41

205 34 0
                                        

Prejuicio (parte 2)

César saluda con la debida reverencia que ella le sigue sin mucho interés, aún así no de rinde y entabla conversación

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

César saluda con la debida reverencia que ella le sigue sin mucho interés, aún así no de rinde y entabla conversación. Ubicados estratégicamente a pasos de la mesa de aperitivos, lejos por tiempo límite del ojo público.

──Su alteza, escuché las historias alrededor de su persona, es admirable e inspirador.

──Gracias su excelencia, aunque tampoco hay que creer las historias que cuentan otros, algunas veces se puede tergiversar la información.

──Oh por favor, tiene que darse algo de crédito, usted fue quien liberó a su pueblo.

Augusta solo sonríe mientras toma de su copa.

César por alguna razón piensa en su infancia cuando ve a la princesa extranjera traída por los caprichos de Alfonso, tal vez porque de pequeño ella casi y nada tuvo que ver en un suceso que vivió a costa de la ira de la fallecida Margarita, aún queda en su memoria tal patrón colorido y la tela oscura de esa falda, tan oscura como los ojos de la Reina fallecida.

──Parece que tiene mucho en que pensar, Duque.

──No, para nada. ──Ríe.── Tan solo que no sabía como abordar y satisfacer mis extensas preguntas sobre el Reino Karras.

──Pregunte lo que quiera, con gusto responderé, siempre me ha gustado compartir mis conocimientos con el resto.

──Es un alivio su carencia de mezquindad.

──¿Cómo nacerían entonces grandes eruditos o artistas? El mundo sería tan blanco y negro.

──Más aburrido que el mundo de ahora me atrevería a decir.

La princesa sonríe.──Usted no es nada sutil.

──Me gusta decir las cosas de frente, una de mis tantas virtudes.

──No he conocido a un hombre tan virtuoso, ¿Qué me dice de sus vicios?.

──De eso no se habla con una dama tan noble como su alteza.

──Que lastima, pensé que siendo una persona tan directa al igual que yo, no se sentiría avergonzado de hablar de mas temas. ──Deja la copa en la mesa. ──Me temo que hasta aquí llegó nuestra plática, se me acabo el vino.

César hace una reverencia, intenta agudizar su vista para detectar algo más de piel femenina además del cuello y el rostro, pero solo ve telas y una silueta oscura que para su sorpresa hace volar su imaginación.

«Menos mal que no es monja, si no habría sido el mayor de mis pecados pecaminosos

Ahora, César pasa el tiempo hablando de tontos temas con León III quien parece estar más que contento de como las cosas resultaron tan bien para él.

❝𝐅𝐈𝐀𝐁𝐀❝ 𑁍╰─── • ⁽ ʸᵒ ˢᵒʸ ˡᵃ ʳᵉⁱⁿᵃ ᵉⁿ ᵉˢᵗᵃ ᵛⁱᵈᵃ ⁾Donde viven las historias. Descúbrelo ahora