Nos miramos por unos segundos, Liam iba a decirme algo más cuando fuimos interrumpidos por Mauro y Alexis que venían unos metros más atrás.
_ ¿Qué os parece si terminamos con lo que veníamos hacer aquí y regresamos a casa?
Las tumbas de nuestros amigos estaban cubiertas de malas hierbas y también de algunos cascotes de piedras pequeñas que se habían caído de uno de los edificios. Mientras limpiaba los sepulcros con esmero y arrancaba los hierbajos que los bordeaban mis amigos cavaban un hoyo para enterrar los restos de Elena al lado de su marido, después de terminar con la faena cogí una bolsa que llevaba guardada con tierra que había recogido en el monasterio y la esparcí por todas las tumbas, quería que tuviesen un pedacito del lugar donde ahora vivíamos y al que intentábamos llamar hogar. Después de que todos dijésemos unas palabras, incluso Alexis que a pesar de casi no conocer a Elena nunca se quedaba sin palabras, al parecer sabía que decir en momentos como ése. Colocamos más piedras encima de las tumbas para que no se volviese a cubrir de maleza tan rápidamente y no cayesen tan pronto en el olvido. El regreso a casa fue igual de tranquilo que cuando comenzamos el camino, las primeras horas transcurrieron casi en silencio, cada uno perdido en sus propios pensamientos, nadie tenía muchas ganas de hablar. En el primer descanso Mauro y Liam desaparecieron de nuestra vista porque tenían algo que decirse, yo me quedé sola con Alexis y no estaba en aquel momento de humor para aguantar sus tonterías, tal vez lo notó porque cuando me pidió perdón yo me llevé una sorpresa.
_ Entiendo que pongas esa cara porque desde mi regreso me he comportado como un gilipollas, te he estado fastidiando a todo rato.
_ No solo desde tu regreso, ¿quieres que refresque tu memoria y hablemos de lo que dijiste sobre mí y Liam cuando pusiste un pie en el monasterio?
_ En mi defensa quiero decir que en ese momento no sabía que existía un triangulo amoroso entre vosotros tres.
_ ¡Alexis! Ya hablamos del tema, y no existía ni existe ningún tipo de relación amorosa entre Liam y yo, y ya basta de molestarme con eso o puede que no quiera volver a hablarte más.
_ No lo hago para molestarte Vera, perdona si con mis palabras te has sentido mal, no era esa la intención, solo intentaba bromear contigo, a veces me gusta verte enfadada pero lo hago porque tú me agradas, me caes bien, eres para mí como un ser brillante.
_ ¿Ser brillante?, ¿qué significa eso, otra vez estás bromeando conmigo?
_ Cuando te conocí estaba pasando por una mala situación, ya sabes, la muerte de mi novio me afectó bastante, no soy una persona muy emotiva, no demuestro mis emociones tan abiertamente, a veces me gusta librar mis batallas internas a solas, tengo que confesarte que he llorado recordando a mi pareja en alguna ocasión sin la presencia de una mano amiga a mi lado porque siempre creí que no la necesitaba. Pero tú con tu forma de ser y actuar, con tus ocurrencias, con la manera en la que sueles enfadarte conmigo y con el resto de la gente, con tu forma de sonreír… tú has hecho que mis días sean menos tristes y que de vez en cuando te eche en falta.
_ ¡Por favor no me digas que te sientes atraído por mí o algo parecido porque no quiero oírlo!
Sonrió para luego volver a hablar.
_ Eres una chica un poco engreída ¿no?, siento decírtelo pero no estoy enamorado de ti, me parece que ya tienes demasiados pretendientes bebiendo por tus vientos, no me atraes de esa manera pero me caes muy bien, eres una de las mejores personas que he conocido y me gusta estar a tu lado porque como te dije antes haces que mi vida sea menos triste. Cuando nos fuimos y participamos en los disturbios una de las pocas cosas que me hacía sentir contento, menos infeliz era pensar en ti, tú haces que la gente que está a tu alrededor se sienta bien, llena de vida, por eso digo que eres un ser de luz y entiendo porque tanto Liam como Bastian se peleen por tu atención, también voy a confesarte que siento un poco de envidia de Mauro y por esa relación que tenéis tan especial los dos pero quiero que sepas que a pesar de que te aprecio y de que me gustaría que fueses una amiga para toda la vida no pienso dejar de meterme contigo, me gusta lo que tenemos.
