Capitulo 1.1

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"Percy, al pensar en la crianza, he concluido que la base que toda familia comienza con los padres al momento de decidir tener sus hijos. Es aquí, cuando ambos van sembrando los valores de cada uno, en uno mismo, formando las creencias, los primeros modismos, y los primeros lazos fundamentales para sobrevivir en la sociedad, ya que son las primeras personas con las cuales interactuamos en este mundo.


A medida que crecí, los juegos se quedaron atrás y lo que me parecía divertido dejó de serlo, más cuando mi padre fue capturado y nos ocurrió esa tragedia. Supongo que todo esto me llevó a madurar muy temprano y nos golpeó a cada uno de forma distinta dependiendo del lugar que ocupaban en la familia. Si tal vez nuestra primera ruptura la hubiésemos enfrentado unidos, sería diferente, pero cada uno lo hizo a solas, a su ritmo, sin hablar del tema nunca más.


Ahí comprendi más sobre la familia que teníamos. Mi padre era el sustento, pero ya no estaba. Mi madre, una mujer era una mujer severamente estricta que con lo de mi padre nos prohibió hablar más de él y lo ocurrido. Huimos prácticamente para ocultar la naturaleza de Ariana sin la oportunidad de tratar de levantarnos en ese lygar, solo para evitar comentarios y señalamientos. Por otro lado, mi hermano a pesar de tener pocos años de diferencia de edad nos fuimos distanciando cada vez más y poco a poco se transformó en un extraño para mí. Y con Ariana, todo parecía continuar normal, aunque a veces sentía que prefería estar entre mis amigos que con ellos.


Pero nadie puede negar que por temporadas, alguna vez estuve comprometido a invertir mi tiempo y la energía necesaria para poder cultivar un ambiente de amor, respeto y comprensión mutua. No obstante, eso no dependía de mí y poco a poco comencé a desistir. Las discusiones eran cada vez mas fuertes y las palabras imposibles de borrar. En aquella epoca fui orgulloso, lo sé, y lo siento tanto.


Despues de la muerte de nuestra madre confieso que a veces te miraba como una persona de la cual poco conocía; no sabía si alguna vez pretendiste alguien, si llorabas, si necesitaste algún consejo, pero, ninguno daba el paso por romper esa distancia. Con mis amistades era todo lo contrario, pero contigo no logré tal cercania. A veces me culpo como hermano mayor por haberte fallado a ti y Ariana tantas veces. Éramos completamente opuestos y a medida que fuimos creciendo nuestros intereses nos fueron distanciando aún más mientras avanzamos en edad. Si alguna vez pensé en tratar de mejorar nuestra relación, creo que se me pasó el tiempo y jamás pude recuperar un poco de eso confiado en que en algún momento todo mejoraría simplemente por tener la misma sangre. Pero para ese momento habían muchas heridas; como aquella etapa en la que estaba a la flor de la luz y pretendí que era hijo único, y esa idea así se quedó hasta mi muerte. Ojalá algún día alguien sepa de ti, de Ariana. No me siento orgulloso de no haber hablado de ustedes a mis amistades, a ninguno excepto Elphias y Griselda. La familia es un vínculo que se lleva toda la vida y ahora debo transitarla sin ustedes por culpa de mis errores. " — texto escrito en dedicación a su hermano en su vida adulta.



Flash back.

Abeforth y Albus en la adolescencia, compartían el mismo cabello castaño rojizo, los mismos ojos azul pálido, la misma nariz larga y torcida. Sin embargo, sus expresiones, cuidadosamente neutrales, no mostraban ningún afecto aparente por el otro, y podrían haber sido extraños, a pesar de todas sus miradas compartidas.

Estaban los tres compartiendo con un rebaño de cabras, pero Albus tenia la mente en otro lugar mucho más interesante.

—Ella está aburrida. — habló el menor desanimado. Había intentado de todo por entretener a Ariana, pero la pequeña se había apartado y parecía enfurruñada de brazos cruzados bajo el árbol.

—¿Finalmente se cansó de tus cabras?— preguntó Albus con sorna. Esa actividad le parecía de una persona carente de ambiciones. Temia que su hermano fuera un flojo toda su vida y se dedicara a algo tan bajo, en comparación a tratar de ser alguien con titulos, aprender, alimentar la mente. Pero no sabia que esa actividad tan sencilla era lo que más disfrutaba Aberforth. Tal vez si no hubiese estado empeñado en hacerle cambiar de opinión, hubiese evitado tantas peleas.

El rostro de Aberforth se enrojeció y Albus se suavizó un poco tarde, disculpándose. —Ab, eso no es lo que yo...

— Por supuesto que no lo fue— El sarcasmo en las palabras de Aberforth era obvio y Albus hizo una mueca. —No es que pienses que soy estúpido, sino que piensas que todo lo que hago no tiene valor.


Ahora el sonrojado fue Albus. Pero se sintió horrible de que su hermano se lo incriminara y trató de disculparse — ¡Yo jamás dije eso!


—Oh, lo haces. Lo sé. ¿Por qué si no habrías ocultado el hecho de que estamos relacionados en el colegio? — preguntó Aberforth — No soy lo suficientemente bueno para estar relacionado con el prodigio perfecto , Albus Dumbledore.


