Capítulo 62

108 3 0
                                        

Trato de que conversemos sin dejarnos llevar por nada. Necesito aprovechar el tiempo para aclarar todo entre nosotros.

- Cuando te fuiste quería salir corriendo tras de ti.. - entrelazó mis dedos y lo miro, - efectivamente eso hice, luego lo llame para tratar de ver cómo hacía para tener un momento a solas, ellos están en Caracas y no regresan hasta el fin de semana, - fuera comienza a llover fuerte, - así que no notarán tu ausencia.

- Eres calculador..

- ¿Hay algo bueno que pienses de mi? - le sonrió y veo que no soy la única nerviosa, - se que no es fácil para ti, créeme que para mí tampoco lo es. Debes pensar que soy egoísta, - sus ojos son tan sinceros, - como ya te dije entre Victoria y yo hace rato no hay nada, - guardo silencio para no perderme nada, - he buscado la manera de hablar con ella, no sabes cuántas veces lo he intentado, - se queda pensativo, - ¿Recuerdas el día que nos encontramos en la heladería? - lo recuerdo perfectamente y asiento, - ese día estaba decidido a aclarar todo, su mamá empeoró.. - miro mis manos entrelazadas para no mirarlo, - se que no hay justificación para no hacerlo, pero es difícil para mí dejarla en su situación, soy su único apoyo.. - no se qué decir, siento su tristeza, así mismo me siento yo, - es insoportable esta sensación inexplicable. Por una parte eso y por la otra tu.. - lo miro y me sumerjo en esos ojos que me desnudan el alma, - ..llegaste arrasando con todo a mi vida.

- Que devastadora.. - no puedo evitar romper el hielo, me dedica una sonrisa triste mientras niega con la cabeza.

- No Ana, me sacaste lo que estaba muerto para revivir lo que no recordaba que estaba en mi, - me quedo sin voz, no quiero que sea un sueño, pero debo exteriorizar lo que siento, tal vez no haya otra oportunidad.

- Me siento egoísta igual que tú.. - sus labios dibujan una sonrisa, - me siento miserable por sentir esto que no me pertenece, - toma mis manos y me suelto de su agarre porque sino me pierdo, - esto no puede ser.. - me levanto y camino al ventanal.

- No es tu culpa, - lo siento detrás, guarda distancia y silencio, - cuando comencé a sentir esto me aleje porque pensé que no eras para mí, pero hacías cosas y algo me decía que debía decirte, porque sentías algo.. - volteó y está frente a mí, parece un sueño, - aunque parezca mentira no es nuestra culpa, - roza con sus dedos desde mi barbilla hasta mi oreja, cierro los ojos y siento su cercania.

Se acerca más y me abraza, sus brazos son calidos, me quedo muy quieta contra su pecho, su olor es como siempre exquisito.

- ¿Como te atreviste a exteriorizar lo que sentías? - digo para deshacer nuestro abrazo, donde pude sentir su corazón desbocado.

- Había momentos en que sentía que te pasaba lo mismo, pero me fijaba que cambiabas de actitud y eso me hacía dudar, - nos sentamos nuevamente, - la noche que hablamos en la cocina del apartamento estuve a punto de decírtelo, - recuerdo todo lo que me dijo y comienza a tener sentido.

- Tus cambios de actitud eran desquiciantes, - pasa las manos por su cabello, - me tratabas bien, al rato era como si me odiaras.

- No la he pasado bien.. - se queda mirando sus manos, - esa semana en el apartamento fue difícil, lo único que me consolaba fue que me dijeras que odiabas a Cárter, - camina por la habitación mientras habla, - le pedí a papá que te enviará con alguien más. Pensé que era mejor alejarme.

- No entendía porque me odiabas, fue extraño llegar a la oficina de tu padre y que te comportaras tan extraño.

- Estaba feliz de verte y no podía ocultarlo más, - se acerca hasta donde estoy, - creo que hasta papá se dio cuenta.

- ¿Por que lo dices? - me quedo paralizada.

- Hizo comentarios de que eras una buena muchacha, trabajadora y muy.. linda. - siento rubor en mis mejillas.

Enamorada Del PeligroDonde viven las historias. Descúbrelo ahora