Capitulo |11•|

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Alice.

Después de una cena que, contra todo pronóstico, no terminó en caos ni en desastre, subí a la habitación con la excusa de que necesitaba ir al baño.

En realidad, lo único que quería era revisar el celular que había dejado cargando desde que llegamos.

Me dejé caer sobre la cama, con el cuerpo más relajado de lo que esperaba y la mente apenas empezando a desacelerarse. Extendí el brazo hacia la mesita, desbloqueé el teléfono...

Y ahí estaba.

Seis llamadas perdidas de Jasper.

Mi estómago se tensó de inmediato.

Miré la hora.

8:12 p. m.

Cerré los ojos un segundo.

—Mierda...

Habíamos quedado a las seis.

El recuerdo me golpeó de lleno, como si hubiera estado esperando el momento exacto para aparecer. Me incorporé de inmediato, ya moviéndome antes de terminar de procesarlo.

—Elif —la llamé mientras buscaba mis zapatillas.

—¿Qué pasó? —respondió, asomándose desde el baño con la cara cubierta de espuma.

—Me olvidé de Jasper.

—...¿En serio?

—Habíamos quedado a las seis.

Ella negó con la cabeza, divertida.

—Eso te pasa por distraerte.

—No me ayudes.

—Escríbele algo —añadió—. No te aparezcas así como si nada.

Asentí.

Le escribí rápido:

"Perdón, acabo de ver las llamadas. Se me fue completamente el tiempo. ¿Sigues por ahí?"

No tardó.

Jasp: Sí. Estoy aquí.
Jasp: Te espero.

Eso... no ayudaba.

—Sigue ahí —murmuré.

—Pues muévete —dijo Elif—. Y trata de no empeorarlo.

...

Salí de la casa con la chaqueta apenas cerrada.

El frío me golpeó de inmediato, despejándome más de lo que cualquier café podría haber hecho. Caminé rápido, con la nieve crujiendo bajo mis botas y las luces reflejándose en el suelo blanco.

Intenté pensar.

Pero todo estaba mezclado.

Jasper.
La mudanza.
Navidad.
Mis padres.

Nada terminaba de encajar del todo.

A lo lejos, vi la cafetería.

Y a él.

Seguía ahí.

Sentado en la misma mesa, con la taza entre las manos, mirando hacia la calle.

Esperando.

Eso me hizo bajar el ritmo.

No por duda.

Por peso.

Di un paso más hacia él.

Y entonces lo sentí.

No fue un sonido.

ERES MIA  Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora