CAPITULO 56 - DESCENDENCIA

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-¿Pero qué te ocurre Thomas?-preguntó sin dar crédito- ¿Desde cuándo te da igual que alguien te robe en beneficio propio?-preguntó algo molesta por la pasividad e indiferencia que estaba mostrando.
-Olvídalo...no digas una palabra y déjalo correr...-dijo Thomas.
-¿Dejarlo correr? ¿No deberías ir a aquel antro y enseñarle a ese puto crío quien manda?-preguntó intentando provocar a Thomas.
-¡Ese puto crío es mi hijo!-soltó Thomas enfadado. Caroline por fin obtuvo una reacción de él, aunque no era exactamente lo que esperaba.

Quedó petrificada ante tal afirmación.

-¿Qué te crees? ¿Qué soy estúpido? ¿Qué no reviso tus anotaciones? ¿Que no era consciente de que me faltaba mercancía?-lanzó una pregunta tras otra.

Carol no sabía si debía responder a alguna de aquellas preguntas.

-Duke es tu...tu....¿Hijo?-preguntó aún boquiabierta.

Sin quererlo, había destapado alguna verdad más de las que le hubiera gustado...

Tommy se mantuvo en silencio, puso sus manos sobre las caderas y, al tiempo que se colocaba en pose de jarra con asas, fijaba su mirada al suelo. Resopló sin decir nada.

-¿Desde cuando lo sabes?-preguntó Caroline confusa.
-Desde hace tiempo...-murmuró.
-¿Y no pensabas decírmelo?-preguntó atónita.
-No.-contestó sin pensar, como un acto reflejo-. Bueno, puede que en algún momento te lo hubiera contado...-dijo levantando la cabeza e intentando excusarse.
-Ah, en algún momento...-repitió ella indignada-. Sabes que desde el principio Duke me ponía los pelos de puntas, y que no me gustaba nada, ¿Y nunca se te había ocurrido mencionarlo?-preguntó indignada.
-¡Él no lo sabe!-gritó enfadado. Se pasó la palma de la mano por el rostro, como si quisiera quitarse aquella situación de encima.
-¿Qué?-preguntó, esta vez con sorpresa.
-Que no tiene ni idea de que soy su padre...-dijo.
-Pero...¿Realmente es tu hijo?-preguntó queriendo que aquello no fuera cierto.
-Sí...bueno...-comenzó a decir-. Parece ser que sí....me lo contó Esme, fue mucho antes de que llegaras a la ciudad...-explicó.
-¿Quién es Esme?-preguntó Carol extrañada. Cada vez aparecían nuevos personajes y matices que no lograba encajar en su puzzle mental.

Thomas volvió a llevarse la mano a la cara; esta vez se masajeó la frente.

-Hay demasiadas cosas de mí que no sabes...demasiadas personas de mi pasado, he vivido muchas cosas y es difícil explicarlo todo ahora...-no era la primera vez que se justificaba con aquello.
-¿Esme es la madre del crío? ¿Fue tu mujer? Porque parece que has tenido bastantes....-dijo con sarcasmo. Le parecía ya demasiado contar a tres esposas.

Thomas no pudo evitar reír, aunque no estaba de humor.

-Esme es la viuda de mi hermano John...-comenzó a decir. A Caroline le cambió la cara-. Escuchó algo acerca de un chico, hijo de una mujer con la que yo había estado...mi historia con ella fue antes de ir a la Guerra, calentones de adolescentes...era demasiado joven para nada de eso...-comenzó a explicar-. Cuando me fui a la guerra... jamás volví a verla... nunca me preocupó encontrarla y ella tampoco me buscó...pero al parecer quedó embarazada de mí...y crió a ese niño...-terminó de narrar los hecho según la información de la que disponía.
-¿Por eso aceptaste a Duke en la banda?-preguntó viendo las cosas algo más claras.
-Las razones son bastantes evidentes...-concluyó-. Aún así, no me gustaría que el chico lo supiera...-comentó.
-¿Por qué no?-se extrañó ella.
-Realmente lo tuyo son los interrogatorios, ¿No?-bromeó Thomas esta vez-. Para mí, mi único hijo varón y primogénito es Charlie, quiero que todos mis negocios legales y patrimonio sean para él...si Duke se enterara de que es mi hijo...-lanzó aquella posibilidad al aire, y su gesto se torció. Conocía a Duke lo sufiente para saber qué era un chico ambicioso y retorcido.
-Podría reclamar su parte del pastel...-dedujo Caroline.
-O intentar quedarse con todo...es un desalmado, sólo vale para los trabajos sucios...imagino que se parece a mí...-levantó las cejas y sonrió, mirando a Caroline como si aquello hubiera sido otra broma. Pero a Carol no le pareció gracioso en absoluto.
-La idea es dejarle los negocios ilegales y que se contente con eso...-continuó Thomas.
-¿Y no sería mejor alejarlo de tí? ¿Para evitar correr el riesgo de que se entere?-preguntó ella.
-Nadie lo sabe...nadie salvo tú y yo...no debería enterarse...le diré algo a su debido momento...-pareciera que tuviera todo bien planificado en su mente.

Un Amor NocivoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora