55

179 21 0
                                        

La Noche

Augusta estaba destellante, un hermoso vestido morado que realzaba sus ojos, un añadido eran las joyas

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.


Augusta estaba destellante, un hermoso vestido morado que realzaba sus ojos, un añadido eran las joyas.

──"Te entrego los collares de mi madre, se que te ibas a negar y por eso te lo traje en persona, ella igualmente le habría gustado que los uses aunque sea una vez".

«Espero que con los pendientes alcance

──Agus. ──Alfonso la abraza y sonríe más cuando es correspondido. ──Estas hermosa.

──Gracias, tu también te ves muy apuesto.

Alfonso, adelantado como es usual, se enteró que vestido iba a usar y decidió llevar un traje parejo al color, quedando así a juego.

──Andando.

Había un banquete en el palacio producto de la visita del Papa Ludovico, como era de costumbre por los caprichos de León III.

«Pero por lo que me dijo Alfonso, de nueve participantes solo van siete contándome, Rubina se negó a verle la cara a Ariadne y Ludovico no quiso llevar a un ayudante como estaba previsto

──¿Tu familia respondió?.

──Si, me dijeron que estaban muy felices por mí y que pronto vendrían a visitarnos.

──Me alegra oírlo, ¿Tu hermano me mencionó?.

──No la verdad, pero no te preocupes, de seguro la carta está en camino.

Alfonso sonríe tomando su mano, Augusta le responde con una sonrisa brillante. Pero, ella internamente estaba inquieta.

Ni su padre o hermano respondían su carta, habían pasado tres semanas.

Augusta deja sus preocupaciones para más luego, tomando el brazo de Alfonso, entra al salón al momento que son anunciados.

«Esto… Que incómodo.»

La mesa rectangular tenía los asientos repartidos de la siguiente manera: León III estaba a un extremo, a su izquierda estaba César de Pisano y luego el Cardenal de Mare a la derecha, por el lado del Papa Ludovico, su derecha estaba ocupada por Alfonso junto Ariadne, Augusta le tocó sentarse al lado de César.

«Comprendo a los organizadores, somos numero impar y no es factible que Ariadne se siente al lado de César, esperan que sea benevolente con esto.»

──San Carlo siempre se siente como en casa. ──Dice Ludovico. ──Oh, hija mía, ¿Cómo estás?.

Augusta se consterna por un momento pero se compone, sonriente y amigable, trayendo paz a una mesa llena de tensiones.── Me encuentro bien, Su Santidad.

──Me alegro. ──Acaricia su barba.── Verte es un verdadero trago de juventud, ¿No es así, majestad?.

──¡Por supuesto! .──León III es complaciente, le convenía.── Augusta es una maravillosa nuera, ha hecho cambios importantes en la administración.

❝𝐅𝐈𝐀𝐁𝐀❝ 𑁍╰─── • ⁽ ʸᵒ ˢᵒʸ ˡᵃ ʳᵉⁱⁿᵃ ᵉⁿ ᵉˢᵗᵃ ᵛⁱᵈᵃ ⁾Donde viven las historias. Descúbrelo ahora