Augusta Belona Bianca
"La nacida en la guerra"
──── En esta vida nueva deseo protegerlo a él de todos los males existentes en este mundo que conozco sólo en los libros, así deba arrebatarle todo a la protagonista, ser cruel también es parte de ser...
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Un nuevo dia, Augusta se prepara con sus damas.
──¿Ya enviaron la carta?.
──Si princesa. ──Contesta Kali.── Es posible que llegue mas pronto de lo usual por el carácter de urgencia.
──Eso espero. ──Suspira.── No deseo darle preocupaciones a mi hermano y padre.
──Honestamente princesa. ──Shezi interviene. ──Creo que su matrimonio con el príncipe era algo que se veía venir. No creo que su majestad o su alteza estén realmente impresionados.
──Es verdad, se le nota por los poros el amor que le tiene al príncipe.
──Basta con eso.
Las damas contienen de reír con las mejillas rojizas de su princesa, avergonzada de que se notara tanto su amor por el príncipe Alfonso.
──Ya esta lista, debe ir con su esposo.
Augusta asiente, abriendo la puerta, deja ir un jadeo del susto por unos brazos alrededor de su cintura, por la contextura y la olorosa fragancia varonil sabe de quien se trata.
──¡Buenos días, esposa!.
Era Alfonso, solo él podría ser tan cariñoso en frente de cualquier persona, sea servidumbre o noble.
──Buenos días. ──Responde con una sonrisa, lleva sus manos al rostro masculino, dándole caricias suaves en las mejillas. ──Querido, ¿Qué tenemos en nuestra agenda?.
Alfonso ríe enamorado, besa la frente de Augusta fugazmente.
──Vamos a la casa de Mare, hay un asunto del que debo ocuparme.
──Es sobre…
──Así es.
Augusta afirma mientras toma su mano, durante el viaje, Alfonso, Ariadne y Rafael le contaron todo el enredo que provocaron mientras intentaban sacar a Eudes del camino, Ariadne le dijo de manera mas íntima sus recuerdos de su primera vida, sobre que Felipe IV tuvo un bastardo producto de su unión con la hermana, lo conocía como Jean, mientras que Rafael le contó que su hermana tenía un amante gálico que podría ser de mucha ayuda, poco después, Ariadne le envió una carta sobre la situación.
Resultó en que el gálico había sido un noble caído que ayudó a la esposa del príncipe Luis, también con derecho al trono galo, a escapar del reino ante la persecución de Felipe IV, si bien ella murió, dejó a un niño, ese niño vendría a ser el sobrino más cercano a Felipe IV y en consecuencia, el heredero al trono en caso de que la Ley Allerman no sea abolida por el Papa.
Aquel niño estaba viviendo bajo el cuidado de una pareja plebeya que le dieron otro nombre y lo aceptaron como hijo, negándose a darle derecho al gálico noble en ir a verlo, pero ese problema fue resuelto por Ariadne, aquella pareja eran trabajadores cercanos con la Casa de Mare, ella mismo habló con ellos y fácilmente cedieron a dar el niño de apenas cinco años.