—Vete al infierno.
—El gran Harry Styles tendrá que ponerse de rodillas y rogar.
—Antes prefiero morir.
—¿No lo harás?
—Ni en un millón de años. —Harry apoyó las manos en las caderas. —Puedes hacer lo que te dé la gana con ese puto tigre, pero no me pondré de rodillas delante de ti ni de nadie.
—Me sorprendes. Estaba segura de que lo harías por esa pequeña boba. Debería haber imaginado que no la amas de verdad. —Por un momento Caroline levantó la mirada a las sombras de la cubierta, luego volvió a mirarlo. —Lo sospechaba. Debería haberme fiado de mi instinto. ¿Cómo podrías amarla? Eres demasiado despiadado para amar a nadie.
—Tú no sabes lo que siento por (TN).
—Sé que no la amas lo suficiente como para ponerte de rodillas y suplicar por ella. —Lo miró con aire satisfecho. —Así que yo gano. Gano de todas maneras.
—Estás loca.
—Haces bien en negarte. Una vez me arrodillé por amor y no se lo recomiendo a nadie.
—Mierda, Caroline. No hagas esto.
—Tengo que hacerlo —la voz de la dueña del circo había perdido todo rastro de burla. —Nadie humilla a Caroline Lloyd sin pagarlo. Lo mires como lo mires, serás tú quien pierda hoy. ¿Estás seguro de que no quieres reconsiderarlo?
—Estoy seguro.
(TN) supo en ese momento que había perdido a Sinjun. Harry no era como otros hombres. Se sostenía a base de acero, valor y orgullo. Si se rebajase, el hombre que era se destruiría. Inclinó la cabeza e intentó darse la vuelta para marcharse, pero Brady le bloqueaba el paso.
—Sabes la ironía de todo esto, (TN) lo haría —dijo Harry con voz tensa y dura. —Ni siquiera se lo pensaría dos veces. —Soltó una carcajada que no contenía ni pizca de humor. —Se pondría de rodillas en menos de un segundo porque tiene un corazón tan grande que es capaz de responder por todos. No le importan ni el honor ni el orgullo ni nada por el estilo si el bienestar de las criaturas que ama está en peligro.
—¿Y qué? —se burló Caroline. —No veo aquí a (TN). Sólo te veo a ti. ¿Qué será, Harry, tu orgullo o el tigre? ¿Vas a renunciar a todo por amor o te aferrarás a ese orgullo que tanto te importa?
Hubo un largo silencio. Cuando las lágrimas comenzaron a deslizarse por la cara de (TN), ésta supo que tenía que escapar. Pasó junto a Brady, pero se detuvo cuando oyó el fiero comentario de éste.
—Qué hijo de puta.
Se giró con rapidez y vio que Harry seguía de pie frente a Sheba, en silencio, con la cabeza alta, pero sus rodillas comenzaban a doblarse. Esas poderosas rodillas Styles. Esas orgullosas rodillas Styles. Poco a poco, su marido se dejó caer en el serrín, pero (TN) supo que jamás había parecido más arrogante, ni más inquebrantable.
—Suplícamelo —susurró Sheba.
—¡No! —la palabra surgió de lo más profundo del pecho de (TN). ¡No dejaría que Caroline le hiciera eso, ni siquiera por Sinjun! ¿De qué serviría salvar a un magnífico tigre si con ello destruía a otro? Atravesó la puerta a toda velocidad y entró en la pista, haciendo volar el serrín mientras corría hacia Harry. Cuando llegó hasta su marido lo cogió del brazo y tiró de él para que se pusiera en pie.
—¡Levántate, Harry! ¡No lo hagas! No se lo permitas.
Él no apartaba la mirada de Caroline. Sus ojos parecían llamas ardientes.
—Tú me lo dijiste una vez, (TN). Nadie puede humillarme. Sólo yo puedo rebajarme.
Harry levantó la cabeza, con la boca fruncida en un gesto de desprecio. Aunque estaba de rodillas, jamás había parecido tan regio.
—Te lo ruego, Caroline —dijo con firmeza. —No permitas que le ocurra nada a ese tigre.
(TN) se aferró al brazo de Harry y se dejó caer de rodillas a su lado.
Brady soltó una exclamación.
Y Caroline Lloyd curvó los labios en una media sonrisa. La expresión que tenía en la cara era una irritante combinación de admiración y satisfacción.
—Qué hijo de perra eres, Harry. Al final será verdad que la amas después de todo.
Miró a (TN), arrodillada al lado de Harry.
—Por si aún no te has dado cuenta, Harry te ama. Tu tigre estará de vuelta mañana por la mañana. Ya me lo agradecerás en otro momento. Ahora, ¿tengo que seguir haciendo yo el trabajo sucio o piensas que puedes encargarte tú sola de esto sin volver a joderlo todo?
(TN) clavó la mirada en ella, tragó saliva, y asintió con la cabeza.
—Bien, porque ya estoy harta de que todos estén preocupados por ti.
Brady comenzó a maldecir por lo bajo.
Harry entrecerró los ojos.
Y Caroline, la orgullosa reina de la pista central, pasó majestuosamente junto a ellos con la cabeza en alto y su brillante pelo rojizo ondeando como un estandarte del circo.
