Capitulo |7•|

27K 2K 71
                                        

No sabía si estar feliz o preocupada.

Definitivamente, algo no andaba bien. Jasper había viajado hasta Alaska solo para verme, y ahora me decía que iba a estudiar en mi universidad. Esto huele mal.

A ti todo te huele mal...

¿Otra vez tú?

Créeme, sin mí ya estarías muerta.

—¡Puedes callarte! —grité sin pensar.

—Alice... yo no he dicho nada —respondió Jasper, con cara de perrito regañado.

¡Genial! Ahora pensará que estoy loca.

Eso ya lo piensa, querida...

—Y bien... ¿qué opinas? —preguntó Jasper.

—¿Sobre qué?

—Pues... de que me voy a cambiar a tu universidad.

—Sabes que estoy feliz por eso. Solo que... no entiendo por qué lo haces.

—Porque la UA es una universidad muy buena —respondió, con tono evasivo.

¿De verdad vas a creerle? Se le nota el embuste desde Saturno...

—Entonces, bienvenido a la UA —dije, ignorando a mi conciencia por una vez en la vida.

—¿Y ahora qué quieres hacer? —preguntó Jasper.

—Supongo que deberíamos volver. Elif se va a preocupar.

—Sí, ya son pasadas las doce.

Aunque probablemente Elif esté dormida como una morsa y yo aquí, preocupada.

—Jasper, ¿dónde te vas a quedar?

—Pensaba en un hotel, pero pronto buscaré departamento.

—Elif y yo alquilamos una habitación. Si quieres, puedes quedarte allí.

¡¿Qué acabo de hacer?!

Te van a matar...

—¿Y no crees que la rubia se moleste? No quiero traer problemas.

—No te preocupes, después de todo, tú pagarás la habitación... ¿o no?

—Pues sí, tienes razón.

Bajamos del auto y Elif ya estaba en la puerta, cruzada de brazos.

¡Diablos!

¡Te lo dije!

—Creo que por esta noche es mejor que me quede en el hotel —dijo Jasper, besando mi frente. —Fue un placer conocerte, Elif.

Cuando el auto desapareció entre la niebla, supe que estaba en graves problemas. Pero tenía algo de artillería emocional lista.

—¿Y bien? —inquirió Elif.

—Lo siento por no haberte dicho que él estaba aquí, pero tú también me debes una disculpa. Me hiciste quedar como loca esta mañana.

Alice: 1. Elif: 0.

—Sí, supongo que debí creerte... Pero no era de eso de lo que quería hablarte.

—¿Entonces?

—Alice, creo que nos vamos a tener que mudar a una fraternidad.

Esto definitivamente no puede estar pasando.

—¿¡Pero por qué!?

—La dueña necesita el departamento. Nos da un mes para irnos. Y la opción más rentable ahora mismo es una fraternidad.

—¿Y no hay alguien buscando compañeras de piso?

—Sí... pero no creo que sea buena idea mudarnos con ellos.

—¿Quiénes?

—Los hermanos Carson.

Por primera vez en mucho tiempo, estaba de acuerdo con mi conciencia.

Instagram: Tatiana_rojasb

ERES MIA  Donde viven las historias. Descúbrelo ahora