Birdy.
Después de aquella intensa conversación, permanecimos un rato en silencio, abrazados. Apoyé mi cabeza en su pecho y le rodeé conos brazos tan fuerte como pude.
- Pulguita, me estás ahogando - Bromeó sonriendo, mientras acariciaba mi pelo.
- Lo siento, es que... - Mordí mi labio -, tuvo que ser muy duro para un niño tan pequeño - hice un pucherito y noté mi voz temblar.
- Lo fue... - Susurró acariciando mi espalda - y todavía me martirio por dejar a Miah sola...
- No es culpa tuya, cariño - murmuré con voz suave, acariciando sus mejillas -. Tú tenías miedo; estabas dolido y confundido... Es totalmente comprensible.
- Además, yo no podía hacerme cargo de ella... Lo mejorate pudo pasarle fue que la adoptaran - Dijo con una voz ligeramente dura, como haciéndoselo saber a sí mismo.
Sabía que, por un lado, pensaba eso, pero la mayor parte de Aidan jamás se perdonaría el haber abandonado a su suerte a su hermana pequeña.
Cogí su cara entre mis manos y le besé con dulzura, intentando reparar todo su dolor interno. Nunca podría conseguirlo, pero sólo con hacerlo más ligero me conformaba.
Aidan sonrió contra mi boca y me pegó más a él, acariciando la parte baja de mi espalda. Yo revolví su pelo y lamí su labio inferior, buscando encontrarme con su lengua.
- Bebé, me estás poniendo en una situación límite - jadeo mordiendo mi labio.
- Lo sé - susurré moviéndome sobre su Regazo. Aidan me dedico una de sus sonrisas y enseguida supe lo que eso significaba.
- ¿Aquí? - Preguntó con fingida inocencia -. Pequeña, podría vernos cualquiera.
- No te hagas el bueno conmigo, O'Connor - le guiñé un ojo y besé su mandíbula.
Aidan gruñó grave y me quitó la camiseta, tirándola sobre la manta para que no se llenara de arena.
- Pequeña, eres preciosa... - Susurró mirándome atento.
- Y tú un mentiroso en potencia - sonreí y quité su camiseta -, pero vamos que tampoco estás tan mal.
- ¿Cómo que "tan mal"? - Mr miró alzando una ceja y nos hizo dar la vuelta, quedándose encima de mí y acorralándome con los brazos, poniéndolos a cada lado de mi cabeza.
Abrí la boca para hablar, pero un ágil movimiento de sus caderas me hizo gritar de manera aguda.
- ¿Qué has dicho? - Preguntó burlón, besando mi cuello.
- Que no juegas limpio... - Me quejé alzando la cabeza y acariciando su espalda.
- Nunca lo he hecho, pulguita - Susurró ronco contra mi piel, haciéndome estremecer.
Entre sonrisas, caricias y jadeos, Aidan consiguió hacerme derretir tanto por fuera como por dentro, como sólo él podría lograrlo.
Desplegó una manta sobre nosotros cuando me tocó tiritar. Yo sonreí y me acurruqué en su pecho, sintiendo cómo se me cerraban los ojos.
- Duerme un poco, pequeña - Susurró en mi oído mientras me acariciaba el pelo.
Asentí y cerré los ojos a la vez que el posaba suavemente los labios sobre mi frente y susurraba cosas que me hacían sonreír hasta que caí completamente rendida entra sus brazos.
* * *
Oía la voz dispersa de Aidan, pero no lograba comprender lo que decía exactamente; sabía que estaba hablando por teléfono, pero no tenía ni idea de con quién podría ser.
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Love (Lies #2)
RandomContinuación de Lies. Historia y portada originales. Registrada en Safe Creative, por lo que no se permite la copia total o parcial de la obra.