— No oculté el hecho de que somos parientes, Aberforth. — dijo Albus. Pero mentía. Jamás había hablado de su familia o sus hermanos. Cada vez que podía evitaba el tema. Solo Elphias y Griselda sabían de su familia, y ni ellos conocían tanto.


— ¿Entonces fue sólo una coincidencia que ninguno de tus amigos supiera que éramos parientes en tu séptimo año ? ¿Recuerdas el día de tú graduación? — reclamó Aberforth — no esperes que te perdone. Fue humillante que un profesor salió en mi defensa, por poco me sacan de lugar y tu ni te enterabas.


— No sé qué esperabas que hiciera, Aberforth. No es como si eso fuera algo que normalmente surgiera en nuestras conversaciones. Yo no estaba presente para defenderte— se excusó. Pero cada palabra era eso, una excusa. Siempre había evitado hablar de su hermano, sin motivo aparente y ahora esa mentira era inmensa.


— ¿Entonces nunca hablaste de tu familias? ¿Nunca te preguntaron si tenías hermanos ? ¿Algún hermano o hermana ?


Albus hizo una mueca de nuevo.


—Ab...


— No estoy aquí para hablar de eso— dijo Aberforth abruptamente. —Y no me importa lo que pienses de mí. Ariana está aburrida. Sé que no te has preocupado por ella durante siete años, tal vez más, pero...


—Aberforth


— Pero— continuó Aberforth, alzando la voz, — tú insististe en que ella es tu responsabilidad. Así que te lo digo. Está aburrida.


—Ella no me lo dijo — dijo Albus.


Aberforth resopló, aunque el sonido no contenía humor alguno. "
—Ella no me lo dijo— repitió Aberforth con burla— ¿Por qué lo haría? Has dejado claro que no te importa ella ni su felicidad. ¡Quieres esconderla bajo una capa de invisibilidad por el resto de su vida! ¡La has estado descuidando desde que él llegó ! El tal Gellert


— ¡Por supuesto que me preocupo por ella! Todo nuestro movimiento es ayudarla a ella, y a personas como ella, para garantizar que los magos ya no tengan que vivir con miedo.


—Claro que lo es. No es una apuesta por el poder, simplemente se ve, suena y actúa increíblemente como tal. Puedes decir que es por el bien mayor , pero díselo a las personas que sufrirán. Díselo a las personas que matarán.


— No mataremos a nadie. — dijo Albus molesto por la discusión.


—Claro . ¿Y qué pasa con las personas que se opondrán a ti? ¿Qué pasa con las personas que intentarán matarte?


—No sé qué es lo que te preocupa — respondió molesto— Dices que no me importa Ariana, pero obviamente no te importa lo que me pase.


Esta vez fue Aberforth quien se estremeció. Abrió la boca para responder, luego la cerró y luego la abrió de nuevo. —¡Bueno, tal vez no!


—Aberforth...


—¡Tal vez no!— el Repitió. —Albus, ya no te conozco. Eres mi hermano, pero no lo eres . Haces cosas que nunca hubieras hecho antes. Casi no estás cerca. A veces...— Dudó, antes de continuar, su expresión desafiante. —A veces, me pregunto si te ha hechizado, te ha puesto bajo el Imperio.


— ¡Aberforth! Gellert nunca haría eso. ¡Ya basta!


— ¿Estás seguro? ¿Alguna vez le preguntaste por qué fue expulsado? ¿Alguna vez te preguntaste si hace algo a tus espaldas?


—Él nunca haría eso— repitió Albus, su expresión fría ahora.


— A ti no, tal vez. —Sin embargo, Aberforth pareció dudar de sus propias palabras.


— No a nadie. Todo lo que nosotros, y somos nosotros , no sólo él , hacemos es por un bien mayor. Para salvar a todos. Para ayudar a los magos.


— Albus.


Pero Albus continuó, superando la interrupción de Aberforth.


—Dices que no me preocupo por ella. Lo hago. Todo lo que hago es por ella, por aquellos como ella. Fueron muggles quienes la lastimaron, muggles que se habrían salido con la suya, impunes. ¿O has olvidado cuál es nuestra situación? ¿Por qué mi padre fue a Azkaban?— dijo exaltado.


— Por supuesto.


— Se nos ha dado poder, y ese poder nos da el derecho a gobernar, porque podemos hacer más cosas que las que pueden hacer los muggles; podemos comprender y apreciar más . Pero, en la actualidad, nos escondemos en las sombras, incapaces de hacerlo, incluso para tomar represalias cuando los muggles nos lastiman, una y otra vez, por ser lo que no pueden entender y eso debe cambiar por el bien de todos.


—Por el bien mayor— dijo Aberforth, con un tono ilegible.


— Por el bien mayor— estuvo de acuerdo Albus, actuando como si Aberforth entendiera.


Aberforth cerró los ojos y luego se dispuso a marcharse.


— Y... Aberforth— dijo Albus, deteniendo los movimientos de su hermano.


— ¿Qué, Albus?— Preguntó Aberforth, con su desprecio nuevamente en su lugar.


— Deberías dejar de molestarlo. Ver menosEditarComentariosComentas como Bumblebee ღCtrl + M

Los Secretos de DumbledoreDonde viven las historias. Descúbrelo ahora