73

38 7 0
                                        

Bastardo y Padre

──Augusta, por favor, no debemos pelear en estos momentos

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


──Augusta, por favor, no debemos pelear en estos momentos.

Augusta seguía escuchando las disculpas de su hermano mayor en pleno almuerzo.

«Creo que esto me está superando.»

──Hermano Calix. ──Augusta lo mira.

Aquel príncipe heredero del Reino Karras, reconocido como un guerrero sin igual de gran fuerza de nervios de acero a la hora de atacar y dar órdenes frías; ahora era un manojo de tristeza por el rechazo de su hermana menor, incluso rogando ese perdón.

«Incluso hace ese puchero de becerro solitario... Peor que un niño.» Augusta suspiró.

──Lo perdono.

Calix se levanta repentinamente.

──¡¿De verdad?!.

──Querido. ──Advierte Fátima.

Augusta vuelve a suspirar, dejando los cubiertos perfectamente en etiqueta.

──Hermano, tienes razón, en estos momentos hay que estar juntos, si bien estoy molesta contigo... Finalmente no puedo hacer que este enojo perdure. ──Sonríe. ──Eres mi único hermano, mi familia y apoyo incondicional.

Calix siente el peso de esas palabras. «El único que tienes... Es doloroso.»

──Siempre tendrás mi respaldo en lo que sea que hagas.

Augusta mantiene silencio, pero ya no molesta, sino sonriendo, aparentemente tranquila pero por debajo de la mesa apretaba sus manos sujetando la tela de su vestido.

──Muchas gracias. ──Murmura, en tanto que se levanta y retoma su rectitud solemne. ──Ahora hay que tomar acción, por favor hermano, comunícame con 'ella'.

──Sobre eso, creo que no será necesario.

──¿De que hablas?.

──Vamos al campo de entrenamiento.

«Un lugar inusual.» Augusta confía con cierta inquietud las acciones de su hermano mayor.

No dejan pasar más tiempo, luego de la comida se dirigen al lugar destinado. Para la princesa Augusta le impacta escuchar los choques del hierro y los gruñidos varoniles, en varios sectores estaban entrenando varios soldados con una disciplina envidiable.

«Todos lograron acoplarse bien.» Augusta estaba aliviada con observar aquello.

──Yo voy a entrenar también. ──Calix advirtió.

──Por aquí cuñada, vamos a tomar un poco de té. ──Fátima le disuade.

Augusta entendió al momento, iba a reunirse con alguien, su hermano y cuñada armaron dicha reunión de carácter secreto por el simple hecho de que podrían haber espías.

❝𝐅𝐈𝐀𝐁𝐀❝ 𑁍╰─── • ⁽ ʸᵒ ˢᵒʸ ˡᵃ ʳᵉⁱⁿᵃ ᵉⁿ ᵉˢᵗᵃ ᵛⁱᵈᵃ ⁾Donde viven las historias. Descúbrelo ahora