Narra Ana:
Necesito ordenar mis pensamientos, ver qué haré con mi futuro, no puedo quedarme acá llorando por un idiota que se burló de mi y no vale la pena.
Quisiera desaparecer y aparecer si es posible en otro planeta, pero esos milagros no suceden y debo poner de mi parte para superar nuevamente este desacierto.
Llaman a la puerta y no pienso abrir, hoy termino mi luto sola, mañana enfréntare lo que sea, hoy solo quiero estar sola. Quién sea se cansará y se irá.
- ¡¡¡Ana por favor abre, se que estás ahí!!! - es Caro, siento su preocupación en la voz, - prometo no hablar si no quieres, pero abre, - se que no se va a ir, es terca.
Me levanto y sin muchas ganas abro.
- ¡¡¡Oh amor!!! - me abraza muy fuerte y las lágrimas corren por mis mejillas, caminamos hasta mi mueble y nos sentamos, - ¿cómo te sientes?
- Estoy bien.. - casi me sale en susurros y sin darme cuenta me abraza fuerte y nos quedamos así un largo rato.
- Acabo de renunciar, - rompe el silencio y no se que decir, sé cuánto necesita el trabajo, - se que necesito trabajar, pero nuestra tranquilidad está antes que todo. - Lee mi pensamiento, adoro está mujer y sin decir nada sabe que vamos a estar mejor, - voy a preparar algo de comer, el helado no te sustentará por mucho tiempo, - lo dice y señala el tarro que acabo de terminar, realmente tengo hambre, - ve a darte un baño mientras yo cocino.
- ¡Gracias Caro! Nuevamente en esta situación y tú acá conmigo, - me abraza y besa mi cabeza.
- Eres mi hermana y es lo menos que puedo hacer, ve a bañarte, - me giro y la dejo en la cocina.
Me doy un baño que siento cala en mis huesos y ayuda a reconfortar tanto dolor y más que todo rabia por haber bajado la guardia y permitirme flaquear.
Paso un largo rato bajo la ducha, salgo y seco mi cabello, me debato entre un pijama y un vestido, gana el segundo, debo salir a flote y estoy segura que mamá vendrá a verme, ya que no he respondido sus llamadas.
- ¡¡Pero que bella mi ami!! - si pase bastante rato en la ducha, ya la comida está servida, - iba a buscarte para comer.
- ¡¡Gracias Caro!! - mi apetito despertó, huele muy bien, ensalada de atún, pan tostado y jugo de naranja.
- Comamos, muero de hambre y se que tú también. - comemos en completo silencio y todo le sienta perfectamente bien a mí estómago, ya lo necesitaba.
Caro me consiente como si estuviese enferma, recoge la mesa y lava los platos, yo solo la miro desde el mesón y veo lo afortunada que soy de tenerla.
- No estaría mal una salida, - mientras seca sus manos se acerca y me estudia.
- Quiero cambiar de número telefónico, pero no sé si es buena idea salir, - toma mi mano y eso me da fuerzas.
- Fuerza Ana, vamos te acompaño, en algún momento lo tendrás de frente y ese día debes ser fuerte, - duro, pero cierto.
* * * * * * * * * * * * * * * * * *
Días después
Los días me han parecido eternos, voy a la entrevista de trabajo del amigo de mamá, estos días he estado en casa de Caro para evitar las visitas nocturnas de Edward.
Entra una nueva llamada de mamá en menos de quince minutos.
- Mamá voy llegando a la constructora, al salir te aviso.
ESTÁS LEYENDO
Enamorada Del Peligro
RandomAna es una chica de su casa, estudiosa y de nobles sentimientos, se enamora de Edward todo lo contrario a lo que ella es, comenzarán una relación llena de mucho amor, pero con muchos impedimentos, empezando por su familia y un pasado muy pesado en l...
