.... Y muchos meses después... ( último capítulo)

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Aquella noche sola en mi habitación me obligué a mi misma a no volver a soñar con Bastian, pero una cosa era proponérselo y otra bien distinta conseguirlo, me desperté empapada en sudor y lágrimas. Nos despedimos de aquella familia al día siguiente y la vida en aquel barrio siguió funcionando con total tranquilidad solo que ahora todos sabían que Bastian estaba vivo y que no había regresado al monasterio. Cuando Mauro se enteró sus primeras palabras para su primo fueron una interminable lista de insultos, él también quería  buscarlo y obligarlo a que me diese una explicación, pero le pedí, más bien le exigí que olvidásemos a su primo para siempre y no volviésemos a nombrarlo nunca más. Dos días antes de la boda de Liam y mientras le estaba dando clases a los pequeños del pueblo, vi por la ventana como un grupo de gente se estaba acercando al edificio, solo necesité un par de miradas de nuevo hacia el exterior para darme cuenta quienes eran los nuevos visitantes, a pesar del tiempo transcurrido Kenai y Bastian no habían cambiado mucho. Una punzada en el estómago hizo que me escondiese detrás  de una pared, mi respiración se había vuelto irregular y me temblaba todo el cuerpo, había deseado tiempo atrás tanto su regreso que ahora me parecía imposible que estuviese aquí. Mi primera reacción al saber que solo nos separaba unos metros de distancia y una pared fue huir lo más lejos de allí pero después de varias respiraciones profundas intenté calmarme, Alexis vino a buscarme.
_ Vamos Vera ahora no puedes acobardarte, llevas deseando a que llegase este momento mucho tiempo, necesitas que responda a tus preguntas, a esas que llevan muchos meses dando vueltas en tu cabeza, ahora es tu oportunidad para que te dé una explicación y pasar página de una vez.
Caminamos juntos hasta la salida del edificio, yo agarraba la mano de Alexis con fuerza y mientras lo observaba sentí muchos pares de ojos mirándome, se hizo un largo silencio, mi amigo me susurró al oído que ahora era mi oportunidad de ser valiente y enfrentarme a Bastian. Tenía el pelo más largo, parecía que se había afeitado hacia poco tiempo, había ganado aún más masa corporal y su piel estaba bronceada, mis mariposas en el estómago parecían querer volar de nuevo y yo intentaba mantenerlas a raya. Alexis soltó mi mano en cuanto estuve frente a Bastian, Liam llegó casi al mismo instante en que lo hice yo.
_ ¿Qué haces tú aquí?, ¿vienes a poner patas arriba su vida de nuevo?, no pienso permitirlo Bastian.
_ Cálmate Liam
Alexis se había interpuesto en medio de él y de Bastian.
_ Esto no te incumbe Liam, estoy aquí por ella, no es asunto tuyo saber lo que he venido hacer aquí.
_ ¡Eso es lo que tú te crees!,
_ Liam por favor basta ya, yo me encargo, tú deberías seguir ocupándote de la boda, te casas en dos días, yo me encargo de esto.
_ ¿Te casas, os vais a casar?
Miró primero a Liam y luego me miró a mí.
_ Sí, Liam se va a casar, yo no, ¿a qué has venido Bastian?
La gente seguía allí, Clara había venido corriendo y ahora abrazaba al primo de mi mejor amigo mientras un par de lágrimas caían por su rostro, le reprochó que hubiese tardado tanto en regresar y después de mirarnos a los dos nos invitó a que hablásemos a solas en algún lugar ya que tendríamos mucho que decirnos, no estaba segura de querer escuchar ahora sus palabras pero después de creer que había muerto y luego de saber que seguía con su vida sin importarle la gente que lo había esperado y buscado durante mucho tiempo y que una vez había sido parte de su familia supongo que todos merecíamos algún tipo de explicación. Una vez que llegamos a una de las salas vacías del monasterio se quedó a observarme algo que me hizo sentir nerviosa, yo había cruzado mis manos sobre mi estómago, me sentía nerviosa, mis deseos de abrazarlo eran tan grandes como mis ganas de golpearlo. Aquellas mariposas que  habían intentado mantener bajo control no podían contenerse y revoloteaban por mi cuerpo.
