Ariana:
"Bien Ariana, perfecto" pienso enfurruñada mientras me dirijo a la cafetería "¿Quién demonios olvida su desayuno en casa? Pues tú, obviamente." Me recrimino sin dejar de caminar. Al llegar a mi destino lanzo un resoplido de frustración, la fila para pedir algo de comer es enorme; apenas he comenzado a despotricar cuando algo capta mi atención: Dándole la espalda a la entrada hay un chico de cabello púrpura sentado en una de las mesas del fondo, está solo y tiene el antebrazo vendado; olvidándome de mi bendita suerte me encamino hacia él —Hola— digo mientras toco su hombro, provocando que se sobresalte y me mire.
—Ah, hola Ariana— saluda quitándose los auriculares —, siéntate. — Dice mientras quita su mochila de una silla cercana, pero yo solo me le quedo viendo; un saludo que no incluyó un intento de molestarme... Algo anda mal.
—¿Todo está bien Nam?— pregunto cuando al fin me siento.
—Sí, solo me mordió un perro, no es nada. — Responde sonriendo.
—¿Qué?— pregunto sorprendida —¿Cuándo?—
—El fin de semana— comienza —; había estado usando manga larga para que no lo notaran, pero por azares del destino mis compañeros de clase terminaron enterándose, así que la manga larga ya da lo mismo. — Termina al tiempo que se encoge de hombros.
—La curiosidad desmedida es un fastidio— comento y él se limita a asentir —. Hey y ¿Por qué tan solo?— pregunto para cambiar de tema.
—Ah, pues Hoseok está enfermo y probablemente no venga hasta el lunes, Jimin y Tae están en la biblioteca avanzando su trabajo de mitología y... Lo más seguro es que Yoongi se quedó dormido. — Responde restándole importancia, pero con un dejo de preocupación en la voz.
—No sabía que hobi estuviera enfermo— comento pensativa —. Me gusta el morado por cierto— agrego para tratar de animarlo un poco.
—¿Verdad que es genial?— dice entusiasmado —Apenas lo teñí ayer, ya me había aburrido del negro ¿Sabes?—
—¡Pero si es tu color natural!— exclamo riendo.
—¡Pero hay que renovarse de vez en cuando!— se defiende mientras ríe también, pero cuando al fin me mira las ganas de reír desaparecen: unas ligeras marcas oscuras han aparecido bajo sus ojos.
—Nam, ¿Seguro estás bien?— pregunto tras vacilar un segundo.
—Sí, ¿Por qué lo preguntas?— dice ladeando la cabeza en un intento fallido de distraerme del tema.
—No lo sé, no trataste de molestarme cuando te saludé y pareces preocupado...— respondo jugueteando con mis pulgares, él solo se limita a alzar una ceja aún con la cabeza ladeada —Oh vamos Nam, ¡Te están saliendo ojeras!— le suelto sin poder contenerme; para mi sorpresa, Namjoon endereza la cabeza y se limita a mirarme durante unos instantes.
—Eres un ángel Ariana ¿Te lo han dicho?—
—¡¿Qué?!— exclamo perpleja, ni en un millón de años habría visto eso venir —¿Quién eres y qué hiciste con Kim Namjoon?— pregunto, sintiendo las mejillas encendidas.
—Es enserio— dice él comenzando a reír —, Ariana, siempre te estas preocupando por las demás personas. Te lo agradezco, pero todo está bien, solo tengo adolorido esto. — Explica señalando el vendaje —Deberíamos irnos, casi termina el período de descanso. — Aún un poco aturdida por lo que dijo, asiento y ambos nos ponemos de pie para salir de la cafetería. —Oye Nam— comienzo cuando estamos por llegar al punto donde nos separamos.
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Lágrima de luna
Fanfiction"-¡No voy a entrar en tu maldito juego!- Grito tratando de no perder el control -Ah claro que sí- Responde con esa maldita sonrisa -Porque si no, uno a uno, voy a quitarte todo lo que amas-".
