- Te vas a congelar si haces eso, - casi caigo completa al lago cuando lo escucho, - siempre está fría.
- Si que lo está, - digo tímidamente mientras saco mis pies y el se sienta a mi lado.
- ¿Cómo la has pasado? - solo asiento porque estoy nerviosa, - se ve que te llevas bien con tus hermanos.
- Si, son chéveres, - noto que no nombra a mamá, no se si preguntar que le parece.
- Quería preguntarte..
- Aquí estas, te estaba buscando chamita, - es Alex quien lo interrumpe y la mandíbula se le tensa al escucharlo, sin más se levanta, - no había visto a mi hermanito, - trata de alborotar su cabello, pero lo esquiva, - ¿será que podemos ir por un helado ahora? - miro a mister simpatia que comienza a alejarse, me invaden las ganas de preguntarle qué me iba a preguntar, pero lo dejo ir.
- Ven con Vicky y nos acompañas, - se detiene ante la invitación del gemelo sexi, después de unos segundos, que me parecen horas, responde.
- No sería capaz de soportar tu egocentrismo, - responde sin mirarnos, su hermano responde con una carcajada y finaliza el diálogo entre ambos.
- ¿Tu si lo soportaras? - recuerdo su pregunta y asiento, - me imagino que te rescate del necio de mi hermano, - le doy una medio sonrisa, - ya se de quien viene tu hermosura, eres idéntica a tu mamá.
- Gracias, me vas a hacer sonrojar, - caminamos de regreso a la casa cuando su papá hace señas para que nos acerquemos.
- Hoy es un día maravilloso para Alicia y para mí, - ambos están parados y los demás nos sentamos alrededor, - encantado de conocerlos y corroborar el excelente trabajo que hizo su mamá con ustedes, - nos mira, - aprovecho la oportunidad para pedir formalmente la mano de Alicia, - le toma la mano y mira a Alfred, mientras yo no dejo de mirar a mister simpatía que está como una estatua sin ninguna expresión en el rostro.
- No puedo negar que me oponía a esto, - habla Alfred, - ayer alguien me dijo que lo importante era la felicidad de mamá, - mis hermanos me miran y míster simpatia sigue la mirada de Alfred y se encuentra conmigo, - le doy la razón y mi aprobación. - míster simpatia lo mira fijamente.
- ¿Tu Adrián? - lo consulta Alejandro.
- Porsupuesto que te concedo la mano de mi linda madre, - estrecha su mano y besa a mamá efusivamente.
- ¿Tu? - se dirige a mi y mister simpatia me mira con sus facciones duras.
- Son mayores de edad y dueños de sus actos, sus acciones no dependen de nosotros, - mamá me mira casi con lágrimas en los ojos, - si mamá te acepto es porque la haces feliz y me haces feliz a mi, - miro a Ale y sus facciones son más duras aún.
- Gracias a los tres, - se voltea a mirar a Álex.
- Por mi parte eres bienvenida a la familia Alicia, - le da un beso y la abraza, - les deseo toda la felicidad del mundo, se la merecen, - estrecha la mano de su papá, - ¡Ah! Lo único, es que no me pidan que vea a Ana como una hermana, - hace un ademán de disculpa con las manos y boca, todos se rien con su broma y yo me sonrojo.
- ¿Alex? - lo dice a modo de regaño su papá, - hiciste sonrojar a Ana.
- Es broma, - se disculpa y se acerca para darme un beso y abrazo, mister simpatia nos fulmina con la mirada.
ESTÁS LEYENDO
Enamorada Del Peligro
RandomAna es una chica de su casa, estudiosa y de nobles sentimientos, se enamora de Edward todo lo contrario a lo que ella es, comenzarán una relación llena de mucho amor, pero con muchos impedimentos, empezando por su familia y un pasado muy pesado en l...
