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Órdenes

Palacio de la familia real Reino Karras

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Palacio de la familia real
Reino Karras

Las tierras cálidas estaban actualmente pasando por un invierno tedioso después de las respectivas festividades donde ruegan al Padre Celestial por la buena cosecha. El Rey Caius, aún firme a pesar de su edad que le daba inicio a su etapa de vejez, goza de un curioso silencio en su sala privada.

Y a pesar de que la soledad sea peligrosa e incluso a su edad. El Rey de Karras estaba… Cómodo, demasiado para ser justos.

«No hay gritos de soldados pidiendo no luchar contra Calix porque los vence fácilmente. Tampoco los gritos de Fátima a Calix cuando deja sin tratar un asunto estatal. Las discusiones de Augusta con las damas sobre hacer nuevas fiestas… Ay, mi niña Augusta, espero que no estés acabando con el tesoro nacional de tu marido en banquetes, fiestas y
celebraciones nacionales

El hombre voltea la vista hacia el gran cuadro familiar que está colgado tras su trono, en ese cuadro consta toda su familia: él, su esposa, su primogénito heredero, su hija fallecida y finalmente su segunda hija actualmente casada con un príncipe extranjero. Él y su esposa se encontraban enmarcados con sus rostros juveniles mientras que sus hijos aún siendo unos niños en crecimiento. Su corazón se llenó de nostalgia, extrañaba a su esposa y sus bailes eternos, su sonrisa y ojos fogosos que lo envolvían en una eterna calidez.

──Espero que estés bien, amor mío. ──Su mirada dorada, suavizada por los recuerdos y el cariño, van a su primera hija──. Tú también, mi pequeña Mirana.

──¡Majestad! ¡Majestad!.

Caius cierra los ojos por unos segundos, gracias a la experiencia no suspira al ser rota su momento de paz.

«Debería comenzar a meditar, en cuanto Calix venga lo nombró Rey, armo maletas y me retiro a las montañas. Sí, suena perfecto.»

──¿Qué sucede?. ──Voltea a ver a su secretario general de la corte con una sonrisa burlona──. Que no sean malas noticias.

El hombre mantiene silencio y Caius sabe que su inocente broma se volvió realidad.

──Su Majestad, viene una caravana del Imperio Moro, por los rumores que han circulado, viene el mismo Sultán.

Caius evita mostrar sorpresa y lo que sigue, para no asustar a su subordinado. «No puedo creer que sea por mi negativa, dije que era por salud.»

──Preparen lo necesario, habitaciones, banquete, todo.

──De inmediato su majestad.

Caius mira el gran panorama de su reino por medio del ventanal del salón real. «Como mucho sólo será una discusión tensa, pero gracias a los tratados de paz y el respeto del Imperio Moro hacia la autonomía de Karras…»

❝𝐅𝐈𝐀𝐁𝐀❝ 𑁍╰─── • ⁽ ʸᵒ ˢᵒʸ ˡᵃ ʳᵉⁱⁿᵃ ᵉⁿ ᵉˢᵗᵃ ᵛⁱᵈᵃ ⁾Donde viven las historias. Descúbrelo ahora