_ Lo siento Vera, siento mucho haber tardado tanto en regresar, casi no reconozco el lugar, ha cambiado bastante, ha pasado mucho tiempo, demasiado tiempo.
_ Sí todo está cambiando, nosotros también hemos cambiado, ya no somos los mismos que salieron del primer campamento al que llegué huyendo del peligro y buscando una vida mejor, todos hemos avanzado en nuestras vidas, María y Eider se casaron y ahora tienen un hijo, viven en una de las casas que has visto al llegar.
Le conté que había ocurrido con las demás personas que había conocido y que había dejado en el pasado, le hablé de mi amiga Thaisa, de Ulmer, Mauro… y también le hablé de la inminente boda de Liam con Celeste. Estaba muy sorprendido de todos los cambios que se habían producido en un tiempo tan relativamente corto pero para mí era como si hubiese pasado una eternidad.
_ ¿Y tú estás con alguien?
_ No, supongo que aún estoy buscando al indicado, aún sigo esperando a mi caballero de brillante armadura.
Dio unos pasos hacia mí pero yo me alejé de él, no estaba preparada para sentir de nuevo su proximidad, mi cuerpo emitía demasiadas emociones contradictorias.
_ Tal vez yo no sea un caballero de brillante armadura, te he decepcionado tantas veces que entiendo que ahora te estés alejando de mí, tal vez yo sea el ogro malo que viene a implorar tu amor, porque el amor que siento por ti es igual de intenso y fuerte como el primer día.
_ ¿A qué has venido Bastian? Y no me digas que es porque me echabas de menos porque después de todo este tiempo alejado de mí no te creo.
_ Necesito contarte porque no he podido regresar antes, porque no quiero que pienses que te he abandonado u olvidado mi promesa, si después de eso sigues queriendo pasar página lo entenderé, te he hecho tanto daño que me lo merezco pero eso no significa que me vaya a rendir tan fácilmente, porque aunque me lleve toda la vida buscaré la forma de que vuelvas a enamorarte de mí.
Nos sentamos uno en frente del otro y aunque él hacia todo lo posible para que nuestras miradas se mantuviesen fijas en la otra persona, a mí me era difícil y apartaba la vista constantemente.
_ Después de que nos separásemos del resto del grupo Kenai y yo regresamos a la ciudad donde residía su familia, nos hablaron de que los habían detenido y estaban siendo torturados, como era de suponer aquello fue una trampa, no te puedes fiar ni siquiera de tu propia familia, aunque fuimos precavidos terminaron por capturarnos, yo caí malherido y a Kenai se lo llevaron a otro lugar, hubiese muerto en aquella celda si no me hubiesen liberado tan pronto. Cuando los disturbios estaban en su mayor auge consiguieron liberarme y sacar a todos los que seguíamos presos y en medio de toda aquella gente que intentaba escapar y huir de los guardias y policías al servicio de la seguridad fui golpeado fuertemente en la cabeza y caí al suelo inconsciente, varios pares de piernas pisotearon todo mi cuerpo y gracias a Kenai y otros amigos mi vida no terminó allí, me llevaron a un doctor amigo suyo y de total confianza. Estuve sin abrir los ojos  durante un par de semanas y mis heridas eran graves, algunas se habían infectado, cuando desperté no recordaba nada de mi pasado más reciente, Kenai era para mí una persona extraña y no podía confiar en él. Los únicos recuerdos que tenía en mi memoria era las de mi infancia y juventud al lado de mis padres, ni siquiera me daba cuenta de lo que ocurría en el exterior de aquellas cuatro paredes, todo me era desconocido. Kenai intentó explicarme la situación e incluso me habló de ti y de todos los que habían formado parte de mi vida pero todo era nuevo para mí y también extraño. La única imagen que regresaba a mi mente una y otra vez era la de tu rostro sonriente pero no lograba identificarte, no sabía qué lugar ocupabas en mi vida, era frustrante, y aunque Kenai me repetía lo importante que eras tú para mí yo no lo sentía así, lo siento. Estaba desorientado, cansado, débil y también algo asustado, Kenai quería llevarme de regreso al monasterio porque sabía que aquí cuidaríais bien de mí pero  yo no quería eso, no estaba dispuesto a ser una carga para nadie, y no quería vivir en un lugar que me era extraño y con gente que no conocía aunque esas personas si supiesen quien era yo, además necesitaba aún tiempo para recuperarme, mis heridas seguían sin terminar de curarse y apenas podía caminar sin ayuda de unas muletas. Le pedí a Kenai que no le hablase a nadie sobre mi situación hasta que yo tomase alguna decisión, nadie debía saber donde me encontraba, el médico que cuidaba de mí me ayudó a que volviese a caminar unos meses después pero mis recuerdos seguían olvidados en mi mente. Mientras recuperaba mis fuerzas las semanas fueron pasando y luego se convirtieron en meses, me pasaba largas horas fortaleciendo mis músculos y mi cuerpo, escuchaba a toda persona que quería hablar sobre los acontecimientos pasados y presentes y también sobre lo que querían en el futuro y mantenía largas horas de conversaciones con ellos para cultivar mi mente e intentar que mis recuerdos volvieran a salir pero mi memoria seguía vacía de la mayor parte de ellos, solo tu imagen aparecía a veces en las noches sin saber por qué. Siento que tengo que contártelo todo aunque me avergüence de algunas de las cosas que he hecho,  pero quiero que entiendas que en aquellos momentos toda esta gente que había formado parte de mi vida y sobre todo tú ya no estabais en mis recuerdos y era como si no hubieses existido para mí, me duele decirlo pero así era, tuve varias relaciones con chicas que no me llegaban a satisfacer de todo y después de una tercera dejé de insistir, buscaba algo  que no lograba encontrar pero que no sabía lo que era, ahora sé que siempre habías sido tú lo que yo necesitaba, a la que añoraba, a la que quería a mi lado. Después de un tiempo Kenai regresó, yo ya no me llamaba Bastian, no me identificaba con ese nombre aunque en mis recuerdos sí había visto a mis padres llamarme así, pero era algo extraño, yo no quería que me llamasen así. Mi amigo se había marchado para averiguar  que había ocurrido con su familia y luego volvió para saber como me había ido, tanto sus padres como sus hermanos habían huido y se marcharon en un barco rumbo a otro país.  Por aquel entonces yo ya estaba cansado de aquella ciudad y decidí acompañarlo en sus viajes, me contó que después de lo que ocurrió conmigo aun seguía participando en varias revueltas y liderando algunas, también había ayudado a que algunos de sus amigos optaran por un alto cargo en la política, creía en ellos, lucharon a su lado y sabia  que harían un cambio para bien por el país.  Un día encontramos un mensaje encriptado en una de las paredes de un almacén, nadie entendía  que significaban aquellas palabras pero yo a pesar de haber perdido la memoria si podía descifrar el mensaje, no sabía como lo había hecho pero aún así lo pude leer claramente y la palabra tabsavit al final de todas aquellas letras me resultaba familiar, decía que un tal Ulmer había estado allí y que esperaba mi regreso, aún seguía sin recordar a ninguno de mis amigos.  Encontré dos mensajes más, una era una carta que me dio un hombre que al parecer me conocía y que se la había dado un chico llamado Hanno y el otro mensaje estaba escrito en una roca en el camino que llevaba a una de las ciudades de este. Hace un par de semanas las imágenes de mi pasado empezaron a surgir de nuevo y mi mente poco a poco fue recuperándolas, primero fueron pequeños detalles que había olvidado y luego salieron todas a la vez, como si estuviesen ahí retenidas en algún lugar de mi mente en un espacio pequeño  y terminasen por explotar, un médico me habló de que mi cerebro se estaba reconstruyendo y que era muy probable que recuperase todos mis recuerdos en unos días y que volvería a ser el mismo de antes. Recordé a mis amigos, al campamento, el día en que me hirieron y me pisotearon, te recordé a ti y sentí miedo, había pasado mucho tiempo y me asustaba la idea de que tú me hubieses olvidado, no podía dejar de pensar en mi regreso al monasterio porque me asustaba la idea de perderte de nuevo como creí que había ocurrido la última vez que había regresado, emprendí mi viaje a casa ese mismo día, Kenai quería acompañarme.  Sé que he tardado mucho en llegar aquí y hasta ti pero créeme cuando te digo que es aquí donde deseaba terminar y sobre todo a tu lado, y aunque entiendo que ha pasado mucho tiempo y puede que te cueste perdonarme no puedo permitirme dejarte ir porque tú y únicamente tú haces que mi mundo sea increíblemente maravilloso, te amo y estoy dispuesto a hacer lo que sea para que regreses a mi lado.
Intenté que mis emociones no me controlasen y que sus palabras no me hiciesen perder el control, había sufrido mucho con su ausencia y pensando que estaba muerto pero él también lo había pasado mal y ahora necesitábamos recuperar el tiempo perdido. No podíamos estar pidiéndonos perdón y explicaciones a cada rato cuando era el destino quien nos seguía poniendo a prueba una  y otra vez, yo lo amaba y Bastian me amaba a mí, había cumplido su promesa y yo lo estuve esperando como le había prometido, estaba aquí, había regresado y el pasado ya poco importaba, el futuro estaba en nuestras manos y la vida era demasiado corta para no aprovecharla. Nos levantamos y me eché en sus brazos, me acogió entre su pecho y sentirlo nuevamente me hacía sentir la mujer más feliz, era lo que había necesitado durante mucho tiempo. Nuestro beso fue el más prometedor y largo de todos los tiempos, en ese beso expresamos todo lo que sentíamos el uno por el otro, nuestros miedos y nuestras esperanzas y no había duda de que nuestro amor había pasado por momentos difíciles pero a pesar de ello seguía igual de fuerte que el primer día.  Bastian terminó por convertirse en el padrino de la boda de Liam y Mauro en cuanto se enteró de que había vuelto quiso golpearlo por haberme hecho esperar tanto, lo amenazó y le prometió que si me volvía a hacer daño lo lamentaría. Semanas más tarde  mientras me encontraba en mi lugar favorito pensando en como decirle a Bastian que estaba embarazada y que no creía en los votos matrimoniales, eso de vincular a una pareja legalmente para darle un significado religioso al amor que nos teníamos me parecía un poco ridículo y aunque el padre Martin había insistido en ello cuando nos fuimos a vivir juntos, yo no le veía sentido  hacerlo.
_ ¿Así que éste es tu  lugar favorito al que te escapas cuando quieres estar sola?, nunca me lo habías mostrado.
_ ¿Cómo supiste que estaba aquí?
_ He estado preguntando por ti y Liam sugirió que podías encontrarte aquí, supongo que aún me quedan muchas cosas por saber de ti y de este lugar, ¿te preocupa algo?
_ Que va, me siento feliz, solo estaba pensando en el pasado, en mis padres y en lo mucho que me hubiese gustado que estuviesen aquí.
Bastian se sentó a mi lado y me refugió entre sus brazos, era el lugar donde más protegida me sentía.
_ Hablando del pasado y de la gente que no está ya con nosotros, ¿Por qué no me hablaste de la muerte de Elena? Nunca creí que ese cabrón se acercaría de nuevo a ti, siento mucho no haber estado a tu lado, nuevamente te pido perdón
_ No importa, era algo que debía hacer yo y me alegra  por fin haber podido borrar ese capítulo de mi vida, por cierto Bastian tengo que contarte algo, estoy embarazada.
Observé como su rostro resplandecía de alegría, me besó apasionadamente y luego me preguntó.
_ ¿Quieres casarte?
_ Le hablé de los motivos por los que no quería hacerlo y entendió mi razonamiento.
_ Tranquila, hablaré con el padre Martín para que deje de presionarte.
Y allí con aquellas magnificas vistas hicimos el amor.                              No nos casamos  en aquel momento pero unos años después cuando me quedé embarazada de mi segundo hijo fue Clara la que terminó por convencerme para que lo hiciese, ella sí creía en el matrimonio y no podía negarle ese último deseo, Clara fue la que más se alegró del regreso de Bastian, siempre lo había considerado como un hijo y aún lo trataba como tal. Thaisa y Mika se quedaron una temporada en el pueblo, habían traído a sus gemelos con ellos porque querían presentárnoslos a toda su gran familia y tampoco querían perderse mi boda. María y Eider eran felices junto a su hija Lía, Hanno y Melisa habían regresado recientemente de un viaje de varias semanas junto a su pequeño hijo Anuel, Ulmer y Briana estaban esperando mellizos y su hermana Panya  estaba muy contenta. Alexis y yo vivíamos a dos casas de distancia y aunque había encontrado el amor junto a Ismael eso no le impedía seguir molestándome  y haciéndome enfadar, era uno de los pocos que no tenía miedo en gastarle bromas a Bastian. Clara y Rodrigo seguían cuidando de nosotros todos, aunque ahora descansaban en una casita en la parte este del monasterio. Fernando y Carla seguían dirigiendo la clínica pero ahora se había ampliado y se parecía más a un hospital, Alexis trabajaba con él y también Andrea, una de las antiguas amigas de Debra,  porque necesitaban ayuda ya que sus dos hijas  absorbían buena parte de su tiempo. Mi gran y mejor amigo Mauro y su mujer Ana seguían viviendo en la ciudad pero nos veíamos a menudo, su negocio había crecido y eran felices junto a su hijo Miguel. Liam y Celeste tenían también un niño llamado Izan y era un par de meses más joven que nuestro hijo Luka. El hermano de Celeste, Federico estaba viviendo su primer amor al lado de Talitha y eso no les hacía mucha gracia a sus dos hermanos Tadeo y Tobías, pero que podía hacer ellos para que la pequeña de los hermanos T desistiese de ese encaprichamiento si se respiraba amor por todo el pueblo.  Hunter tenía una novia que había llegado junto con su familia al pueblo unos años atrás y se había quedado en él. Kenai se había marchado un par de semanas después de su llegada y la de Bastian, quería hacer muchas cosas y una de ellas era hacer de este mundo un lugar mejor y al parecer lo estaba consiguiendo pero de vez en cuando se pasaba por aquí y se quedaba unas semanas. De Debra, Olivia y Roberto no supimos nada más pero esperaba que les fuese bien, el resto de nuestra gran familia vivía con la esperanza de tener un futuro mejor para sus hijos que el que les habían tocado vivir a ellos unos años atrás. Yo seguía escribiendo en mi diario y también seguíamos enseñando a nuestros hijos nuestro método tabsavit,  de cómo se podía leer un mensaje encriptado, porque aunque nuestro futuro había mejorado notablemente seguía siendo incierto, las personas podían ser nuestras tablas de salvación pero también los que nos apretasen la soga, queríamos enseñarles que la vida era impredecible y que había que vivir cada momento con intensidad porque el pasado nunca regresaría y puede que tuviésemos que dejar a muchas personas atrás, que teníamos que luchar, cultivar nuestra mente y no cometer los mismos errores que cometieron sus ancestros para hacer de este mundo un lugar maravilloso, y que la amistad era una de las cosas más hermosas de la vida si era de verdad y si el amor era verdadero sería para toda la vida. Bastian y yo no habíamos tenido un buen comienzo pero empezaba a pensar que nuestro final sería muy feliz.







Y como dijo Mae West:
“SOLO SE VIVE UNA VEZ PERO SI LO HACES BIEN,
  UNA VEZ ES SUFICIENTE “

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