_ ¿Sabéis que ya lo había intentado antes?, solo que aquella vez estaba Bastian para salvarla, según dicen se había enamorado de Tano, ¿os acordáis de él?
_ ¿De Cayetano?, por supuesto, era un bombón pero tenía pareja.
_ Sí, había venido con ella y casi rompen por culpa de Lía, creía que él se había enamorado de ella y lo perseguía por el campamento, al final se marcharon porque su novia estaba embarazada y querían darle un futuro mejor a su hijo pero Lía no podía soportar que se marchara sin ella y se metió en el rio, quería ahogarse en él, suerte que Bastian la vio y le salvó la vida esa vez.
_ Ya, pero eso hizo que su nueva obsesión fuese Bastian, ¿os acordáis lo que nos decía de él?
_ Lo recuerdo, siempre hablaba de que él y ella eran pareja y que se veían en secreto, suerte que Debra la desenmascaró. Sé que Bastian tuvo que hablar con ella y ahora parecía una chica normal, o por lo menos así se comportaba, ¿crees que se suicidaría porque Bastian dejó embarazada a Melisa?
_ No estoy segura, algunos dicen que Mauro era su nueva obsesión.
_ ¿Tú crees?, esta cañón pero lo he visto con Thaisa, ¿qué pensará Vera de que su mejor amigo este liado con la que había sido amiga de Debra?, ¿será por eso por la que se ha hecho amiga de ella?, ¿qué pensará Debra cuando regrese al campamento?, ¿su amiga regresará con ella o se enfrentará a la antigua para defender a Vera?, espero que regrese pronto, esto resulta aburrido sin ella.
Estaba harta de los cotilleos y de la gente como esa, que te echaban una sonrisa cuando pasabas a su lado y luego te clavaban los cuchillos por la espalda, salí de mi escondite y me enfrenté a ellas, en cuanto me vieron se mostraron sorprendidas pero no había arrepentimiento en sus rostros por lo que habían dicho.
_ ¿Sabéis? Iba a responderos después de decir tantas estupideces juntas pero me he dado cuenta de que no vale la pena malgastar mi tiempo con gente como vosotros, rezumáis por todo el cuerpo a maldad, entiendo que Thaisa no quisiese formar parte de esa mierda en la que estáis envueltas, ha sido lista y se ha dado cuenta de lo poco que valéis, sois tan poco inteligentes que no podéis ver las cosas buenas de la gente, intentáis denigrar, infamar a la gente solo por el simple hecho de sentiros bien con vosotras mismas, me dais pena.
Mientras caminaba devuelta al edificio una de ellas me gritó de un modo sarcástico.
_ ¡No creas que eres mejor que nosotras zorra!, has intentado llamar la atención de todos desde que llegaste, nos hiciste creer que Mauro era tu novio porque lo querías para ti solita mientras intentabas seducir a Bastian sin importarte que Debra o Melisa estuviesen con él. Has llegado aquí comportándote como si fueses una buena amiga, nos has engañado a todos porque dime ¿dónde estabas tú cuando Lía se tiró de la azotea?, tú no eres mejor que nosotras, solo piensas en ti misma, a nosotras no nos engañas.
Me di la vuelta y arremetí contra ellas, poco me importaba que me superasen en cantidad, mientras golpeaba a una de ellas y salía de mi boca gran cantidad de insultos, otra me empujaba y me hacia caer al suelo, alguien se había subido encima de mí mientras me tiraba del pelo, yo empleaba mis puños y mis piernas para golpearlas, al menos a dos de ellas ya que la otra estaba de pie mientras pateaba mi cuerpo. Dejé de sentir el peso de su cuerpo mientras Miguel me levantaba del suelo, lo empujé porque quería seguir golpeándolas pero él era más fuerte, las otras tres se calmaron en cuanto llegó Liam y Rodrigo. Este último se llevó a las tres chicas mientras Liam se quedaba conmigo.
_ ¿Qué es lo que pasa contigo?
Sentía una sensación de quemazón en mi cara, tenía un pequeño corte en la mejilla y me dolía el brazo izquierdo porque cuando me caí me golpeé de ese lado.
_ No es culpa mía, ellas estaban hablando mal de mis amigas.
_ ¿Y es así como crees que se solucionan las cosas?, creí que eras más inteligente como para lanzarte sobre ellas a la mínima provocación, Bastian me dijo que eras más madura y más inteligente que muchas de las chicas del campamento pero al parecer no es cierto.
_ ¡No hables de Bastian, él no me conoce!, ¡no quiero escuchar su nombre, se ha ido y no le ha importado ninguno de nosotros ni siquiera Melisa que está esperando un hijo suyo!, así que no, él no tiene derecho a decir nada de mí, ¡Bastian no está aquí!