_ No esperaba algo diferente, si no, no serías Alexis.
Le sonreí y nos abrazamos, así nos encontró Mauro y Liam cuando regresaron de su charla, los dos se veían serios pero no enfadados entre ellos. Pasaron varios días hasta que llegamos al monasterio, todos nos recibieron con alegría y nos salieron con la noticia de que alguien más había regresado. Mis mariposas iniciaron el vuelo revoloteando unos segundos por mi estómago hasta que esa sensación volvió a desaparecer cuando apareció Hanno de entre la gente al igual que otros tres de los chicos que se habían marchado de la comunidad que habíamos creado, no había rastro de Bastian, abrazamos a todos y nos presentó a otras tres personas que habían recogido durante su travesía. Uno de los chicos era un amigo de Renato, se habían encontrado en una de las revueltas después de muchos años sin verse y se había unido a ellos, los otros dos eran una chica de unos veinticinco años más o menos y su hermano menor de unos ocho. Ella también había participado en los disturbios junto con su padre que murió en una de esas revueltas, fue ahí cuando conoció a Hanno, le ayudó con su padre, se lo llevaron a la casa de ella pero murió un día después, entonces Celeste, que así se llamaba la chica cogió a su hermano ya que su madre los había abandonado unos años antes y siguió a Hanno y al resto del grupo. Tenía la esperanza de que Bastian apareciese de un momento a otro y cuando pronuncié su nombre, todos se observaron los unos a los otros, como si tuviesen un secreto que contarme, sus rostros pasaron de sonreír a una seriedad total, recordé lo que había ocurrido con Miguel y mi cuerpo empezó a sentir frio, el miedo se presentó de repente.
_ Ha sido un largo viaje Vera, deberías descansar y luego hablamos sobre lo que tú quieras.
_ ¡No, no quiero descansar Rodrigo, quiero saber que le pasó a Bastian!
_ Está bien Vera, pero será mejor que te sientes. Después de estar varias semanas juntos nos enteramos que a Kenai lo estaban buscando, como sabes él viene de una familia adinerada y sus padres tienen amigos con altos cargos, cuando supieron que su hijo se revelaba contra todo lo que estaba destruyendo sus cimientos quisieron que regresara a casa y que se retractara de todo lo que estaba haciendo. Él por supuesto que se negó pero luego se enteró que su familia estaba presa y que si no se entregaba lo pagarían caro, Kenai hacía años que no tenía contacto con sus padres, ellos no eran el mejor ejemplo a seguir, pero tenía dos hermanos pequeños que no tenían la culpa de haber nacido en esa familia y aunque no le gustase volver a ver a sus progenitores tenía que ayudarlos. En aquel momento decidimos separarnos y Bastian se fue con él, unas semanas más tarde nos enteramos que los habían detenido. Nos fuimos a la ciudad donde se habían dirigido para averiguar que había de cierto en todo eso, los disturbios de unos días antes habían sido los más graves desde que empezaron aparecer, nos enteramos que muchos de los grandes mandatarios habían huido e incluso estaban muertos o heridos por las revueltas, lograron reemplazarlos de su altos cargos y sacar a muchas personas de las cárceles. Bastian y Kenai fueron unos de los liberados aunque a nuestro amigo y novio tuyo lo hirieron de gravedad, eso fue lo último que escuchamos. Preguntamos por ellos en hospitales y por los alrededores de la ciudad y de otras colindantes, pero nadie sabía nada, estuvimos buscándolos por mucho tiempo y preguntando por ellos pero sin resultado alguno, incluso dejamos escritos mensajes encriptados con tu método tabsavit pero no obtuvimos resultados, lo siento mucho Vera.
_ ¿Y a qué estamos esperando para seguir buscándolos?, alguien tiene que saber algo, tienen que haberlos visto, ¿no?, debemos ir en su busca.
_ Lo haremos Vera, los encontraremos pero primero debes descansar, acabáis de llegar de un viaje largo y nosotros también, debemos recuperar fuerzas antes de ponernos en marcha de nuevo.
_ ¡No quiero recuperar fuerzas, quiero encontrar a Bastian!, puede que siga herido, enfermo o que tal vez no pueda moverse, por eso no lo encontramos, puede que necesite nuestra ayuda, puede que….
