ᚔᚔᚔᚔᚔᚔᚔ𝐬𝐮𝐧𝐠 𝐡𝐚𝐧𝐛𝐢𝐧ᚔᚔᚔᚔᚔᚔᚔ
Disparaba junto a Hao, nuestra sincronización perfecta como si fuéramos una sola entidad. Jiwoong había desaparecido de nuestro alcance, pero no me importaba, no cuando tenía a Hao a mi lado, su mano aferrada a la mía como si fuera el ancla que me mantenía enfocado después de tanta agonía.
El aroma a lavanda pura emanaba de su piel, un oasis en medio del caos de pólvora y sangre que nos rodeaba. Sentía su piel suave y delicada, como los pétalos de una flor exquisita, y mi corazón se derretía con cada toque. Su lobo estaba emocionado, feliz de tenerme cerca, y el mío respondía con la misma intensidad. Era real, no era solo mi imaginación, Hao estaba junto a mí otra vez.
Al ver su rostro, no podía dejar de sonreír. Sus ojos eran un paraíso, un refugio seguro en medio de la masacre que nos rodeaba. Quería besarlo, sentir sus labios sobre los míos, marcarlo nuevamente para que nadie más se atreviera a tocarlo. Sonreía como un tonto, como un tonto enamorado, incapaz de contener la emoción que me embargaba.
Pero por más que quisiera quedarme admirando su belleza para toda la vida, no podía cuando los pasos resonaban detrás de nosotros mientras escapábamos. El resto de guardias de Jiwoong nos buscaban, y no podíamos arriesgarnos. Tomé su mano y corrimos con más prisa hacia llegar a un salón. Solo iba siguiendo mis pies, era mi deber mantenerlo a salvo y no iba a fallar.
Escabullirnos entre los disparos fue un baile mortal, pero Hao y yo éramos un equipo perfecto que se cubría la espalda. Hao disparaba con precisión, acabando con los hombres con una eficiencia letal, mientras que yo peleaba con todas mis fuerzas, mi cuerpo respondiendo a la adrenalina que corría por mis venas. No iba a mentir, era gratificante verlos caer uno a uno aunque no siempre fuera efectivo.
Hasta que entonces, uno de los guardias de Jiwoong me golpeó, lanzándome al suelo y debilitándome en cuestión de segundos. No pude reaccionar, mi cuerpo pesaba y mi cerebro no enviaba respuestas. Fue ahí cuando Hao volvió a actuar. Disparó al hombre que me había atacado y me tomó con rapidez, llevándome detrás de un muro para mantenernos a salvo por un momento mientras recargaba su arma.
─ Mierda, ¿cuántos hombres son? No creo que las balas me alcancen.
Intenté sacar la cabeza para contar a nuestros enemigos, pero el sonido de una bala zumbando cerca de mi rostro me hizo retroceder abruptamente. No pude ni siquiera abrir los ojos, el miedo y la adrenalina corriendo por mis venas como un río desbordado.
De pronto, Hao me tomó con fuerza, tirando de mi camisa hacia su cuerpo, y retrocedimos juntos. Fue entonces cuando noté la cercanía entre nuestros rostros, y sonreí, sonreí al ver la preocupación en sus ojos, sonreí al sentir su aliento chocar y mezclarse con el mío. Era un momento íntimo, un momento que solo nosotros compartíamos en medio del caos.
Pero Hao rápidamente se apartó, regresando su atención a su arma, tratando de disimular el sonrojo en sus mejillas. Su voz fue baja y segura cuando se dirigió a mí nuevamente.
─ Creo que con esto será suficiente. ─dijo mientras preparaba su arma en sus manos.─ Ricky nos espera con un helicóptero en la azotea. Andando.
Y con sus palabras surgió una duda en mí. ¿Acaso ellos sabían que esto iba a suceder? ¿Habían planeado esto desde el principio? Antes de que se alejara, lo detuve tomando su mano y lo miré fijamente. Él giró su rostro hacia mí, confiado y seguro.
─ ¿Cómo es que tú...? ─comencé a preguntar, pero Hao me interrumpió con una sonrisa.
─ Matthew me lo dijo todo. ─sin esperar una respuesta mía, él presionó su agarre en mi mano y asintió confiado.─ Vámonos.
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𝐃𝐀𝐍𝐆𝐄𝐑 ≓ 𝐡𝐚𝐨𝐛𝐢𝐧
Fanfiction⟪¿Crees en los destinados? Sung Hanbin, un simple alfa barista en un club nocturno. Zhang Hao, un omega huyendo de unos atacantes en la calle trasera del club. ¿Qué pasará cuando Hanbin decida ayudarlo y descubra que no es un simple omega, si no e...