_ Ya sé que no está aquí y sé que él creía que yo podría con todo esto pero en eso también se equivocó, todo esto me supera, no sirvo para ser líder, ni siquiera con la ayuda de Rodrigo.
Y por primera vez vi como Liam se derrumbaba, se caía en pedazos delante de mí. No estaba muy acostumbrada a dar abrazos a la gente con la no tenía la confianza suficiente pero en aquellos momentos Liam necesitaba a alguien que le mostrase lo valiente que era, así que dejé aparcados por unos instantes mis rollos mentales y lo abracé demostrando que podía contar conmigo y que yo sí creía en él, había sido el más fuerte, valiente, tenaz, imperturbable y otros muchos adjetivos que hacían de él un gran líder y así se lo dije.
_ Ya nadie se siente seguro en este lugar.
_ Eso no es cierto, mientras todos permanezcamos unidos nadie nos vencerá, además todos confiamos en ti así que tú también deberías confiar en nosotros.
_ Entonces no te marches.
_ ¿Qué?
_ Quédate aquí en el campamento
_ Pero ¿por qué?
_ Porque te necesitamos en este lugar, con nosotros, ya formas parte de esta familia.
_ ¿Y qué hay de mi facilidad para meterme en problemas?
_ Supongo que tendremos que acostumbrarnos y vivir con ello, pero no le digas a nadie que te he dicho eso.
A pesar de todo lo que había ocurrido hasta ahora le mostré una pequeña sonrisa.
_ Ahora vete a hablar con Clara, sé que aún no lo has hecho y ella te está esperando impaciente, estoy seguro que después te sentirás mejor, te lo prometo.
Me fui en busca de Clara, la encontré en una de las habitaciones que estaban vacías y que se utilizaba para diferentes actividades, se encontraba arrodillada y con las manos entrelazadas. Me quedé allí, junto al marco de la entrada observándola y sin hacer ruido, cuando levantó el rostro me miró con una sonrisa y me invitó a pasar y a rezar con ella. Yo no era de mucho rezar pero no quería ofenderla así que me puse a su lado y le pregunté que estábamos haciendo.
_Rezando por las almas de todos nuestros seres queridos y de la gente que ha pasado por nuestras vidas, incluso por las que nos han hecho daño.
Yo fruncí el ceño, no quería rezar por las almas de ese tipo de personas, me disgustaba la idea, yo preferiría que se pudriesen en el infierno, Clara me miró a los ojos como intentando averiguar mis pensamientos.
_ Ellos también necesitan que alguien rece por ellos y que les perdonen, no te olvides de rezar también por el alma de Lía.
Escuchar pronunciar otra vez su nombre hizo que un pedacito de mi corazón se rompiese, ella ya no estaba con nosotros, ya no escucharíamos otra vez su voz, ni veríamos su sonrisa, ni su mirada tímida, ella no vería otro amanecer junto a nosotros, ni se acostaría otra vez mientras hablábamos hasta altas horas de la noche, ella, ella ya no estaba aquí y yo me sentía triste por ello.
_No necesitas esconderte de tus sentimientos, deja que fluyan y así saldrá todo lo que tienes guardado en tu interior y que impide que puedas liberarte, sentirte bien contigo misma. A veces los actos que cometemos esconden frustraciones y miedos que llevamos guardados durante mucho tiempo.
_ Me he peleado con Mauro y Thaisa, les he echado la culpa de la muerte de Lía.
_ ¿Crees que son culpables de que Lía se quitase la vida?
_ Sí, no, no sé, Thaisa sabía que a Lía le gustaba mi amigo, se lo había contado la noche pasada, yo creía que Lía y Mauro estaban viviendo algún tipo de romance, había descubierto sus sentimientos hacia él cuando resultó herido, me imaginé que Mauro también se había dado cuenta y que habían iniciado algo, que por eso no los había contado aquella noche, por eso me enfadé con los dos cuando la vi marcharse llorando al descubrir a Thaisa y Mauro besándose, yo también lo había visto y por eso les dije todo aquello a mis amigos, pero tendría que haber actuado de otra manera, me equivoqué de camino, tendría que haber seguido a Lía al interior del edificio, ella era la que me necesitaba, tal vez si yo estuviese más atenta a ella, si estuviese a su lado nada de lo que ha pasado sucedería pero decidí primero enfrentarme a Mauro y Thaisa quería que se sintiesen tan mal como se sentía Lisa.
_ ¿Porqué querías que se sintiesen así?
_ Porque le habían hecho daño a Lía.
_ Ese no era el único motivo, ¿verdad?
La miré un poco sorprendida.
_ Vera, deja salir todo el dolor que llevas dentro, no lo guardes para ti porque harás que tus pesadillas se alimenten de él, libéralas y te sentirás mejor.
_ Yo quería hacerles daño, yo lo siento.