Brady la alcanzó antes de que llegara a la puerta trasera, pero antes de que él pudiera decir algo, ella se volvió y le clavó el dedo índice en el pecho con tanta fuerza como pudo.
—¡Y que nunca vuelva a oírte decir que no soy buena persona!
Lentamente, una picara sonrisa reemplazó la mirada atontada en la cara de Brady. Sin decir palabra, se inclinó y se la cargó al hombro.
Arrodillados todavía en el serrín de la pista, (TN) sacudió la cabeza con desconcierto y miró a Harry.
—Caroline lo tenía planeado todo. Sabía que Brady y yo no podríamos resistirnos a escuchar a escondidas. De alguna manera sabía cómo me sentía y ha preparado toda esta charada para que vea que es verdad que me amas.
Los ojos que cayeron sobre ella eran tan duros y fríos como el ámbar, y además estaban furiosos.
—Ni una palabra. —Ella abrió la boca. —¡Ni una palabra!
El orgullo de Harry había quedado maltrecho y no se lo estaba tomando demasiado bien. (TN) supo que tenía que actuar con rapidez. Después de haber llegado hasta ahí, no iba a perderlo ahora.
Le empujó en el pecho con todas sus fuerzas y, pillado por sorpresa, Harry cayó en el serrín. Antes de que pudiera incorporarse, ella se sentó a horcajadas sobre él.
—No seas tonto, Harry. Te entiendo. —Le metió los dedos entre sus castaños rizos. —Te lo ruego. Hemos llegado demasiado lejos para que hagas el tonto ahora; ya lo he hecho yo por los dos. Aunque en parte fue por tu culpa, que lo sepas. Me has repetido tantas veces que no sabías amar que, cuando realmente lo hiciste, pensé que sólo te sentías culpable. Debería haberlo sabido. Debería...
—Deja que me levante, (TN). Ella sabía que podía quitársela de encima con facilidad, pero también sabía que no lo hacía por el bebé. Y porque la amaba.
Se inclinó hacia él. Le rodeó el cuello con los brazos y apretó la mejilla contra la suya. Extendió las piernas sobre las de él y apoyó los dedos de los pies encima de sus tobillos.
—Creo que no. Ahora estás un poco furioso, pero se te pasará en un par de minutos, en cuanto lo reconsideres todo. Hasta entonces, no piensodejarte hacer nada que puedas lamentar más tarde.
(TN) creyó sentir que él se relajaba, pero no se movió, porque Harry era un tramposo redomado y esa podía ser una de sus tácticas para pillarla con la guardia baja.
—Levántate ya, (TN).
—No.
—Acabarás lamentándolo.
—Tú no me harías daño.
—¿Quién ha dicho nada sobre hacer daño?
—Estás furioso.
—Soy muy feliz.
—Estás muy furioso por lo que Caroline te ha obligado a hacer.
—Ella no me obligó a hacer nada.
—Te aseguro que sí. —(TN) alzó la cabeza para dirigir una amplia sonrisa a aquella cara ceñuda. —Lo ha hecho muy bien. De veras. Si tenemos una niña podemos llamarla como ella.
—Sobre mi cadáver.
(TN) inclinó de nuevo la cabeza y esperó, acostada sobre él como si fuera el mejor colchón anatómico del mundo.
Harry le rozó la oreja con los labios.
—Quiero casarme antes de que nazca el bebé —susurró (TN) acurrucándose más contra él. Sintió la mano de Harry en su pelo.
—Ya estamos casados.
—Quiero hacerlo de nuevo.
—Dejémoslo sólo en hacerlo.
—¿Te vas a poner vulgar?
—¿Te levantarás si lo hago?
—¿Me amas?
—Te amo.
—No suena como si me amases. Suena como si estuvieras rechinando los dientes.
—Estoy rechinando los dientes, pero eso no quiere decir que no te quiera con todo mi corazón.
—¿De veras? —(TN) alzó de nuevo la cabeza y le brindó una sonrisa radiante. —Entonces, ¿por qué tienes tantas ganas de que me levante?
Harry esbozó una sonrisa picara.
—Para poder probarte mi amor.
—Empiezas a ponerme nerviosa.
—¿Temes no ser lo bastante mujer para mí?
—Oh, no. Definitivamente eso no me pone nerviosa. —(TN) inclinó la cabeza y le mordisqueó el labio inferior. En menos de un segundo, él lo convirtió en un beso profundo y sensual. A (TN) se le saltaron las lágrimas porque todo era maravilloso.
Harry comenzó a besarle las lágrimas y ella le acarició la mejilla.
—Me amas de verdad, ¿no?
—Te amo de verdad —dijo él con voz ronca. —Y esta vez quiero que me creas. Te lo ruego, cariño.
Ella sonrió a través de las lágrimas.
—Te creo. Vámonos a casa.
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¿Odio o amor?
Fanfiction(TN) es una chica que toda su vida ha vivido rodeada de lujos, cuando es obligada a casarse con el misterioso Harry Styles por un plazo de 6 meses su vida da un vuelco de 180°. ¿Podrá soportar siquiera una semana viviendo de esa manera?