No podía decir aquella palabra, pensar en su muerte era algo difícil de digerir para mí, mi cuerpo empezó a convertirse en gelatina, pensar en que Bastian estuviese muerto hacía que todos mis sentidos se paralizasen por completo, ni siquiera fui capaz de agradecerles por la información que me habían dado, me despedí de ellos y caminé por los pasillos sin ninguna dirección y rumbo, en mi cabeza solo había tres palabras, “ Bastian había desaparecido”, cuando cobré un poco de sentido me di cuenta que había llegado a mi cuarto, me senté en una de las esquinas, tenía mis piernas pegadas a mi pecho y me había encogido en un abrazo. Como ocurrió semanas atrás con María, mis amigas entraron en silencio y luego se colocaron a mi lado, me dejaron llorar sin preguntarme nada, solo acompañándome en este dolor que sentía y que empezaba a ser intenso. Cuando desperté el sol se veía en todo su esplendor, ya era cerca del mediodía, tenía un fuerte dolor de cabeza pero intenté ignorarlo, estaba agotada física y mentalmente y había descansado lo que yo pensaba que era una eternidad y ahora necesitaba que lo preparásemos todo para volver a salir de viaje y encontrar a Bastian y a Kenai y me fui en busca de Hanno, teníamos que salir ese mismo día a ser posible, no lo podíamos demorar mucho. Mis amigas de cuarto me interceptaron a medio camino entre nuestra habitación y la de los chicos.
_ ¿Qué crees que estás haciendo?
_ ¿Qué crees tú que estoy haciendo Thaisa? Voy en busca de Hanno y los demás, quiero que nos pongamos en marcha cuantos antes para encontrar a Bastian.
_ A nosotros también nos preocupa Bastian, ¿qué crees?, pero ahora mismo necesitas calmarte, vamos a comer primero para coger energías y luego haremos lo que tú quieras.
_ ¡No quiero comer Thaisa, quiero buscar a Bastian ya!
_ Está bien, cálmate ya.
_ Thaisa, vete con Melisa y Briana al comedor, nosotros vamos enseguida.
Después de que las demás nos dejasen solas María me llevó hasta una sala que estaba vacía aunque yo seguía protestando porque quería hablar con Liam y Hanno.
_ Ya sé como te sientes Vera pero no te ayudas a ti misma si sigues comportándote de ese manera, necesitas calmarte, además los chicos ya se han ido.
_ ¿Qué, quién se ha ido?
_ Liam, Hanno, Ulmer, Mauro, Mika e incluso Alexis.
_ ¿Cómo que se han ido sin mí?, yo tenía que haber ido con ellos, ¿Por qué me han dejado aquí?
_ Vera tú no estás en condiciones de viajar, además sin ti ellos se moverán más deprisa, van a encontrarlo Vera, ya lo verás, pero por si acaso tienes que estar preparada para todo, ya lo has oído, a Bastian lo han herido de gravedad, tú más que ninguna sabes como he vivido mi historia con Miguel e incluso con Liam, fueron amores distintos pero con los dos no tuve un final feliz, fue difícil de asimilar y doloroso pero tú has estado conmigo apoyándome y dándome ánimos igual que yo haré contigo sea cual sea ese final, pero como me dijiste una vez, nunca se van del alma quienes hicieron magia en nuestro corazón y en nuestra vida. Bastian es fuerte y todos esperamos que regrese sano y bien a este monasterio, no quiero que pierdas las esperanzas, ni te hundas, ni te rindas tan fácilmente, porque la felicidad solo se consigue cuando no te das por vencida, pero tienes que estar preparada para todo.
