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Suga:

—Jimin— susurro, al tiempo que lo sacudo ligeramente.

—¿Mmm? ¿Qué pasa?— pregunta adormilado mientras abre los ojos y se incorpora.

—Jungkook quiere que nos reunamos hoy en casa de Namjoon— respondo, sentándome en mi cama —; será después de que los entrenamientos de todos terminen, ¿Te sientes bien para ir?—

—Por supuesto que sí hyung— dice Jimin con firmeza —, solo estoy herido de un brazo, no en peligro de muerte. Además, tenemos que hablarles sobre nuestro encuentro con el espectro. —

—De acuerdo, entonces pasaremos por ti en la tarde. — Digo mientras me pongo de pie y tomo mi mochila —Es hora de irme. Dejé comida preparada para cuando quieras desayunar, si nece...—

—¿Ya te vas?— pregunta el pelinegro confundido, mirando el reloj que hay en la mesita de noche —No escuché una alarma...—

—La realidad es que temía que te hubiera despertado cuando sonó, pero estabas profundamente dormido— lo corto, y él solo se limita a sonreír ampliamente.

—Dormí como no lo hacía desde hace días hyung, las pesadillas se fueron. —

—Me alegra escuchar eso— comento, sonriendo también —. Muy bien bello durmiente, como te decía si necesitas algo no dudes en llamarme. —

—Ten un día genial hyung— responde Jimin, para inmediatamente después volver a acomodarse en la cama.

—Ah, este niño— farfullo poniendo los ojos en blanco y saliendo de la habitación.

***

—¿Cómo logras siempre ser la primera en llegar?— pregunto anonado cuando, al entrar en el aula, veo a Ariana mirando nuevamente por la ventana.

—No siempre, el día en que nos juntaron en equipo para mitología tú, Jimin y Tae llegaron primero— responde, y a pesar de que no ha dejado de mirar por la ventana, puedo notar que ha sonreído.

—Bueno, y también en esa ocasión en la que llegaste tarde, parecías muy agitada esa vez— comento, y ella comienza a reír.

—Me quedé dormida esa mañana, y luego corrí por las calles para alcanzar a llegar a tiempo; estaba tan desesperada que hasta arrollé a un chico—

—¿Tan importante era llegar temprano?— pregunto divertido mientras me acerco, pero no puedo evitar lanzar una pequeña exclamación al notar que hay un animal en el alfeizar de la ventana —¿Un petauro del azúcar?— pregunto, sorprendido ante el hecho de que la línea de pelaje oscuro que la especie suele tener en la cabeza es de color negro y se curvea ligeramente hacia la izquierda al acercarse a la frente, además no tiene olor... "Cambia-pieles" pienso, preguntándome qué demonios estará pasando aquí.

—Sí, mi hermano me pidió que lo cuidara unos días— explica ella con simpleza, pero yo niego con la cabeza ligeramente; espero que algún día podamos dejar de mentirnos.

—Son animales bastante curiosos. — Comento, frunciendo ligeramente el ceño ante el hecho de que el pequeño animal no deja de mirarme, solo espero que no le deje ver a Ariana que me reconoce, o estaré perdido —Nuevamente miras el bosque—

—No es verdad, solo le mostraba la vista a este pequeño— replica mientras baja la mano hasta la altura del petauro, y este trepa hasta su hombro —; además, el bosque me parece realmente hermoso; toda una historia que descubrir. — Agrega mientras vuelve a su lugar, y tras mirarla durante un par de segundos, vuelvo la vista hacia el mar de árboles, solo para darme cuenta de que han surgido cuatro chicos del bosque, todos hombres lobo.

Lágrima de lunaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora