Capítulo 13

304 6 0
                                        

Muy temprano salgo de mi casa para ir a la universidad a verme con Caro. Veo a mamá saliendo para la fábrica. Me ofrezco a llevarla. Me rehusó a entrar. No quiero que sigan con el mismo cuento de ayer.

Más tarde me veo con Caro.

- Amiga que madrugadora!!! - Me da un abrazo interminable, cómo siempre.

- Salí temprano de casa. Tú cómo estás?

- Muy bien amiga. Que haces?

- Estoy redactando mi currículum. - Me mira sorprendida.

- Pensé que tenías un trabajo.

- Ya seré profesional y necesito algo que se relacione con mi profesión.

- Te ayudaré y así buscamos juntas.

Pasamos la mañana armando todo. Me cuenta del chico con el que está saliendo, la veo muy entusiasmada, solo espero que no le haga daño, mi amiga es muy noble. Almorzamos juntas en su casa. Me voy al supermercado por unas cosas que necesito.

- Que grata sorpresa. - Se me cae la caja de cereal de las manos, Fabián está frente a mi. Me doy media vuelta y lo dejo recogiendo la caja. - A mí también me da gusto verte. - Sigo caminando por los pasillos ignorandolo. Consigo todo lo que necesito y me dirijo a la caja. - Te puedo ayudar con tus bolsas. - Pago, recojo todo y salgo rápido al estacionamiento. Meto todo rápido en el carro y me alejo. Cuando voy en marcha suena mi teléfono, me asusto mucho. Es Edward. Me estacionó.

- Hola, cómo estás? - Creo que soy un poco seca.

- Hola nena, bien. Que tal tu día? Esperaba que me llamaras, pero en vista de que no lo hacías decidí llamarte.

- Disculpa, fui a la universidad y estuve un poco ocupada.

- Ya no estás en la fábrica? - Suena muy sorprendido.

- Olvide contarte que mi hermano ya encontró a alguien. Y tú por qué no fuiste?

- Anoche me comprometí a ayudar a papá en la constructora y esta mañana llame a Adrián para comunicarle.

- Cómo está tu padre?

- Mucho mejor, hoy paso por la empresa, necesito empaparme de algunas cosas, ya me acostumbrare.

- Felicidades por tu nuevo empleo.

- Gracias, quiero verte. Donde estás?

- Estaba de compras, voy camino a casa.

- No hables mientras manejas, avísame cuando estés en casa. - Es demasiado tierno.

- Está bien. También quiero verte. - Cuelgo, no puedo luchar contra lo que siento. Necesito verlo.

Al llegar a casa veo la camioneta de papá estacionada, puedo imaginarme a que viene, el nunca viene sin avisar.

Entro las cosas a casa. Le escribo un mensaje a Edward.

" Ya estoy en casa, pero tengo una visita inesperada, al desocuparme te aviso"

Apenas pongo las cosas en su lugar tocan la puerta.

- Cómo está mi princesa? - Me abraza fuertemente, - ya que no me visitas, vengo a verte.

- Papá!!! Qué sorpresa!!! - Claro que lo es y se que Elizabeth está detrás de todo esto. - Pasa, estás en tu casa. - Pasa y se sienta en mi sofá. - Te ofrezco algo.

- Si, qué tal si compartimos la cena? - lo dice y me mira esperando mi respuesta.

- Claro que sí. Voy a prepararte algo rico. - Voy hasta mi cocina y el me sigue.

- Cómo está todo? Que me cuentas?

- No me quejo, todo está bien, en cuenta regresiva para recibir el título.

- Que orgullo hija!

Cenamos juntos y el resto de la noche está como a la expectativa de que yo pueda decirle algo o pueda haber algo que demuestre lo que vino a confirmar.

- La pasé bastante bien hija, espero verte pronto. - Me besa la frente. - Te amo, no me olvides por favor. - Sonreímos.

- Eso nunca papá. Yo también te amo. - Nos abrazamos y salimos juntos a su camioneta, se monta y se va. Ahora todos están cómo mis guardaespaldas, ninguno se atreve a preguntar y yo no les pienso dar explicaciones.

* * * * * * * * * * * * * * * * * *

Ya es viernes he continuado con los currículums sin suerte, necesito el título, nadie quiere una profesional sin el. También un tanto ocupada con las últimas clases. Edward ha estado bastante ocupado en la empresa y no hemos podido vernos. Solo hemos hablado por teléfono. No puedo negarlo, lo he extrañado bastante.

La persona de los mensajes misteriosos no se ha reportado mas, eso me hace pensar que es cierto lo de que esa persona me vigila o es alguien cercano a mi. Mañana es el cumpleaños de mi abuela y tenemos una cena con ella, ya mi madre me dijo que tengo que ir quiera o no.

Espero Elizabeth se sepa comportar.
Toda esta semana he tenido visitas en las noches, si no son mis hermanos son mis padres. Ya hoy me ha llamado mi madre para invitarme a cenar, le he dicho que tengo un compromiso.

- Espero no arrepentirme de esto. - Estaciono mi carro frente a su casa y bajo. Subo los escalones a su piso y acá estoy frente a su puerta. Si lo pienso más me iré, tocó su puerta. Espero un poco y ahí está el frente a mi, sin palabras, asombrado.

- Hola!!! - Logro decir casi en un susurro.

- Hola!!! - Lo noto extraño, no dice nada más.

- Creo que no fue buena idea venir, es mal momento. - Me interrumpe y me toma por la cintura.

- Claro que no, - me besa y me habla muy cerca de mi cara, - es la mejor sorpresa, nunca imaginé que vinieras. Te he extrañado un mundo.

Entramos juntos, al cerrar la puerta me besa, en su beso hay necesidad, hay algo que me gusta, no podemos separarnos. Nos falta el aire, pero nuestros labios no se separan, mientras nos besamos no sé qué tanto tiempo pasa, solo sé que mi imán interno no se quiere separar. El primero en separarse un poco es el.

- No quiero asustarte. - Toma mi mano. - Ven, siéntate.

- Pensé en llamarte, pero prefería llegar de sorpresa. - Se sienta muy cerca de mi tomando mis manos. - Además invitarte a mi casa no es buena idea por ahora.

- Que pasa? - Su cara es de preocupación.

- Todos los días un familiar diferente va a mi casa. Me imagino es parte de la amenaza de Elizabeth.

- Estoy causandote bastantes problemas con tu familia. - Lo dice y siento un tono triste.

- Sabíamos que no sería fácil, no quería lastimarla, pero en realidad no podemos continuar así. - Me mira emocionado.

- Me emociona tenerte aquí, no te imaginas cuánto te extrañe. - Me besa y toma mi cara entre sus manos. - No quería presionarte, que estés aquí es un milagro.

Nos besamos y pasamos de la ternura a lo pasional, tomo su cabello entre mis manos, sus manos vagan por mi cintura, esto es totalmente diferente a lo que he sentido en toda mi vida, siento que me aprieta más y más hacia el. De repente salgo de mi letargo, suena la puerta y nos separamos. Nos miramos a los ojos muy cerca y solo podemos reír, siento que estoy como un tomate.

- Vo.. voy a abrir la puerta, - tartamudea y se levanta, - ya regreso. - casi corre hacia la puerta.

Quien viene a molestar en este momento tan hot 🔥???

Enamorada Del PeligroDonde viven las historias. Descúbrelo ahora