- No tengo cabeza para nada más que mi hermana, - se abalanza sobre mi cuello.
- A está hora ya deben haberse reconciliado.. - no la dejo terminar, recuerdo la paliza que le di a Paúl y que si no me lo quitan lo mató.
- ¿Que clase de mujer crees tú que es mi hermana? - me la quito de encima y me doy media vuelta para no escucharla más, mis pensamientos no me dejan escucharla más.
Me sigue, pero no tengo ánimos de escucharla, subo a mi carro y ni me molesto en mirarla al salir del estacionamiento.
Narra Ana:
Sophie me hace contarle todo lo que me pasó con Fabián, me escucha atenta y hay momentos en que siento compasión en sus ojos.
Me reconforta que mi historia la mantenga distraída, recordar todo me hace pensar que soy más fuerte de lo que aparento.
- ¿Cómo hiciste para aguantar tanto sola? - está ansiosa por saber más.
- Necesite de alguien que me escuchará y me aconsejara, pero creo que por mi coraza nadie lo hizo, - ahora que lo pienso fue mi culpa que nadie se acercara, - me di fuerza yo misma, en cierta forma su ausencia ayudo.
- ¡Quisiera ser como tu!
- Simplemente debes hacer lo que tú corazón te dicte, pero sobretodo que tú te sientas bien, - frunce el ceño y mira sus manos.
- ¿Dejaste de querer a Fabián cuando te hizo eso? - está muy atenta a mi respuesta.
- Lo amaba, pero después de lo que me hizo algo se rompió y era más fuerte eso. Me impedía perdonarlo. - no quiero que duela, pero si quiero que lo entienda, - la confianza se rompió y nunca más podría olvidar lo que me hizo, no podía vivir con eso.
- Eso es lo que siento, - rompe a llorar y sigue hablando entre sollozos, - lo amo, pero lo odio, - abre sus ojos mucho y se limpia las lágrimas de un manotazo, - no puedo casarme con alguien que no me ama.
- Es duro Sophie, - me acerco y tomo sus manos, - pero te mereces alguien que te ame de verdad.
- No creo que exista, - se gira y mira por la ventanilla.
- Tu reacción es normal, pero sé que si eres fuerte sanaras, - vuelve a mirarme y la veo llena de rabia, - dale tiempo al tiempo.
- ¿Donde estamos? - baja del carro y la sigo.
- Este es mi lugar, vengo acá cuando necesito tranquilidad, - caminamos y llegamos hasta un árbol de espeso follaje.
- Gracias Ana, si no hubieses estado no se qué sería de mi, - sonreímos sinceramente y nos sentamos bajo el árbol, por un rato ninguna dice nada.
La veo encender su teléfono, lo que decida hacer después de lo que sucedió es su responsabilidad, no quiero que la lastimen, le he tomado mucho cariño, pero es su vida, no la mía.
- Edward debe estar muy preocupado, necesito decirle que estoy bien, - marca algo en su teléfono y lo llama, me levanto y voy al carro.
Debo llamar a Caro, enciendo el teléfono y lo hago.
Me cuenta lo que sucedio cuando salimos de la constructora, Edward por poco y mata a Paúl.
Mientras hablamos una serie de recuerdos llegan a mi cabeza como si se tratara de cortes de una película, cuelgo y me siento en el carro.
¡¡¡Edward sabía lo de Elizabeth y Fabián!!!
Viene a mi mente nuestra conversación de porque todo entre el y Elizabeth termino, nunca me dijo de quién se trataba... Era Fabián.
Me dan muchas náuseas y comienzo a comprender porque Elizabeth le dijo en varias oportunidades que ya había aprendido la lección e inclusive hablaba de venganza.
Edward me utilizo para darle celos a Elizabeth y demostrarle a Fabián que podía hacer lo mismo, - quiero llorar, pero de rabia, - fui una idiota que se enamoro de alguien que la utilizo, ¿como no me di cuenta antes?
- Será mejor.. - Sophie se queda callada y me mira de frente, - ¿sucede algo? - mira mis manos donde el teléfono está que se rompe de lo apretado que está.
- No, no es nada, - si continúo hablando voy a llorar.
- Estás muy pálida, - me recorre con la mirada, - pensé que había pasado algo, - señala el teléfono.
- Debe ser por.. - no se que decirle, la evado.. - ¿que me ibas a decir? - no coordino, quiero estar en casa.
- Será mejor ir a casa, te he quitado la tarde y no has comido por mi culpa, - se acerca más a mi, - ¿segura que estás bien?
- Si, si.. - solo tartamudeo, no puedo molestarla con mis cosas, ya hoy tuvo suficiente, me reorganizó y trato de calmarme.
- Ven yo manejo, - me tiende la mano para que le dé las llaves, - estoy mejor.
No le digo nada y se las doy, es bastante tarde. No sé qué tanto tiempo llevamos juntas, pero ya Caro debe de haber salido de la constructora.
Le envío un mensaje y me va a esperar fuera de la casa de Sophie, así la dejo en casa y no me voy sola, necesito a mi amiga.
- Discúlpame Ana, debes tener hambre, - arrancamos de la montaña, - ¿te llevo a algún lugar?
- Vamos a tu casa.. - no quiero hablar, la rabia no me deja pensar mucho.
- Me parece bien, así Edward te lleva a tu casa, - se revuelve mi estómago y no respondo nada.
El resto del camino no hablamos, agradezco que no lo haga, no quiero descargar la rabia que tengo con Sophie, no es su culpa. La escucho hablar y me distrae.
- Gracias Ana, eres una gran amiga, - Sophie rompe el silencio casi llegando a su casa, agradezco al ver mi carrito estacionado más adelante.
- Descuida Sophie, si me necesitas tienes mi número. - estaciona y puedo ver a Caro esperando, bajamos del carro y me espera con la intención de que entre, - ya estás en casa, recuerda eres una gran chica, vales mucho, - le doy un beso en la mejilla y es mi despedida.
- Gracias nuevamente, ¿pero no entrarás? - ya tiene la llave para entrar.
- Está vez no, me esperan, - señaló el carro y ella se muestra asombrada, noto que no lo había visto.
- ¡Está bien, cuídate! - entra y yo casi corro al asiento de copiloto con Caro.
- Vámonos rápido de acá, - ya no aguanto más y rompo a llorar, Caro está desconcertada.
- Mi amor y ¿ahora qué pasó? - le hago señas de que no pare y ahora me parezco a Sophie sacando pañuelos para secar mis lágrimas.
Tantas personas me advirtieron de el y yo me cegue, preferí creerle a un completo mentiroso.
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Enamorada Del Peligro
RandomAna es una chica de su casa, estudiosa y de nobles sentimientos, se enamora de Edward todo lo contrario a lo que ella es, comenzarán una relación llena de mucho amor, pero con muchos impedimentos, empezando por su familia y un pasado muy pesado en l...
