Susto

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Alexandra Danvers

Por fin en casa.- dije suspirando cansada de mi vuelo. Dejé mis maletas a un lado y fui a darme un baño para luego irme directo a mi bella cama.- A dormir se ha dicho, Alex.- murmuré. Me desperté de una gracias a los golpes fuertes en mi puerta.- Que sea muy importante, para despertarme a esta hora, por favor.- dije cabreada.- Ya, va.- dije molesta.

No me esperé a verlas aquí llorando, se tiró a mis brazos junto a su hija que está en las mismas condiciones, la cargué y cerré con pie mi puerta y las llevé directamente a mi habitación, les saqué sus zapatos a ambas e ingresé a mi cama atrayéndolas a mi anatomía, deje que lloren mientras acaricio sus cabezas.- ¿Qué les abra pasado allá afuera?.- pensé.

¿Puedes hablar?.- susurré.

Sam: No quiero, Alex.- dijo por lo bajo.

Shhh, pequeña duerme.- dije acariciando su cabecita.- ¿Qué pasó Samantha?

Sam: Solo hazme sentir segura.- dijo llorando.

Aquí estarás segura, pero ¿Qué sucedió? ¿Por qué vinieron llorando?

Sam: Me robaron mi camioneta e intentaron llevarse a mi hija.

¡Hijos de la gran puta!.- dije entre dientes.- ¿Dónde ocurrió?

Sam: De camino para acá.

Ok.- dije tratando de mantenerme tranquila, busque mi teléfono en mi mesa de noche y le mande un mensaje a Dante.

Chat de Dante

"Amigo necesito que me encuentres a unos hombres para hacer un ajuste de cuentas".- espero que me responda rápido.

Dante: ¿Estás bien? ¿Qué te sucedió?

Yo estoy muy bien también acabo de llegar a la ciudad, es por Samantha Arias hace unos minutos quisieron quitarle a su hija, pero le robaron su camioneta y necesito que encuentres a esos bastardos para darle su verdadero regalo.

Dante: No te va a salir nada barato el favor.

No me importa y te pago lo que quieras, pero hazlo y fue cerca de mi edificio por lo poco que ella me comento es un mercedes-Benz GLC 350e 4Matic color negro y tienen sus documentos de identidad de ambas, recupéralas.

Dante: Ok, en cuanto tenga noticias te mandare la ubicación.

Muchas gracias.

Dante: Cuando quieras, enana.

Fin del chat

Lo que te has ganado por meterte con los míos, bastardo.- dije molesta.- Pronto sabré de tu identidad y lloraras.- pensé.- Cassy, duerme.- susurré besando su cabeza para que no vaya a levantar a su madre que esta muy nerviosa.

Las revisé con mucho cuidado y se quedaron dormidas, luego de una hora de estar llorando en silencio porque gracias a que no tengo la luz encendida porque no tuve la necesidad de levantarme a apagarlas.- Buenos días, Samantha.- susurré al ver que Sam está despierta ya que mi cansancio de los viajes que realice hicieron que me quedé dormida.

Sam: Buenos días.- dijo acariciando a su hija mientras me abraza.

Me quedé completamente dormida.- dije limpiando mi cara de la pereza.- Además me faltó dormir.

Sam: Perdón, por venir a verte a estas horas de la madrugada porque no encontré otro refugio cercano porque mi amiga que vive en este edificio se mudo y fuiste mi primera opción para llegar y sentirme a salvó con mi hija.- murmuró.

Gracias, por elegirme.- besé su frente.- No quiero que recuerdes nada, pero quiero saber ¿Cómo te sientes internamente?

Sam: Tengo miedo al salir a la calle porque no quiero que se lleven a mi hija.

Lo Prohibido Sale CaroDonde viven las historias. Descúbrelo ahora