Capítulo 43

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- Ahora si Ana, soy todo oídos, - mi hamburguesa era enorme, pero la he devorado completa.

- Verdaderamente no se la razón de su odio, - se acomoda en la silla y se ríe.

- No me digas eso, debe haber algo ¿se conocen hace tiempo? - me decido a contarle arriesgandome a ganarme un nuevo enemigo.

- Hace varias semanas tuve la desgracia de cruzarme en su camino, - todo lo que le digo le causa risa, pero no me interrumpe, - fui a una entrevista de trabajo en la empresa de tu papá.

- ¿Eres ingeniero? - su pregunta es corta, cómo quien ata cabos para entender.

- Si, para el momento de la entrevista aún no tenía mi título, solo faltaba el papel que recibí esta semana, - entorna los ojos mientras me oye y la sonrisa sigue en sus labios, - ni siquiera se tomó la molestia de revisar mi currículum, me humilló porque sin mi título era nadie y lo hacía perder su tiempo.

- Es extraño que adoptará esa actitud, es un cabron, pero no es mala gente, - es su hermano y no le va a ver maldad

- Estoy trabajando en la empresa y eso ha creado que me convierta en su peor enemiga, - se queda pensando y habla.

- Pero te humilló ¿y aún así te contrato? - apoya la barbilla sobre la palma de su mano en un gesto de que está pensando exageradamente. No me queda de otra que decírselo.

- Tu papá me contrato, el y mi madre están saliendo. - abre la boca muy asombrado y se ríe.

- Hubieses empezado por ahí, - al menos no se lo tomó mal, - Ale es un idiota.

- Ahora soy yo la que no entiendo, - se ríe descontroladamente y aplaude, la gente voltea a vernos. - ¿podrías explicarme qué sucede?

- Ale siempre fue el consentido de mamá, me imagino está cuidando cómo siempre a papá. - no para de reírse y a mi realmente no me parece cómico, - es un idiota romántico si cree que algún día podrán volver.

- ¿Por que lo dices? - deja de reírse, pero la sonrisa no se borra de su cara.

- Verás Ana, - junta sus manos y las pone sobre la mesa, - Ale siempre ha hecho lo que mamá ha querido, a pesar de que tiene la misma profesión de papá, siempre ha tratado de custodiarlo con la idea de ser la familia feliz, no es sólo con tu mamá, es con cualquier mujer que se acerque a papá, - está revelación me da miedo, es mi madre la que peligra con semejante loco, - yo al contrario siempre pegue con papá y ya entendí que esos dos se unieron únicamente para engendrarnos, fue lo único bueno que estaban destinados a hacer juntos. - se da cuenta de mi cara y se pone un poco más serio, - papá no ha salido con muchas mujeres, es un tipo serio y ahora mismo estoy acá porque quiere formalizar su relación y me imagino es con tu madre, - no doy crédito a lo que escucho, mamá no me ha dicho nada, - por favor dime algo, me estás preocupando.

- No sabía nada de lo último que acabas de decir, - busco las palabras correctas porque escuchar eso de un completo extraño me deja en shock, - ¿es en serio?

- Estaba en New York cuando papá me llamó la semana pasada, me pidió que regresara lo más pronto posible, - ahora soy yo la que reposa en la silla para digerir bien todo, - tu ahora me cuentas qué tu mamá sale con el, dos más dos son cuatro. - vuelve la sonrisa a su rostro, - relájate mi viejo es un buen tipo.

- Pero tu madre aún guarda esperanzas con el y tú hermano está loco, - suelto lo último casi histérica.

- ¡¡¡Cálmate!!! - la mesa es de cuatro sillas, se levanta de la de frente y se sienta a mi lado, - ellos lo entenderán, - marco mi territorio cuando tratada de tomar mi mano en un gesto casi paternal.

Enamorada Del PeligroDonde viven las historias. Descúbrelo ahora