Apenas probé bocado, había olvidado preguntarles por el resto de los chicos que tampoco habían regresado con Hanno y con los otros, Gary y uno de sus amigos se quedaron en una de las ciudades cerca del rio Tora, los dos hermanos después de las primeras revueltas quisieron regresar a la granja que había sido de su familia para saber que había pasado con ella, según Rodrigo tal vez vuelvan pronto de regreso con nosotros. También se habían encontrado con Debra, Olivia y Roberto en una de las ciudades del norte, ella tampoco sabía nada de Bastian ni de Kenai y al parecer iba acompañada por un hombre distinguido. Las siguientes semanas las pasamos trabajando hasta el agotamiento, nos faltaba gente para prácticamente todos los trabajos que teníamos pendientes y aunque hacíamos todo lo que podíamos nunca era suficiente. Lo bueno de pasar tantas horas trabajando era que casi no teníamos tiempo para pensar, pero las noches eran otra cosa, a pesar de estar agotada mi mente no dejaba de pensar en Bastian, la mayor parte de los chicos habían ido en su busca, apenas habían llegado de un viaje donde se jugaron la vida a causa de los disturbios y de nuevo tenían que salir. No quería pensar en la posibilidad de que Bastian no estuviese vivo, me aterraba vivir una vida sin él por eso me aferraba a sus últimas palabras, me había prometido regresar a mi lado y una promesa tenía que ser cumplida y como todas las noches desde que los chicos se habían ido en su busca me asomaba a la ventana después de que mis compañeras de cuarto se durmiesen y me quedaba allí observando el horizonte hasta que las lágrimas se asomaban a mis ojos y las limpiaba antes de regresar a mi cama. Esa noche no fue distinta pero cuando dejé por esta vez que las lágrimas resbalasen por mi rostro un movimiento hizo que me sobresaltase, al instante una de las chicas se acercó a mí y yo inmediatamente limpié mi cara bañada en lágrimas, ella me abrazó y luego mostró una pequeña sonrisa.
_ De vez en cuando es bueno llorar y si es en compañía mejor.
_ No estoy llorando Thaisa, solo me siento triste.
_ Lo sé pero no necesitas hacerte la fuerte Vera, puedes llorar, gritar, patalear e incluso enfadarte con la vida o con el destino pero no te rindas porque nosotros estaremos siempre a tu lado para levantarte en caso de que lo necesites o para llorar contigo si eso te hace sentir mejor, recuerda que somos tus amigas y que te querremos siempre, ¿no es verdad chicas?
Todas levantaron la mitad de su cuerpo de sus camas y dijeron que sí al unísono, luego nos dimos un abrazo grupal.
_ Siento haberos despertado
_ No lo has hecho, sabemos que todas las noches desde que los chicos no están te acercas a la ventana y te pones pensativa, luego escuchamos tus sollozos aunque intentas acallarlos, María nos dijo que teníamos que darte tiempo para recuperarte por eso no quisimos molestarte, solo que Thaisa es demasiado impaciente, Melisa intentó disuadirla para que te dejase tranquila pero ya sabes como es, no le gusta mucho obedecer órdenes. Thaisa me miró y luego miró a Briana, después de sacarle la lengua le sonrió y nos habló.
_ Sabía que no se iba a molestar si la descubríamos llorando, ya no somos las mismas que cuando llegamos al campamento, además ella tiene que saber que sus amigas siempre estarán ahí cuando las necesite, una para todas y todas para una, así que ni se te ocurra dejarnos de lado, ¿entendido?
Los días siguieron pasando y luego las semanas, sabíamos que las cosas habían mejorado y que ahora podíamos viajar un poco más seguros pero nos preocupaba esa tardanza, o no lo habían encontrado o era otro asunto lo que los mantenía aún lejos del monasterio. Pasaron tres largos meses desde que decidieron ir en busca de Bastian hasta que unos de los chicos que había estado vigilando la zona corrió hacia nosotros diciendo que habían llegado los chicos. Hanno, Liam, Eider y Tobías no habían encontrado a Bastian, ni siquiera habían tenido noticias sobre ellos dos aunque los buscaron por todas partes y preguntaron a todo el mundo pero no podíamos perder las esperanzas de volverlos a ver. Se habían separado en dos grupos, ellos recorrieron las ciudades del Este, preguntaron a mucha gente pero nadie sabía que decirles, nadie los había visto, a ninguno de los dos, dejaron mensajes encriptados por si los llegasen a leer, no podían decirles si estaban vivos o muertos, era como si nunca hubiesen existido. Ahora solo quedaba que el resto del grupo volviese con buenas noticias, eran nuestras últimas esperanzas. Yo sabía que algo no iba bien porque los disturbios ya habían terminado y Bastian seguía sin regresar a casa.
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TABSAVIT
RomanceEn un mundo de caos y de destrucción una chica lucha por sobrevivir junto a su mejor amigo Mauro y acaban en un campamento junto a otra gente que también huyen de una vida precaria, allí conoce el amor y el calor de una gran familia pero también e...
