Augusta Belona Bianca
"La nacida en la guerra"
──── En esta vida nueva deseo protegerlo a él de todos los males existentes en este mundo que conozco sólo en los libros, así deba arrebatarle todo a la protagonista, ser cruel también es parte de ser...
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──Esto no está bien. ──Murmura Augusta, caminando de un lado a otro en esa celda de la oscura mazmorra que hace un gran costraste con su vestido limpio y las joyas que porta junto si corona. ──Nada bien.
──¿Y que piensas hacer al respecto?.
Augusta detiene su caminar, entonces levanta la mirada contra Agosto, aquel esclavo portador de un poder increíble.
──Tú ni me hables.
──¿Y que haces aquí entonces?.
Augusta frunce el ceño──. He venido solamente a que me digas las intenciones de César.
──No sabría decirte, tiene la mente nublada.
──¿Acaso no eras tan poderoso?.
──El poder que el humano como tu percibe no es el mismo que tengo entendido yo.
──¡Sin acertijos!. ──Augusta vocifera, apretando sus manos contra la tela de su vestido──. Como tu ama te lo ordeno, dime lo que planea César.
──No hay manera de que pueda decírtelo.
──¡Bien! ¡No digas nada!.
Augusta golpea la puerta para que le abran, la hora de visita había terminado.
──Princesa, no lo olvide, 'lo que está dicho en una profecía ha de cumplirse'.
Augusta se detiene unos segundos, encara al hombre grande.
──Y tú debes saber que no soy una mujer común.
Agosto mantiene silencio, admirando la ira que esa princesa le expresa en tan sólo una mirada.
──Hombre que todo lo ve, 'el iluminado'. ──Augusta se burla de él──. Volveré en cuanto muestres utilidad, si no, te quedarás al margen de todo lo que pasará.
──No te preocupes, saldré en el momento que caigas, princesa de Karras.
Augusta cierra la puerta de un portazo que resuena bajo las cuatro paredes de piedra y los pasillos de la mazmorra. Toda la ira que le recorre por la sangre la logra controlar bien, manteniendo sus manos entrelazadas con fuerza y caminando con la frente en alto, a su alrededor le sigue el paso un grupo de seis caballeros de yelmo negro, ellos la escoltan hasta fuera de aquel lugar de podredumbre oscuridad, llegando al jardín principal del palacio.
──Princesa. ──Kali have una reverencia junto a Shezi.
──Dime Kali, ¿Hay noticias?. ──Augusta es directa pero aún manteniendo esa cortesía con sus trabajadores.
──No mi princesa, ──Kali habla en su idioma natal, tomado así como un código secreto que tenían para no revelar mayor información y así un aumento a la seguridad──. La condesa de Mare no ha dado respuesta a su última carta.