ᚔᚔᚔᚔᚔᚔᚔ𝐬𝐮𝐧𝐠 𝐡𝐚𝐧𝐛𝐢𝐧ᚔᚔᚔᚔᚔᚔᚔ
Mi mente estaba consumida por la culpa, mi corazón latía con una desesperación que parecía ahogarme. Estaba decidido a hacer las cosas correctas, a arriesgar mi vida para escapar y demostrarle a Hao que nunca lo dejé de amar. La idea de estar separado de él me estaba matando, y la culpa de haberlo lastimado me pesaba como una losa en mi pecho.
No me importaban los golpes, ni los castigos que pudiera recibir, solo quería salir de aquel infierno, reencontrarme con mi destinado y decir todo lo que no pude en su momento. Quería gritarle al mundo que lo amaba, que lo necesitaba, que sin él no era nada.
Pero para ello necesitaba encontrar la manera más efectiva de escapar de Jiwoong y aquella casa. Cada rincón estaba vigilado por al menos un alfa, y sabía que sería completamente difícil completar mi plan sin inconvenientes. No solo tenía que cuidar mi pellejo, sino también el de mi hermano. Taerae estaba en peligro por mi culpa, y no me perdonaría jamás si algo llegaba a sucederle.
Pensé en mil y una formas de salir sin que el lugar se convirtiera en un campo de batalla, pero nada parecía convencerme del todo. Mi mente estaba en blanco, y mi corazón latía con ansiedad. Entonces, fue cuando una idea arriesgada cruzó por mi mente, llevándome así hasta el lugar donde me encontraba ahora.
La idea era peligrosa, pero era la única que tenía. Me llevaría al límite, me haría arriesgarme, pero estaba dispuesto a hacerlo. Estaba dispuesto a hacer cualquier cosa para salvar a Taerae y para estar con Hao de nuevo. La pregunta era, ¿funcionaría? ¿Podría escapar sin que nadie se diera cuenta? ¿Podría llegar a Hao sin que Jiwoong me atrapara? La incertidumbre me estaba matando, pero sabía que tenía que intentarlo.
No supe como realmente, pero pude escabullirme entre los guardias con sumo cuidado. Mi corazón latía con una ansiedad que parecía ahogarme, mientras me deslizaba por los pasillos vacíos, evitando cualquier ruido que pudiera delatarme. Finalmente, llegué a la oficina que había estado buscando, una habitación que se había convertido en un lugar transcurrido por mí en los últimos días.
La suerte parecía estar de mi lado, ya que no había nadie ni a los alrededores ni dentro de la habitación. Me permití un suspiro de alivio mientras me acercaba a la laptop que podría ser mi única esperanza de escapar de aquella mansión infernal. Sabía que me estaba arriesgando demasiado, pero no podía quedarme con las manos cruzadas. No cuando las palabras de Ricky y Gunwook seguían resonando en mi mente como un eco de culpa y arrepentimiento.
Y sobre todo, no cuando la carta de Hao seguía quemando en mi corazón como una llama de dolor y tristeza. Aún podía recordar cada palabra, cada letra escrita con la tinta de su sufrimiento. Cada frase era un golpe que me hacía sentir más culpable, más arrepentido. La melancolía que emanaba de aquellas palabras era como una daga que se clavaba en mi alma, recordándome todo lo que había perdido.
No podía olvidarla, no podía borrar de mi mente el impacto que tuvo en mi ser. El recuerdo vivo de Hao era como una herida abierta en mí que no sanaba, un recordatorio constante de mi fracaso como su alfa destinado. Y mi lobo, lloraba en mi corazón, lamentando la separación que nos había sido impuesta.Mierda, aún podía recordar sus palabras, cada una escrita con la tristeza derramándose entre la tinta, cada una arrastrando cada pizca de melancolía.
Las palabras de Hao eran claras, eran dolorosas de asimilar, eran un recuerdo de mi error, de mi estupidez al irme sin más y dejarlo sabiendo que el lazo que nos unía era fuerte y pasional. ¿Cómo podía regresar el tiempo y arreglar las cosas? ¿Cómo podía volver y hacer que todo este sufrimiento nunca hubiera existido?
No me permitiría llorar, no ahora, no cuando me propuse arreglar las cosas. Secando la lágrima que resbalaba por mi mejilla, abrí la laptop y me dispuse a buscar alguna forma de escapar. Sabía que no sería sencillo de realizar, que Jiwoong podría regresar en cualquier momento y encontrarme allí, condenándome a una muerte segura. Pero no tenía otra opción, no tenía nada que perder.
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𝐃𝐀𝐍𝐆𝐄𝐑 ≓ 𝐡𝐚𝐨𝐛𝐢𝐧
Fiksi Penggemar⟪¿Crees en los destinados? Sung Hanbin, un simple alfa barista en un club nocturno. Zhang Hao, un omega huyendo de unos atacantes en la calle trasera del club. ¿Qué pasará cuando Hanbin decida ayudarlo y descubra que no es un simple omega, si no e...
