Capitulo |•16|

19.6K 1.3K 120
                                        

Alice.

—¡Todo es su culpa! —gritó Cameron, señalando a Liam y a Elif con la indignación de quien acaba de presenciar un crimen contra la humanidad—. No puedo creer que hayamos terminado aquí por un maldito dulce.

No era exactamente una cárcel.

Pero tampoco era un lugar donde alguien quisiera estar.

El cuarto era pequeño, demasiado blanco, con una luz fría que hacía que todo se viera peor de lo que ya era. Una especie de sala de castigo para gente que no sabía comportarse en público.

Es decir... nosotros.

—Soy muy joven para esto —murmuró Liam, dejándose caer contra la pared—. No estoy listo para morir en una prisión de centro comercial.

—No es una prisión —dijo Erick, con esa calma que solo irrita más en momentos como este—. Es una detención temporal.

—Eso suena exactamente a algo que diría alguien que está preso intentando convencerse de lo contrario —respondió Cameron.

—Es lo mismo —añadió Liam—. Solo que con menos glamour.

Me crucé de brazos, apoyándome contra la pared mientras el guardia no nos quitaba la vista de encima. No hablaba. No intervenía. Solo observaba.

Como si esperara.

Como si supiera que todavía podíamos empeorar esto.

Y, siendo honestos... probablemente tenía razón.

—¿De verdad todo esto fue por una crema de chocolate? —murmuré, más cansada que molesta.

—No era cualquier crema —respondió Liam de inmediato—. Era la última.

Elif soltó una risa seca.

—Era un frasco.

—Era el frasco.

—Y ahora es el motivo por el que estamos aquí —añadió Cameron—. Felicitaciones, Liam. Tu legado será azúcar, vergüenza y malas decisiones.

—Si me la hubieras dado, nada de esto habría pasado —insistió Liam.

—Si no te hubieras lanzado como un animal, tampoco —respondió Elif.

—Fue un impulso.

—Fue una catástrofe.

—Fue estupidez —dije, cortando la discusión—. Liam, eres un idiota.

—Tal vez —respondió él, encogiéndose de hombros—, pero al menos no me huelen los pies.

Lo miré.

Despacio.

—Qué bueno —dije—. Así cuando te entierren, no tendrán que mentir sobre la causa del olor.

Cameron soltó una carcajada. Elif se tapó la boca. Liam me miró ofendido.

—Eso fue innecesario.

—No. Innecesario fue todo lo demás.

Di un paso hacia él.

Alan me sujetó antes de que pudiera hacer algo que complicara aún más la situación.

—Alice —dijo con firmeza—. No vale la pena.

—Déjame pensarlo.

—No.

Liam sonrió desde el otro lado.

Error.

Grave error.

ERES MIA  Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora