Lo pienso detenidamente, pero no miento con mi respuesta.
- Lo conozco desde el colegio, - se comienza a reír, - ¿que sucede?
- Tienes buenos contactos, - vuelve a reír y yo lo acompañó, aparece Caro.
- ¿Cuéntenme el chiste para reírme? - viene sola, pero su cara es de alegría, la conozco.
- Tenemos mucho trabajo y necesitamos relajarnos, - no quiero hablar de Edward.
Nos mudamos a la sala de pasantes y continuamos el trabajo allá. La tarde pasa bastante rápido, recogemos todo y hemos avanzado bastante.
Evito a toda costa a Caro, no quiero que sepa que me voy con Edward para que Luis no se entere, suficiente con lo del mediodía. Salgo rápidamente y choco con Stefany que sale de la oficina de Paúl.
- Lo siente Stefany, no te ví, - la ayudo a recoger las carpetas que cayeron al piso, esta se sonroja y no responde.
Vuelve a su puesto en recepción y yo me dispongo a salir rápido antes que alguien me ve. Casi corro al punto de encuentro, pasan quince minutos y nada que aparece, veo salir a Caro y va acompañada de Luis y Scott.
Miro en varias direcciones para esconderme, corro hasta un parquesito que está del otro lado de la calle, hay un árbol grande y me dispongo a esconderme.
Tapo mi boca con las manos para evitar gritar al chocar con alguien que está ahí. Me separo un poco.
- Discúlpa no te ví, - me sorprendo al ver a Brenda detrás del árbol, - ¿¿Brenda??
- ¡Eeeh! Hola Ana, - me mira con la misma cara de sorpresa que tengo yo, - ¿tu por acá? - no se que decirle, su expresión es extraña.
- Trabajo cerca de acá.. - no quiero decirle donde por su incidente con Edward, - .. pase un rato por acá a.. - casi que me saca las palabras con la mirada.. - relajarme, estoy un poco cansada, - su mirada es intimidante, en algunas oportunidades ella me ha dado miedo, - ¿y tú?
- Pasaba por acá y quise.. - la siento nerviosa, - descansar bajo este árbol, - lo señala y se ríe sin ganas, ¿cómo voy a hacer con Edward?
- ¡Chévere! Tú lo viste primero, - trato de irme, - mejor me voy a casa, - me toma por el brazo y me detiene.
- Lo podemos compartir, - estoy paranoica, su sonrisa me da miedo y me alejo.
- Será en otra oportunidad, debo irme, - levanto la mano en señal de despedida y me alejo. Noto que su sonrisa ha desaparecido.
Casi que corro para alejarme y su mirada en la distancia me produce escalofríos, después de su intento de suicidio, me parece que su mente no quedo muy bien del todo.
Decido caminar a casa, al levantar la mirada a un carro que llega cerca, es Edward, lo rodeo y subo mirando en todas direcciones, siento que alguien me mira.
- ¿Donde estabas nena? Llevo rato buscándote, - al estar dentro me desplomó en el asiento y el lo nota, - ¿sucede algo? - mira en varias direcciones, toma mis manos con fuerza, - estás pálida y muy fría.
- No es nada, solo camine y me asustaste, no te esperaba, - mejor no le cuento que ví a Brenda.
- Habíamos quedado a la salida, - me estudia con la mirada.
- Cómo no aparecias, pensé que lo habías olvidado, - cambio de tema para no recordar el incidente anterior, - ¿ya tienes mi teléfono?
- Si, le colocaron un dispositivo para rastrear a la persona que los envía, - me lo entrega y me siento extraña.
- Eso significa que ahora todo lo que entre lo van a rastrear, - mi voz suena asustada, pero el me escucha.
- Es solo mientras descubrimos a la persona tras esto.
Me lleva a casa y no insiste para pasar, lo agradezco, quiero darme un baño y descansar.
Narra Edward:
- ¿Que pasa contigo? ¿Estás enamorado?
- Para nada, aunque no te niego que ella es diferente a las anteriores.
- ¡¡¡Primo eso se llama amor!!! - Scott no para de fastidiarme.
- ¡¡Si vas a comenzar con eso mejor te vas!! - es suficiente con lo que me atormenta para también soportar a Scott.
- No es para tanto Eddy, ¿cómo van las cosas con la de recursos humanos?
- Quiero salir con ella.. - no quiero que me fastidie, pero necesito hablar con alguien, está esperando que continúe.. - voy a contarte algo, pero solo escúchame.
Hace un gesto de sellar sus labios y monta los pies en la mesa para ponerse cómodo en el sofá.
- Mañana vamos a salir, me decidí, - hace un gesto de hablar y lo hago callar, - no entiendo por qué siento algo que me lo impide, - le hago señas para que hable.
- ¿Osea que lo tuyo con Ana ya murió?
- Ese es el problema, quiero ser el Edward de siempre, pero no quiero perderla, ¿cómo le llamamos a eso? Y no es amor.
Se ríe sonoramente y no quiere hablar. Vuelve a sellar sus labios.
- Tu no me ayudas, se que no es amor, porque lo veo en mi hermana y Paul y no es lo mismo.
- Te acordarás de mí cuando te des cuenta que estás enamorado de esa mujer, no hagas nada tonto o la perderás. - valiente ayuda salió y se fue dejándome con la cabeza hecha un lío.
* * * * * * * * * * * * * * * * * *
Llegó a la constructora y no he sabido nada de Ana desde que la dejé ayer en su casa, es lo mejor, llegó el momento de comenzar a marcar distancia, mi vida está tomando un rumbo que me da miedo. Salgo de mis pensamientos al escuchar la voz de Ángela.
- Hola cariño, - al girarme ya tiene sus garras sobre mi cuello.
- ¡Hola Ángela! - trato de sonar seductor, pero no entiendo qué sucede conmigo, está mujer tiene todo lo que busco en una mujer, me saca de mis pensamientos.
- Recuerda que hoy vamos a salir, - roza su larga uña en mi labio inferior, escucho ruido y veo a Carolina entrar y no nos saluda, pasa directo a su oficina, - que mal educadas estás mujercitas.
No logro responder nada, solo tengo ganas de correr tras ella y explicarle que no es lo que parece, ¿pero que estoy pensando? Todo salió perfecto, como si lo hubiese planeado.
Subo a mi oficina, la mañana pasa bastante lenta, creo que me siento enfermo, no logro concentrarme, necesito saber si Ana está bien.
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Enamorada Del Peligro
RandomAna es una chica de su casa, estudiosa y de nobles sentimientos, se enamora de Edward todo lo contrario a lo que ella es, comenzarán una relación llena de mucho amor, pero con muchos impedimentos, empezando por su familia y un pasado muy pesado en l...
