Capítulo 79

111 1 0
                                        


- Vayamos dentro, - lo tomo de la mano como si lo guiara, - debes estar cansado.

- ¿Que sucede? - está impaciente, trato de calmarme para contarle, no quiero llenarme de rabia con Victoria y pagarla con el.

- Saliendo de la constructora me encontré con Victoria, - lleva su mano en mi hombro mientras subimos en el ascensor, su mandíbula se tensa.

- ¿Que te dijo? - toma mi barbilla, es necesario tener está conversación, ¿Te hizo daño?

- Fue muy hiriente, - veo compasión en sus ojos, - trato de golpearme.

- ¿Victoria? - me siento al llegar a su sala, el se acuchilla frente a mi, toma mi cara, ¿Que te hizo?

- Está conversación es muy incomoda para mi, - toma mis manos y las besa.

- Tanto criticar a Edward y ahora por mi culpa se ha creado un nuevo monstruo, - veo la preocupación en su rostro.

- Por eso te dije que es una conversación incomoda, - paso mis manos por su cabello tratando de buscar las palabras para contarle todo, - aún no te he contado sobre mi conversación con Edward, - palmeo el mueble para que se siente a mi lado, me giro y quedamos frente a frente, - ese día me pidió que tuviera especial cuidado de ella.

- ¿Victoria conoce a Cárter? - hay incredulidad en sus ojos.

- Si, - mi voz sale casi audible, no quiero decir algo que lo decepcione más, - ella fue quien lo llevo a Mérida el día que nos vimos en la barraca.

- ¿Que? - toma mis manos fuerte y su mirada es de asombro a miedo.

- Hoy estaba irreconocible, - no suelta mis manos, las retiene fuerte, - incluso hablo abiertamente que no le alegraba que me hubiese recuperado, - baja la mirada con pesar.

- Necesito hablar con ella, debo hacer algo, - se levanta de golpe, - no quiero que te hagan daño.

- No te niego que me sentí mal con sus palabras, - regresa a mi lado, ahora soy yo quien no lo mira, - pero no sentí miedo, más vale compasión, - aclaro mi garganta porque mi voz sale apenas audible, - pensé que era hermosa e inteligente, pero hoy demostró que no es nada de eso.

- Perdóname cielo, - lo miro sin entender, - que ciego he sido para no darme cuenta que a mi lado también hay peligro para ti, - se acerca más, - buscaré la manera de solventar esto.

- Tranquilo, ya estoy contigo y eso me basta, - besa mi frente y me abraza.

- Pensé que era cuestión del momento, pero cuando estuviste en el hospital la vi y se puso muy agresiva, - no lo interrumpo, debe ser duro para el darse cuenta que nunca la conoció, - me da miedo que alguien quiera hacerte daño, - me abraza fuerte y siento su corazón.

- Eso no sucederá nunca más, - en el fondo siento miedo de que alguien quiera arrebatarme la felicidad que ahora siento.

- Debo aclarar con ella todo esto lo antes posible, - asiento contra su pecho mientras acaricia mi cabello, - todo va a estar bien.

- ¿Cómo estuvo tu semana? - hago un cambio drástico de conversación, no quiero dañar mi tiempo con el pensando en Victoria.

- Mucho trabajo, - continuo sentada sintiendo su corazón mientras me abraza, - te extrañe mucho, - lo miro y me pierdo en esos ojos que me dicen que es cierto.

- Te extrañe mucho más, - nos perdemos en un beso que he anhelado desde que nos despedimos el lunes, ambos estamos hambrientos y nos perdemos en la pasión de un beso que nos hace flotar.

Después de lo que me sucedió no hemos dando un paso más allá, hemos dormido juntos, pero cada vez que nos ponemos intensos en un beso el me frena, aprovecho de ponerme a horcajadas sobre su regazo, siento que en cualquier momento me frenará y no entiendo el por qué.

Enamorada Del PeligroDonde viven las historias. Descúbrelo ahora