Mis lágrimas se asomaron inquietas en mis ojos.
_ ¿Por qué lo sientes?
_Porque quería que sintiesen el dolor de la traición, porque yo también me sentía traicionada como Lía.
_ ¿Y ahora sigues queriendo hacerles daño?
_ No lo sé.
_ ¿Qué ha cambiado?
_ He sido injusta y egoísta, ellos también son mis amigos, Mauro es alguien muy importante en mi vida y le hice daño, herí a los dos, no les pregunté, no confié en mi mejor amigo y me siento horrible.
_ Escuché que querías marcharte del campamento, ¿por qué?
Pensé en la pregunta y luego me tomé mi tiempo para responder con sinceridad.
_ Porque me duele el alma cada vez que veo a Melisa, porque me siento traicionada, siento que nuevamente se han reído de mí, siento que no puedo controlar el dolor que recorre mi cuerpo cada vez que pienso en Bastian y estoy cabreada conmigo misma porque a pesar de todo no puedo odiarlo. ¡Dios!, soy una mala persona porque he sido una egoísta y una insensible, esas chicas tienen razón, no estaba enfadada con ellos por la muerte de Lía, no estaba pensando en ella cuando decidí irme y puede que tampoco golpeara a aquellas chicas por lo que habían dicho sobre ella, estaba enfadada porque estaba pensando en mí.
_ No estoy de acuerdo contigo.
_ ¡Ni siquiera he podido ayudarla!, tenía que haber ido tras ella, puede que ahora aún estuviese viva.
_No puedes seguir acumulando dramas a tu vida, tú no tienes el control de la vida de los demás, ella no quería vivir así, sus emociones le impedía ser feliz, fueron varios los que intentamos ayudarla pero no podíamos convertirla en una persona dependiente, necesitaba tomar el control de su vida, ella sabía que nosotros estábamos ahí siempre que necesitase nuestra ayuda pero su inestabilidad emocional hizo que los que estaban a su lado se volviesen infelices, creo que al final se dio cuenta de lo que hacía y no pudo con ello. Yo también me hago la misma pregunta que tú, ¿y si yo hubiese hecho algo para mantenerla con vida?, ¿quieres saber la respuesta? No había nada que hacer porque cada uno decide su propio destino.
_ Gracias por escucharme Clara, me siento mucho mejor.
Me limpié como pude el rostro bañado de lágrimas, no quería que nadie más supiese que había llorado, no quería mostrar a los demás una parte de mí que más odiaba, mi vulnerabilidad.
_ Vera, deberías hablar con tus amigos y contarles la verdad, estoy segura de que te perdonaran.
_ Lo haré.
_ Por cierto, no deberías sacar tus propias conclusiones sobre Bastian, yo lo conozco bastante bien, por eso te pido que cuando lo veas de nuevo dejes que hable antes de juzgarlo.
_ Pero él se ha ido, huyó de sus responsabilidades, de sus promesas y de la gente que confiaba en él, ¿qué explicación podría darme sobre eso?
_ Deja que se exprese y que aclare todo lo que tenga que aclarar.
_ No hará falta porque no creo que regrese.
_ Lo hará.
_ ¿Por qué estás tan segura?
_ Porque lo conozco.
Y luego de aquellas palabras se despidió de mí con un movimiento de mano. Al regresar a la habitación faltaba Thaisa y todas sus cosas, pregunté por ella y me dijeron que había regresado con sus antiguas amigas, las cuales estaban encantadas de que alguien con más carácter que ellas, estuviese de su lado ahora que Debra no se encontraba en el campamento. Estaba decidida a hablar con ella por la mañana, ahora estaba agotada física y mentalmente. A pesar de tener una pequeña luz encendida que iluminaba ligeramente el cuarto aquella fue una noche llena de pesadillas y ni siguiera el abrazo y las palabras de mis amigas pudieron calmarme. Me levanté de madrugada, mis compañeras de cuarto aún seguían dormidas, el día había amanecido lluvioso y empezaba a hacer frio, caminé hacia el lugar donde estaban enterrados los restos de Lía, unas flores lilas silvestres estaban colocadas encima de su tumba, ¿quién se las había llevado?, puse a un lado las que yo llevaba en una mano y le pedí perdón por muchos motivos sobre todo por no ser una buena amiga y no darme cuenta de lo que le ocurría, luego corrí en dirección al edificio ya que la lluvia empezaba a caer con más fuerza. Regresé a mi cuarto y sin hacer mucho ruido cogí mi diario y me puse a escribir en él.
ESTÁS LEYENDO
TABSAVIT
RomansaEn un mundo de caos y de destrucción una chica lucha por sobrevivir junto a su mejor amigo Mauro y acaban en un campamento junto a otra gente que también huyen de una vida precaria, allí conoce el amor y el calor de una gran familia pero también e...
