Narrador omnisciente:
Alejandro apenas llega a la ciudad no se la piensa dos veces para ir al hospital, sin ninguna esperanza de verla, pero le sería imposible irse a casa.
Al estar unos minutos sentado en la sala de espera comienza un corre corre que lo alerta inmediatamente, su corazón se desboca al pensar que algo puede haber pasado.
Camina de un lado a otro, nadie le dice nada. Se debate entre llamar a Alex para que sepa, inmediatamente deshecha la idea.
- ¿QUE DEMONIOS HACES TU AQUÍ? - sus ojos no pueden creer lo que ven, Edward ,sale de terapia intensiva, se abalanza sobre el y lo toma por el cuello, sus ojos demuestran miedo, lágrimas, algo está sucediendo y eso se lo confirma. - ERES EL MENOS INDICADO PARA ESTAR AQUI.
Una enfermera llega a separarlos.
- Están en una sala de espera de un hospital no en un ring de boxeo, - Ale afloja el agarre y se separa de Edward, - si no se comportan tendré que pedirles que se retiren.
Ale sabe lo importante que es saber lo que sucede, pone de su parte y se calma. Camina a un extremo de la sala para evitar matar a Edward.
Edward por su parte se sienta, solo quiere que aparezca alguien y le diga que ya despertó y todo está bien.
Los minutos son lentos, nadie sale, la desesperación se apodera de ambos.
Narra Ana:
El dolor ha regresado a cada milímetro de mi cuerpo, no estoy muerta.
Estoy en una habitación de hospital, siento cada acción que hacen tanto médicos como enfermeras, mis ojos están muy abiertos, no puedo evitar llorar, el dolor es insoportable, pero hay algo que oprime mi pecho.
La voz de Edward no es un sueño, lo escuché claro, estaba aquí, sentí su contacto.
- ¿Ana me oyes? - una linterna alumbra mi pupila, es la voz de un hombre, quisiera responder, pero no puedo, hay algo que presiona mi garganta, - si es así por favor parpadea, - apenas lo escucho le hago caso, - ¡Oh gracias al cielo! - se emociona, pero el dolor que siento no me permite más que llorar. - ¿Sientes dolor? Si es así parpadea, - lo hago nuevamente, - tranquila pequeña vamos a colocar algo para que el dolor disminuya, - aprieto los ojos en señal de agradecimiento, - enfermera por favor 20 ml de lidocaína, necesitamos calmar el dolor.
Cómo algo milagroso comienzo a sentir menos dolor, siento sueño, pero no quiero dormir mas, los siento como tocan mi cuerpo retirando cosas y hablan en su lenguaje, pero no entiendo mucho.
Siento los párpados pesado, lucho por no dormirme, pero me es imposible, algo en ese medicamento me vence.
Narrador omnisciente:
Es más de la media noche cuando comienzan a salir los médicos de Cuidados Intensivos, ambos se levantan buscando que alguien les expliqué lo que sucede.
- ¿Familiares de Ana Montalvo? - dice el doctor al salir.
- Soy su novio, - se adelanta Ale antes de que Edward pueda decir nada.
- Ana acaba de despertar, - el corazón de Ale amenaza con salirse por la boca, - tuvimos que sedarla tiene mucho dolor.
- ¿Pero está bien doctor? - suelta Edward antes de que Ale pueda hablar.
- Cómo ya les dije tiene mucho dolor, es normal, - ambos sueltan un suspiro de alivio, el doctor los mira y continúa, - esperemos su evolución toda esta noche, si sigue en ascenso mañana la pasaremos a una habitación, vayan a descansar. - Sin más se retira.
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Enamorada Del Peligro
AléatoireAna es una chica de su casa, estudiosa y de nobles sentimientos, se enamora de Edward todo lo contrario a lo que ella es, comenzarán una relación llena de mucho amor, pero con muchos impedimentos, empezando por su familia y un pasado muy pesado en l...
