lugar realmente fascinante.

No dudaba en que había atravesado aquella estructura solida sin romperse la cabeza. Grandes y pequeños debían pasar por ella, pues era la única entrada a la estación hacia Hogwarts.

Albus Dumbledore apenas era un pequeño aprendiz, pero estaba ansioso por saciar su cabeza de conocimiento. Se despidió de sus padres en este primer trayecto y se unió a otros magos que debían seguir una  rutinaria y a la vez excitante tradición de subirse al tren mágico que recorrería prácticamente todo el Reino Unido hasta llegar a Escocia y a la desconocida ubicación del Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería.


Recuerdo como si fuera ayer (aunque han pasado muchos años desde entonces) esa emoción de esperar el expreso de Hogwarts por primera vez

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Recuerdo como si fuera ayer (aunque han pasado muchos años desde entonces) esa emoción de esperar el expreso de Hogwarts por primera vez. En ese entonces era tan sólo un niño de once años, parado en la plataforma 9 ¾, con mi maleta en mano y mi corazón lleno de expectativa.


Mientras esperaba, no podía dejar de pensar en todas las historias que había escuchado sobre Hogwarts. Los profesores, los amigos que haría, las lecciones de magia que aprendería... todo parecía tan emocionante.

Mi padre, que ya había estado en Hogwarts, me había contado sobre el tren, cómo se desplazaba mágicamente desde la estación de King's Cross hasta Hogsmeade. Me parecía algo increíble.

Finalmente, después de lo que pareció una eternidad, el tren apareció en la distancia. Era enorme, con vagones rojos y una chimenea que emitía vapor blanco. Me sentí como si estuviera viviendo un sueño.

Con una sonrisa en el rostro, subí al tren y encontré mi asiento. A medida que el tren comenzó a moverse, sentí una sensación de libertad y aventura que nunca había experimentado antes. Sabía que estaba a punto de comenzar una nueva etapa de mi vida, una etapa que me llevaría a descubrir mis verdaderas capacidades y a hacer amigos que me acompañarían durante toda mi vida.

Y así, con el tren en marcha, comencé mi viaje hacia Hogwarts, hacia un futuro lleno de magia, misterio y descubrimiento.

Con esa anécdota sería el inicio de todo.

Los Secretos de DumbledoreDonde viven las historias. Descúbrelo ahora